miércoles, 7 de octubre de 2026

TRES DÍAS DE BESAMANOS EN MONTE-SIÓN A MARÍA SANTÍSIMA DEL ROSARIO


La Virgen del Rosario de la Hermandad de Monte-Sión estuvo expuesta en besamanos el pasado fin de semana, como lo está también hoy, día de su festividad. Por este motivo, la dolorosa se encuentra sobre una peana de plata ubicada a su vez sobre una tarima alargada de madera dorada y policromada. 
Para este besamanos, la Virgen del Rosario viste un manto azul y una saya burdeos, ambas bordadas en oro, además de toca de sobremanto de malla. Luce la antigua corona de salida, la misma que está representada en el retablo cerámico de la fachada de la capilla. En el pecherín hay un puñal, varios broches y la Medalla de la Ciudad, en la mano izquierda tres rosarios, y en la derecha, la que da a besar, sujeta otros dos.
Flanqueando a la dolorosa del Jueves Santo se han situado cuatro altos blandones de madera dorada con cirios blancos y otras tantas jarras del paso de palio con rosas de color rosa y nardos sobre sendos pies de terciopelo rojo y base cuadrada.
Al fondo se encuentra un dosel de cultos cuya gotera es la caída frontal del palio de la Virgen del Rosario, Finalmente, hay que mencionar un cortinaje de damasco rojo cubriendo el retablo y un centro floral sobre una alfombra en la parte frontal del montaje.


































CEUTA, MUY PRESENTE EN LA SALIDA DE LA DIVINA ENFERMERA DE SAN MARTÍN


La Hermandad de la Lanzada celebró este sábado la salida procesional de Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera; una salida en la que estuvo muy presente Ceuta, ya que la hermandad quiso mostrar su apoyo a nuestros compatriotas ceutíes por la invasión que sufren desde este verano, y especialmente al colectivo sanitario de la ciudad autónoma.
Así, en el cortejo de la cofradía se pudo ver una representación del Colegio de Enfermería de Ceuta, que llevaba una bandera de dicha ciudad. Igualmente, estuvo el presidente del Consejo de Hermandades de Ceuta, Juan Jesús Bollit. Pero, además, trajeron un templete de su patrona, la Virgen de África, que fue en la delantera del paso, desplazando hacia atrás la O de orfebrería alusiva a la advocación esperancista de la Divina Enfermera.
La salida de la cofradía desde la Iglesia de San Martín de Tours se inició a las siete de la tarde, la misma a la que salió la Hermandad de la Virgen de la Cabeza (ver), coincidencia horaria que más adelante haría que ambas se encontraran en sus respectivos itinerarios. La Banda de Cornetas y Tambores de las Tres Caídas iba abriendo camino a un cortejo en el que se pudieron ver la cruz alzada entre ciriales, el guión de la Divina Enfermera, el libro de reglas y el estandarte corporativo.





La Divina Enfermera salió hacia Saavedras, Alberto Lista, Viriato y Viejos, para después por Amparo llegar a la plaza del Pozo Santo, donde hizo estación ante el convento del mismo nombre antes de continuar por Jerónimo Hernández. Fue aquí donde la cofradía tuvo que ralentizar el ritmo, dado que por Santa Ángela de la Cruz estaba pasando la Hermandad de la Cabeza. Cuando ya pudo avanzar por dicha calle en dirección contraria a como lo había hecho la Virgen de la Cabeza, la Banda de las Tres Caídas evitó tocar hasta estar lo suficientemente lejos de la otra cofradía.
Otra banda, la de la Paz de Málaga, fue la encargada un año más de poner sus sones tras la Divina Enfermera, para la que sus músicos interpretaron por esta calle las marchas "Regina Pacis" y "Carmen Coronada". Después, tras una chicotá a tambor, el capataz, Ismael Vargas, cedió el llamador para la siguiente levantá a la delegada provincial de la Consejería de Salud, Silvia Maraver, quien es precisamente enfermera de profesión. A continuación, el paso tomó la calle Santa Ángela de la Cruz mientras la banda tocaba "Esperanza Macarena".
































Más tarde, después de una parada cuando al fondo aún se veía el paso de la Virgen de la Cabeza, el de la Divina Enfermera se levantó y se dirigió al Convento del Espíritu Santo con la marcha "Dulce Nombre de Jesús"; composición que se interrumpió poco antes de su final cuando así se le pidió a la banda para que las religiosas cantaran la Salve.







La marcha "Carmen" fue la escogida para que el paso se alejara del Convento del Espíritu Santo hacia San Juan de la Palma, sonando después "Triana, tu Esperanza". Y después de una chicotá a tambor, la Divina Enfermera salió a la calle Feria a los sones de "Auxilium Christianorum", llegando con ella a la puerta ojival del templo, donde estaban esperándola las hermandades de la Amargura y la Virgen de Montemayor.






























De San Juan de la Palma la Esperanza de San Martín se marchó por Feria con "La Estrella Sublime", seguida después por "Coronación de la Macarena". Tras ésta el paso se detuvo y una señora mayor se acercó con dificultad, pero con el apoyo de su nieto, del que la señora no dejaba de presumir, hasta la delantera del paso. Ahí, agarrada al respiradero, estuvo unos instantes contemplando a la Virgen y hablándole de sus cosas a los capataces. Ismael Vargas le regaló una de las flores del paso antes de que volviera a la acera. La Divina Enfermera siguió luego con "Saeta cordobesa" hacia la parte más estrecha de Feria.

















Después de una chicotá a tambor, la Divina Enfermera llegó hasta la Capilla del Rosario con la marcha "La Estrella trianera", que la banda malagueña empezó a interpretar una segunda vez, aunque la cortó en seco cuando el paso se detuvo ante los cofrades de Monte-Sión, que esa misma tarde ya habían recibido a la Virgen de la Cabeza.

















Y sin lugar para la sorpresa, la Divina Enfermera se despidió de la capilla con la marcha "Rosario de Monte-Sión". Después hubo un relevo de costaleros antes de que el paso continuara a tambor y con "Pasa la Virgen Macarena" por la calle Conde de Torrejón.








Desde ahí, la cofradía regresó a San Martín por Alberto Lista y Saavedras, haciendo su entrada en el templo pasadas las once y cuarto de la noche.