domingo, 1 de marzo de 2026

EL SANTÍSIMO CRISTO DE LA CORONA, EN BESAPIÉ CON LA CRUZ DE TARACEA


El Santísimo Cristo de la Corona ha estado expuesto en besapié este fin de semana en la Parroquia del Sagrario de la Catedral, donde ha estado ubicado ante la puerta que conecta el templo con el Patio de los Naranjos. Exactamente, la imagen ocupaba el espacio existente entre la puerta interior, que estaba abierta, y la exterior, que se encontraba oculta tras un cortinaje negro.
El Cristo de la Corona, con las potencias de Hijo de Luis Jiménez de 2021 y la cruz de taracea donada en 2024 a la hermandad y realizada en la localidad marroquí de Essaouira, estaba elevado sobre un frontal de retablo de madera policromada sobre el que había un friso y dos jarras con lirios morados y rosas de tonalidad malva. Las mismas flores estaban delante de todo el conjunto en un centro ubicado en el suelo.
Tras el Cristo se colocaron los dos faroles que cada Viernes de Dolores escoltan a la cruz de guía durante la estación de penitencia y cuatro blandones de madera dorada con cirios de color morado. Finalmente, hay que comentar la presencia de una alfombra en el suelo y del estandarte corporativo en el lado izquierdo del montaje.
























LA MAGDALENA ACOGE EL BESAPIÉ AL SANTÍSIMO CRISTO DEL CALVARIO


El Santísimo Cristo del Calvario se expone este domingo en besapié en el coro bajo de la Parroquia de Santa María Magdalena, donde recibe a los devotos en posición vertical en el centro de un pasillo formado por ocho blandones dorados con cera color tiniebla y entre los cuatro hachones de su paso procesional. Además, junto al crucificado están dos de las jarras del paso de palio de la Virgen de la Presentación con claveles rojos. Tanto los hachones como las jarras están colocados sobre sendos pies de base cuadrada de damasco rojo.
El exorno floral se completa con un monte de lirios morados en la base de la cruz, dos centros con las mismas flores al fondo sobre pies de base cuadrada de mayor altura que los anteriores, y uno de rosas rojas en la delantera de todo el conjunto.
Tras el crucificado de Francisco de Ocampo, que luce unas potencias distintas a las de salida, vemos unos cortinajes de terciopelo rojo, teniendo el del centro una gotera de madera dorada con el emblema de la hermandad. Además, se han dispuesto diversos candeleros con cirios blancos, la bandera pontificia en el lado izquierdo y la de la parroquia en el derecho.