lunes, 5 de octubre de 2026

MARÍA SANTÍSIMA DE REGLA, ANTE EL SIMPECADO DEL VALLE EN SU BESAMANOS


La Hermandad de los Panaderos celebró los pasados viernes y sábado el besamanos a María Santísima de Regla, que se situó por este motivo ante el altar de la Capilla de San Andrés, sobre una fina peana de plata y una alfombra con el escudo de la hermandad.
Para este besamanos, la dolorosa se presentó vestida con el conjunto de manto rojo y saya blanca bordados en 2010 por Mariano Martín Santonja para la Coronación Canónica, cotilla y fajín rojo con borlones dorados. En la cabeza llevaba la corona de la Coronación, mientras que en el pecherín veíamos un puñal, la Medalla de la Ciudad y seis broches rojos en forma de flor. La mano derecha la ofrecía a los devotos, mientras que en la izquierda sujetaba un rosario y la espiga de oro.
Alrededor de la dolorosa del Miércoles Santo se situaron cuatro altos pies de base cuadrada con sendas jarras del paso de palio con claveles blancos, y dos columnas doradas de fuste salomónico con las mismas flores, que también estaban en un gran centro en el frontal del montaje.
Detrás, ante un cortinaje de terciopelo rojo que ocultaba el retablo, se elevaba un dosel que cobijaba el simpecado de la Hermandad del Valle, situado entre dos pequeños candelabros plateados con velas blancas y colocados sobre pies de madera dorada. Por último, hay que señalar que las hornacinas laterales las ocupaban las imágenes de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder y San Andrés.
El besamanos de este año no se prolongó hasta el domingo, dado que ayer por la mañana se celebró un rosario extraordinario durante el que la Virgen de Regla se trasladó hasta el Convento de San Leandro con motivo del CDXXV aniversario fundacional de la hermandad. Por la tarde tuvo lugar el regreso a la Capilla de San Andrés.


































LA RESTAURADA VIRGEN DEL DULCE NOMBRE DE LA SALLE RECORRIÓ SU BARRIO


El Colegio La Salle Felipe Benito celebró en la tarde del pasado viernes la salida procesional de la Virgen del Dulce Nombre, que recientemente regresó a la capilla del colegio tras la restauración a la que ha sido sometida por parte de Sheila Criado.
Desde bastante antes de la salida, fijada para las siete y media de la tarde, el paso ya estaba en el patio de acceso al centro procedente de la pequeña carpa que se instala en un lateral, dado que la capilla no cuenta con una puerta que permita la salida directamente desde ella.
Ahí esperaba el momento de ponerse en la calle la Virgen, vestida con un manto celeste y una saya blanca, y con su paso adornado con flores de tonalidades rosas, como claveles, lisiantus y lilium, además de nardos. También había una pequeña imagen de Santa Ángela de la Cruz en el frontal del paso.
Por fin, el cortejo se puso en camino, encabezado por cruz alzada entre ciriales y con la presencia de una asociación llamada Clemencia y Fe, y la bandera de las Escuelas Cristianas.





La Banda de Música Santa Ana, de Dos Hermanas, esperaba en el patio la salida del paso, pero antes de ello, mientras la Virgen se acercaba a la reja que separa el colegio de la calle, interpretó una primera marcha, que fue "Procesión de Semana Santa en Sevilla".
Posteriormente, tras la levantá que dio la delegada del Distrito Macarena, María Tena, la Virgen del Dulce Nombre salió a la calle San Juan de la Salle, momento en que sonó el Himno de España, seguido por la marcha "La Virgen de Castilleja". Comenzó entonces el discurrir de esta procesión escolar por su barrio, acompañada en todo momento por gran cantidad de devotos y cofrades.





















Aún en San Juan de la Salle, la Banda de Música Santa Ana interpretó dos marchas más en sendas chicotás, siendo la primera de ellas "La Estrella Sublime" y posteriormente "Virgen de la Paz".
A continuación, en el mismo cruce en que giraba la cofradía mientras por el lado contrario pasaban coches, la Virgen del Dulce Nombre tomó la calle Romero a los sones de la marcha "Coronación".




























Al contrario que otros años, en que se ha dejado para el tramo final de la procesión, en esta ocasión la Virgen del Dulce Nombre tomó ya la calle Camelia, a la que llegó con la marcha "Reina de Triana" y, después de "Espíritu Santo", se adentró en la estrechez de la calle Riscos con "Madre del Divino Perdón".



























La Virgen se detuvo bajo un balcón de una casa donde, en palabras del capataz, "empezó todo", haciendo alusión también al "prioste eterno", ya fallecido, y a su madre, Mercedes, de la que dijo que "está malita". El paso se levantó a pulso y, mientras sonaba "Madrugá macarena", cayó una petalada desde ese mismo balcón.
Más adelante, la Virgen del Dulce Nombre salió a la calle Faura a los sones de "El día del Señor" y luego se produjo un relevo de costaleros. En la zona había algún miembro de la junta de gobierno de la Hermandad de la Resurrección, también lasaliana, y a ella se dedicó la siguiente levantá, tras la que el paso continuó su camino, ahora con la marcha "Salud de Triana".

















Poco después, la Virgen del Dulce Nombre se encaminó a la Parroquia de Nuestra Señora de las Flores y San Eugenio, accediendo desde la plaza Fernando Barquín a la zona ajardinada que rodea a este templo. Entró en ella mientras se sucedían las marchas "Esperanza Macarena" y "Coronación de la Macarena", hasta que se plantó en la misma puerta de la parroquia, donde se le cantó a la Virgen la Salve.
















Instantes después, el paso se levantó a pulso por la parroquia y sonó "Pasa la Virgen Macarena" mientras rodeaba el particular campanario que se encuentra en el centro del jardín. Y una marcha macarena más sonó a continuación, como fue "Como tú ninguna", saliendo con ella el paso de nuevo a Fernando Barquín y marchándose por la calle Gardenia.







La Virgen del Dulce Nombre de La Salle continuó luego por algunas de las calles de esta zona de Pío XII antes de salir a la avenida de Miraflores y buscar luego por la avenida de Llanes el colegio Felipe Benito, donde entró a eso de las once y media de la noche.