domingo, 1 de marzo de 2026

LA MAGDALENA ACOGE EL BESAPIÉ AL SANTÍSIMO CRISTO DEL CALVARIO


El Santísimo Cristo del Calvario se expone este domingo en besapié en el coro bajo de la Parroquia de Santa María Magdalena, donde recibe a los devotos en posición vertical en el centro de un pasillo formado por ocho blandones dorados con cera color tiniebla y entre los cuatro hachones de su paso procesional. Además, junto al crucificado están dos de las jarras del paso de palio de la Virgen de la Presentación con claveles rojos. Tanto los hachones como las jarras están colocados sobre sendos pies de base cuadrada de damasco rojo.
El exorno floral se completa con un monte de lirios morados en la base de la cruz, dos centros con las mismas flores al fondo sobre pies de base cuadrada de mayor altura que los anteriores, y uno de rosas rojas en la delantera de todo el conjunto.
Tras el crucificado de Francisco de Ocampo, que luce unas potencias distintas a las de salida, vemos unos cortinajes de terciopelo rojo, teniendo el del centro una gotera de madera dorada con el emblema de la hermandad. Además, se han dispuesto diversos candeleros con cirios blancos, la bandera pontificia en el lado izquierdo y la de la parroquia en el derecho.


























EL ANTIGUO PASO DEL MISTERIO DE LA LANZADA, EN SU ALTAR DE QUINARIO


La Hermandad de la Lanzada ha sorprendido esta semana con el montaje de su altar de quinario, para el que ha contado con diversos elementos del que fue su antiguo paso procesional; una obra de estilo gótico de Manuel Gutiérrez Reyes y Eduardo Robles Pardo estrenada en 1877, con respiraderos de Francisco Ruiz de 1917, y que procesionó en Sevilla hasta 1949. Un año después pasó a la Hermandad de las Angustias de Jerez (ver), que a su vez se la acabó vendiendo a la de la Cena de la misma ciudad (ver).
De Jerez pasó en 1974 a la Borriquita de Rota y años después a la Oración en el Huerto de Fernán Núñez. Actualmente, los respiraderos los tiene la Agrupación del Santísimo Cristo de la Humildad de Utrera, mientras que los candelabros son de la Hermandad de Valme de Dos Hermanas.
Con estos elementos, que han supuesto un viaje en el tiempo en la historia de la Hermandad de la Lanzada, se montó un impresionante altar del que formaron parte tanto el crucificado como la Virgen de Guía, San Juan Evangelista y las tres Marías, sobre un monte de corcho y con un dosel con un fondo paisajístico.