domingo, 22 de marzo de 2026

EL NAZARENO DE LAS MISERICORDIAS OFRECIÓ SUS MANOS EN JEREZ


La Hermandad de la Candelaria de Jerez expuso el pasado domingo en besamanos a Nuestro Padre Jesús de las Misericordias, que fue situado para ello en el presbiterio bajo de la Parroquia de Santa Ana, elevado sobre una peana forrada en terciopelo rojo y cargando con su cruz procesional.
El Nazareno que tallara Francisco Pinto Berraquero llevaba puestas sus potencias de salida, una túnica de sarga morada lisa y un pequeño broche con las siglas JHS a la altura del pecho. Junto a la imagen había dos pies de base cuadrada de damasco y terciopelo rojo sobre los que se colocaron sendas jarras del paso de palio de la Virgen de la Candelaria con diferentes flores de tonalidades rosa y roja.
Más hacia los extremos se dispusieron un total de seis blandones de madera dorada con cera blanca, tres a cada lado, y detrás, sobre los primeros escalones del presbiterio, había otras dos jarras del palio con las mismas flores sobre pies como los anteriores, pero de mayor altura.
Al fondo, presidía la parroquia la dolorosa vestida de hebrea ante un ancho y alto dosel rojo con elementos de crestería dorada, entre numerosos candeleros, dos guardabrisas, una pareja de pequeños ángeles y un centro de flores blancas.






























sábado, 21 de marzo de 2026

MARÍA SANTÍSIMA MADRE DE LA IGLESIA, EXPUESTA EN BESAMANOS EN JEREZ


Después de que el año pasado se celebrara en la capilla del colegio de las Salesianas de la calle Cabezas (ver), este año de nuevo los besamanos de la Hermandad de la Redención de Jerez han tenido lugar en su sede, el Santuario de María Auxiliadora. Allí encontramos el pasado domingo a María Santísima Madre de la Iglesia, que se situó en el lado del Evangelio del templo de la avenida San Juan Bosco.
Sobre una peana con apliques de madera dorada y con una alfombra a sus pies, la dolorosa se presentó vestida con un manto de terciopelo azul liso y una saya burdeos con bordados en oro, además de una toca de malla también bordada. En la cabeza tenía su corona de orfebrería dorada y en el pecherín simplemente un broche. Sin embargo, el fajín rojo que llevaba estaba cuajado de joyas, sobre todo pendientes, y algún broche como el que tenía el emblema mercedario. En cuanto a las manos, sostenía dos rosarios en la mano izquierda y uno en la derecha, que es la que ofrecía a los devotos.
A los pies de la Virgen, en los laterales de la peana y en dos jarras plateadas colocadas entre candeleros con cera blanca veíamos las flores que adornaban este besamanos. Y detrás, ante un cortinaje rojo y un dosel en cuya gotera ponía "Redemptio", se encontraba Nuestro Padre Jesús de la Redención entre dos jarras más, un par de centros florales y un total de catorce candeleros, siete a cada lado. Además, del cortinaje colgaban dos pequeños espejos con marcos de madera dorada. Y en el lado derecho se ubicó el guión corporativo.