lunes, 22 de junio de 2026

BESAMANOS EN SAN BUENAVENTURA A LA SOLEDAD EN SU CLXXV ANIVERSARIO


La Hermandad de la Soledad de San Buenaventura ha celebrado este fin de semana el CLXXV aniversario de su dolorosa titular con un besamanos extraordinario. Para este culto, que se ha desarrollado a los pies de la nave principal del templo conventual, de espaldas a la puerta, la Soledad ha ofrecido una estampa de otro tiempo, tratando de reproducir la iconografía de antiguas fotografías de la dolorosa. De hecho, como recuerdo de este besamanos se distribuyeron unas estampitas con una foto de la Virgen sobre su anterior paso de madera dorada, que pasó a la Hermandad del Amor de Jerez y que actualmente se encuentra en la localidad cordobesa de Aguilar de la Frontera (ver).
Así, ante la cruz procesional con el sudario, la Virgen de la Soledad se presentaba a los devotos arrodillada, que es como la concibió su autor, Gabriel de Astorga, con una antigua diadema de plata, la mano izquierda pegada al pecho (incluso algunos dedos se metían en los pliegues del tocado) y la derecha extendida y baja para permitir el beso de los devotos. Del tocado, muy pegado al rostro, que quedaba en forma casi triangular, sobresalía un puñal de plata. Por otro lado, lucía un manto negro y una saya burdeos, ambos bordados en oro, además de un fajín hebraico.
A sus pies, había un monte de corcho con diversas flores silvestres, mientras que en los laterales se situaron dos parejas de candeleros de madera dorada, y detrás seis blandones junto a la cruz y otros dos más altos en los extremos del montaje, todo ello con cera blanca. Un cortinaje de damasco negro cubría la puerta y finalmente veíamos el estandarte corporativo en el lado derecho, junto a la puerta de salida de la iglesia.









































viernes, 19 de junio de 2026

CORPUS 2026: REGRESO DE LA HINIESTA GLORIOSA A SANTA MARINA


Llegamos al final de nuestras distintas crónicas del Corpus 2026 con la procesión de regreso de la Virgen de la Hiniesta Gloriosa desde su altar de la plaza de San Francisco hasta la Iglesia de Santa Marina, su sede provisional. Un regreso que se inició a las ocho de la tarde, cuando, a los sones de "Hiniesta Coronada" y una doble interpretación de "La Estrella Sublime", el paso fue bajando la rampa del altar. Entretanto, el cortejo, del que formaron parte las hermandades de San Hermenegildo, el Rosario de San Julián y la Resurrección, fue tomando posiciones desde el lado izquierdo de la fachada del Ayuntamiento.


















La tercera marcha que la Banda Municipal de Música de Mairena del Alcor tocó fue "Hiniesta Gloriosa", con la que el paso se dispuso a acercarse a la portada dedicada a la Hermandad de Montserrat. Luego, siempre a las órdenes de los Ariza, se dirigió a Entrecárceles y Álvarez Quintero con la marcha "El Corpus".
A continuación, la banda interpretó "Pastora de Capuchinos", pasando así fugazmente por la plaza del Salvador a Villegas, donde el paso se detuvo para un relevo de costaleros. 































Seguidamente, se hizo una larga chicotá desde Villegas hasta Jesús de las Tres Caídas, subiendo la Cuesta del Rosario con dos marchas que se encadenaron, como fueron "Como tú ninguna" y "Cordero de Dios".
Poco después, tras una parada casi en la confluencia con la plaza de la Alfalfa, los Ariza hicieron sonar el llamador, el paso se levantó y continuó hacia la calle Odreros con la Banda de Mairena tocando la composición "Siempre Macarena".

























El itinerario de este regreso a Santa Marina continuó por Boteros, Sales y Ferré, plaza del Cristo de Burgos, Doña María Coronel, Bustos Tavera y plaza de San Marcos, donde nuevamente nos encontramos con la Hiniesta, marchándose con la marcha "Y en Triana, la O" de la parroquia, donde se despidió la Hermandad del Rosario de San Julián, que tiene ahí su sede provisional.
Ya en la calle San Luis, la Banda de Mairena tocó en distintas chicotás las marchas "El día del Señor", "Coronación de la Macarena", "Aniversario macareno" y "Pasan los campanilleros", coincidiendo esta última interpretación con el lanzamiento de una petalada en la esquina con la plaza del Señor de la Sagrada Resurrección.

















Después de una levantá dedicada por Rafael Ariza a los niños de los costaleros y a los de toda la hermandad, se enlazaron las marchas "Madre Hiniesta" e "Hiniesta Coronada" mientras el paso se acercaba a la puerta de Santa Marina y giraba ante ella.
Finalmente, la Hermandad de la Hiniesta fue en su conjunto la destinataria de la última levantá, tras la que sonó la que probablemente sea la composición más bella que tiene dedicada la Virgen, "Salve Hiniesta", que paradójicamente no es apenas interpretada y cuya letra son muy pocos los hermanos que la cantan.
Con ella, el paso se adentró en Santa Marina y la banda entró también, ya que hasta que la composición de Manuel Marvizón no finalizó no se interpretó, con el paso ya completamente dentro, el Himno de España.



















Eran las once y veinte de la noche cuando finalizaba esta salida procesional en dos tiempos de la Hiniesta Gloriosa, cuyo paso quedó definitivamente detenido en la nave de la Epístola del templo que mantiene acogida a la hermandad desde la pasada Cuaresma.