jueves, 27 de agosto de 2026

RICO PAVÉS Y LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS DE LOS COFRADES, TAN INCORREGIBLES


Pues ya tenemos aquí la nueva normativa, que suena a aquello de la "nueva normalidad" de la pandemia, dictada por el Obispado de Asidonia-Jerez contra, perdón, relacionada con las hermandades y cofradías. De todos es sabido que las hermandades son, a ojos de cualquier obispo, un mal más o menos necesario. O dicho de otro modo, una colección de ovejas con tendencia a descarriarse más de la cuenta y a las que hay que atar en corto. Sí, sí, los obispos suelen llenarse la boca hablando de la importancia y la necesidad de la piedad popular y bla bla bla, pero, a la hora de la verdad, ven indispensable sacar el látigo. Y a veces, no digo que no, con razón. Pero hay cosas que son excesivas.
Y es que, seamos serios: la normativa que hemos conocido ahora parece redactada por un auténtico enemigo del movimiento cofradiero. El resumen es: control, control y más control, prohibiciones, límites, amenazas de sanciones... pero, eso sí, también dinero para la saca de la diócesis; porque el dinero, aunque provenga de ovejas descarriadas, nos gusta a todos.
Sobre la cuestión económica sólo haré un apunte: hay que tenerlos cuadrados (permítaseme la vulgaridad) para en el mismo texto que se llena de prohibiciones y anuncio de castigos, hablar también de dinero. Por lo menos se podría haber disimulado un poco. Es como decirle a las hermandades algo así parecido a "mirad, me caéis mal, pero si me pagáis lo que os pido al menos haré el esfuerzo de soportar vuestra existencia". Hombre, por favor, haga usted un texto separado para hablar de dinero, que eso siempre es un tema delicado.
Pero dejando a un lado el tema del peculio, uno no sabe ni por dónde empezar a enumerar las auténticas idas de olla que se incluyen en la normativa. Algunas ya eran conocidas, como la prohibición de celebrar en el interior de templos determinados actos, como conciertos, conferencias, pregones, exaltaciones, presentaciones de carteles, igualás... El problema aquí es de una falta total de coherencia. Si en las iglesias no se puede hacer nada que no sean celebraciones religiosas, ¿por qué llenamos la Catedral o San Miguel de guiris en chanclas y pantalones cortos de visita? ¿Porque pagan? ¿Una visita turística es una celebración religiosa? Por no recordar aquella vez hace unos años que metieron unos caballos en San Miguel para rodar un anuncio... Ainssssss. ¿Cómo era eso de Jesús y los mercaderes del templo...?
Lo más gracioso de esto es que la normativa alude a una decisión de los obispos del sur. Debe de ser que Sevilla está en el norte de España, porque en la capital hispalense se siguen utilizando los templos para cosas como las mencionadas antes. O será que el obispo de Jerez le está enmendando la plana al arzobispo de Sevilla, al igual que en el tema del Sábado Santo y de las procesiones eucarísticas, como luego veremos. "Monseñor Saiz Meneses, no tienes ni idea", le podría decir nuestro querido Rico Pavés. "Déjame que yo te enseñe a llevar correctamente una diócesis".
Este tema nos lleva a otro también ya conocido, como es que el obispo se arroga el poder de decidir si un pregonero es idóneo para subirse al escenario del Villamarta a pregonar la Semana Santa. Esto lo entiendo en el caso de alguien que aspire a ser miembro de una junta de gobierno, pero, ¿desde cuándo el Teatro Villamarta, público y municipal, es una iglesia para que el obispo decida quién puede o no anunciarnos la Semana Santa? El obispo tiene poder de decidir lo que se hace en un templo, pero ¿también en el teatro? ¿Esto no suena a tiempos pretéritos? Y ojo, soy el primero que considera que sin fe la Semana Santa no se vive igual, en toda su plenitud y con todo su significado; pero ¿a estas alturas nos vamos a engañar presuponiendo que no hay excelentes cofrades que no cumplen estrictamente lo que la Iglesia marca desde el punto de vista moral? ¿Y también va a escudriñar la vida secreta de los cartelistas? ¿De los que venden el incienso y la cera? ¿De los que montan los palcos de la carrera oficial?
Digamos que aquí el obispo se mete en una cuestión que no le incumbe, pero no es la única. Resulta que también se ha metido a organizador de horarios de las cofradías. ¿Para qué existirá la Unión de Hermandades? Bueno, más que organizador, se ha metido a sancionador de hermandades que dejen retraso en sus estaciones de penitencia. Por supuesto, la sanción será económica (siempre el dinero...). Pero, además, con una severidad tremenda. Y es que, de la aportación que reciben las hermandades por la venta de sillas y palcos de la carrera oficial (dinero en el que el Obispado ni pincha ni corta, o no debería), se empezarán a descontar cantidades a partir de los quince minutos de retraso. Sí, quince. No una hora ni dos: quince minutitos, que eso los cofrades no lo consideramos retraso ni muchísimo menos y que además se puede producir con una facilidad increíble.
Pues con quince minutos de retraso, el Obispado le quitará a la hermandad en cuestión el diez de por ciento de lo que le corresponde; con veinte minutos el treinta por ciento, y con treinta minutos o más el cien por cien. Insisto: de un dinero que no es del obispo, sino de la gente que paga por su silla. Con un par.
También se mete el obispo donde no le llaman al prohibir, por ejemplo, que un hermano mayor de una cofradía sea también capataz, que de eso saben mucho por el Transporte, la Paz de Fátima o las Viñas hasta hace nada. ¿Y qué le importa al obispo que un hermano mayor vaya mandando un paso en lugar de ir con la vara dorada calladito y mirando al frente? Pues no sabemos. Conste que a mí no me gusta mucho lo del hermano mayor capataz, pero, si los hermanos con su voto así lo deciden, ¿qué narices tiene ahí que decir el obispo?
Y, por supuesto, también ha llamado la atención que para el obispo alguien que tiene algún cargo público o político tampoco puede ser, no ya miembro de junta, que tiene su lógica, sino que tampoco podrá ser vestidor o capataz. ¿Por qué? Pues tampoco sabemos. Quizá por la plaza del Arroyo cae mal Tomás Sampalo. Vaya usted a saber. Pero aquí de nuevo el obispo mete el hocico, pretendiendo influir en la actividad profesional de un simple cargo de confianza que se dedica sencillamente a mandar un paso o a colocar blondas y encajes.
Pero hablemos ahora de salidas extraordinarias, siempre tan molestas y tan innecesarias para el inquilino, que no dueño de plaza en propiedad, de Bertemati. Es imprescindible, para el correcto amaestramiento del rebaño, meter ahí la tijera. En casos de aniversarios de hermandades, podrán hacer una salida extraordinaria a los 25 años, 50, 100... Vale. Pero si hablamos de aniversarios de coronaciones canónicas, a los 25 no, que es muy pronto; a partir de los 50 años. Al obispo le parece excesivo que una Virgen salga en extraordinaria cada 25 años por una chorradita como una Coronación Canónica. Pues ya ves tú, como si hubiera pocas vírgenes coronadas... Olvídese, por tanto, la Hermandad de las Viñas de celebrar en la calle en 2029 el XXV aniversario de la Coronación de la Virgen de la Concepción. Ya si eso en 2054... Ánimo, que tampoco queda tanto. Los mayores del barrio lo verán desde el balcón celestial, que eso en las poesías y pregones pronunciados por gente de bien queda súper bonito.
¿Y qué decir de vía crucis y rosarios? Límite de hora y media para su celebración, que es algo que ya se venía ordenando, y sin salir de sus feligresías. Esto me parece especialmente gracioso. Hora y media tanto para un rosario con sus cinco misterios, como para un vía crucis con catorce estaciones. Noventa minutos lo mismo a dividir entre cinco que entre catorce. Absolutamente lógico. Si usamos la calculadora, nos sale a dieciocho minutos por misterio del rosario, y seis y pico por cada estación del vía crucis. 
Imaginemos ir llevando a un Cristo por la calle teniendo menos de siete minutos para desplazarlo de un punto a otro, parar, mencionar la estación, rezar, su poquito de pieza musical... y corre que nos vamos que no llegamos. Hijo, qué estrés. Casi que no merece la pena rezar nada. ¿O quizá eso es lo que se busca? Porque, claro, si el obispo pone ese tipo de límites a un vía crucis o a un rosario, además del castigo ya mencionado a una hermandad por un mínimo retraso de un cuarto de hora... ¿no nos estará queriendo decir que lo que no le gusta es que las imágenes salgan a la calle? Así, bien encerraditas en sus templos, sin molestar. Como en aquel proyecto de Estatuto de Laicidad que se le ocurrió un día a Zapatero...
Y termino, aunque material hay para seguir, haciendo alusión al Sábado Santo y a las procesiones eucarísticas. Aquí es donde Rico Pavés vuelve a decirle al arzobispo de Sevilla que lo está haciendo muy mal, que es un blando, que no tiene ni idea. Y es que la normativa dice que las hermandades que salgan el Sábado Santo tienen que estar dentro de sus templos a las once de la noche para no coincidir con la Vigilia Pascual. Una vigilia que en todo caso debería ser a las doce, pero como ya hasta la Misa del Gallo se permite que sea incluso a las seis de la tarde... 
Esta medida arremete directamente contra la Hermandad de la Piedad, que actualmente tiene las doce y veinte de la noche como hora de entrada en la Real Capilla del Calvario. Porque resulta que esa capilla está donde está y la Catedral está donde está. Pero vamos, señor obispo, no se engañe usted, que si no van más feligreses a la celebración de la Vigilia Pascual no es porque la Piedad esté en la calle cuando ya ha empezado. Hágame caso. Que cuando no teníamos Sábado Santo con cofradías en la calle los cofrades se iban a la playa si hacía buen tiempo o a Sevilla a seguir viendo pasos. Y ahora que hablo de Sevilla, ¿sabe usted que allí la hora de entrada del palio de la Trinidad está fijada actualmente en la una y media de la madrugada del Domingo de Resurrección? ¡Ay! ¡Vade retro, Satán! 
En cuanto a las procesiones eucarísticas, la normativa deja claro que el único paso que puede salir en ellas es la custodia con el Santísimo. Nada de otros pasos con imágenes, no vaya a ser que el alicaído Corpus de Jerez se revitalice, Dios no lo quiera. Si esta ocurrencia se aplica en sentido estricto, afectará por ejemplo a la bellísima procesión del Corpus de Minerva de San Miguel. Esperemos que el obispo no se pase por Sevilla para ver la procesión del Corpus catedralicio o la de numerosas parroquias o le dará un turrutaco.
Y es que, monseñor Rico Pavés, haga usted el favor de ponerse serio con el díscolo de Saiz Meneses. Enséñele a ser un arzobispo correcto, íntegro, serio, digno, porque esto se nos va de las manos. Menos mal que está usted en Jerez para corregir a las ovejas, sacar el látigo cuando es necesario, que es casi siempre, y mostrarle el camino correcto a los colegas que se pasan de laxos. Siga usted en Bertemati por muchos años. Quizá nos quedemos sin Semana Santa, quizá se vacíen las capillas y las iglesias y podamos llegar a un acuerdo de compra-venta de algunas de ellas con Airbnb por falta de uso. Anda que no saldría de ahí un buen dinero, ¿eh? Sí, todo eso podría pasar. Pero lo importante es que los cofrades por fin llevaremos una vida recta para beneficio de nuestras almas. Gracias por tanto, don José (y asesores, que me temo que sois peores aún). 

martes, 25 de agosto de 2026

BESAPIÉ A SAN BARTOLOMÉ EN LA HERMANDAD DE LA CENA DE JEREZ


Como es habitual en la Hermandad de la Cena de Jerez por la festividad de cada uno de los apóstoles, este lunes estuvo expuesta en besapié en el presbiterio bajo de la Parroquia de San Marcos la imagen de San Bartolomé, talla de Luis Ortega Bru que forma parte del conjunto escultórico de la Sagrada Cena que cada Lunes Santo recorre las calles de la ciudad.
Sobre una alta peana cubierta de tela roja y un friso de flores a sus pies, el apóstol se presentó a los devotos vestido con una túnica de terciopelo morado y un mantolín rojo, además de contar con un fajín hebraico. No faltaba en este caso el atributo que lo identifica en su iconografía, como era el cuchillo que indica la forma en que fue torturado hasta la muerte, siendo despellejado.
Tras San Bartolomé veíamos un resplandor de madera dorada, y en los laterales dos altas estructuras cubiertas de tela roja rematadas por sendos ángeles mancebos sosteniendo pequeñas lámparas de plata.
Hacia los laterales se dispusieron dos columnas doradas de fuste salomónico con jarras en su parte superior. Estas jarras, así como otras ubicadas en otros puntos del altar, contenían diversas especies florales de color blanco. Asimismo, se colocaron dos mesas con varios candeleros con cera blanca y guardabrisones con velas votivas de vaso verde. Finalmente, hay que mencionar la presencia del antiguo guión corporativo en el lado izquierdo de todo el montaje.































lunes, 24 de agosto de 2026

EL CARTEL DE LA SALIDA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE, OBRA DE DANIEL PÁEZ


La Hermandad de Nuestra Señora de Guadalupe, del Convento de San Buenaventura, ha dado a conocer el cartel anunciador de su salida procesional del próximo 12 de septiembre. Se trata de una obra realizada por Daniel Páez que tiene por título "Entre dos mundos" y que, en este Año Jubilar Franciscano y Guadalupense, pretende subrayar el papel de esta advocación uniendo dos mundos, a un lado y a otro del Atlántico.
Por este motivo, en el cartel vemos a la Virgen de Guadalupe en el centro de un mapamundi con España y América unidas en la toca de sobremanto. Además, el cetro que porta en su mano derecha tiene la forma de la cruz Tau, símbolo de la orden franciscana. En cuanto a la vestimenta de la imagen, en el manto se reproduce el diseño de unos azulejos del claustro del Convento de San Buenaventura, mientras que la túnica del Niño se inspira en unos motivos ornamentales del camarín.
En lo que respecta a la rotulación, en la parte superior se puede leer "Salida procesional Guadalupe", con una tipografía en la advocación de la Virgen inspirada en la de un plato de cerámica que indica en el templo la localización de la sacristía, y en la inferior pone "12 de septiembre. Sevilla 2026".

sábado, 15 de agosto de 2026

LA VIRGEN DE LOS REYES LUCE EL TERNO RESTAURADO DE CASTILLOS Y LEONES


Este 15 de agosto, día de la Virgen, la Patrona de Sevilla y de su Archidiócesis, Nuestra Señora de los Reyes, ha vuelto a salir a las calles al encuentro de los sevillanos de la capital, pero también de los numerosos devotos de la provincia que acuden cada año a sus plantas, muchos de ellos en peregrinaciones nocturnas que, desde el Aljarafe y de otros municipios, les conducen hasta la Catedral.
Pasaban algunos minutos de las siete y media de la mañana cuando se puso en marcha el cortejo saliendo a la plaza que lleva el nombre de la Patrona por la Puerta de los Palos, junto a las vallas de las obras de restauración que se vienen desarrollando a los pies de la Giralda.
Antes de los niños carráncanos y la cruz patriarcal se situó la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla, con su director, Francisco Javier Gutiérrez Juan, al frente. La primera marcha que interpretaron sus componentes fue "Virgen de los Reyes Coronada", con la que llegaron desde la plaza hasta la calle Alemanes.




Iban detrás los miembros de la Asociación de Fieles de la Virgen de los Reyes y San Fernando, todos con sus medallas con cordón azul y blanco, y con cirios iluminando el camino de la procesión. Seguidamente iban los hermanos de la Sacramental del Sagrario con su estandarte, los miembros del Seminario Diocesano, el clero y el colegio de canónigos.
El cortejo tuvo un parón entre Alemanes y Cardenal Carlos Amigo, esperando la salida del paso de la Virgen de los Reyes, que abandonó la Catedral a las ocho en punto de la mañana, con las campanas de la Giralda repicando.
Este año la Virgen ha salido a las calles con el terno blanco conocido como el de los castillos y leones, procedente de un vestido de la reina Isabel II. Esta obra, realizada por Rosa María Gilart en 1858 y donada a la Patrona de Sevilla en 1884, ha sido restaurada recientemente por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, lo que ha motivado la organización de una exposición que puede verse hasta el 29 de agosto en la sede de la Fundación Cajasol (ver).
Bajo su palio de tumbilla estrenado en la salida extraordinaria del 8 de diciembre de 2024, y entre grandes mazos de nardos y astromelias en las esquinas, así como estas últimas en solitario en el friso, la Virgen de los Reyes inició su procesión buscando desde su plaza la calle Cardenal Carlos Amigo. En la esquina con Alemanes se produjo la primera de las 'posas', los cuatro giros de trescientos sesenta grados que la Virgen hace coincidiendo con las esquinas del monumental conjunto arquitectónico de la Catedral. En cada una de estas 'posas' el arzobispo, José Ángel Saiz Meneses, lee diversos textos y se le reza a la Patrona.



















A continuación, el paso se dispuso a continuar su camino por Alemanes, donde los devotos que rodeaban a la Virgen de los Reyes le cantaron la Salve. Tres veces se detuvo el paso en Alemanes; la primera a la altura de la confluencia con Álvarez Quintero, la segunda a la altura de Hernando Colón y la última poco antes de la esquina con la avenida de la Constitución.


























Poco después, el sol iluminó por primera vez el rostro de la Virgen de los Reyes y del Niño en la 'posa' que se produjo a continuación, durante la que la Coral de la Catedral interpretó algunos cánticos antes de una nueva oración a cargo del arzobispo, que estaba acompañado por el obispo de Panamá, José Domingo Ulloa, que ha participado estos días en la novena.























Cerraban el cortejo las autoridades civiles y militares, así como la banda del Ejército de Tierra, que interpretó marchas como "Virgen de los Reyes" o "Encarnación Coronada". Desde la avenida de la Constitución, la Patrona siguió por Fray Ceferino González, plaza del Triunfo y su propia plaza, entrando de nuevo entre repiques de campanas por la misma Puerta de los Palos por la que había salido. 
Dio comienzo entonces la solemne misa estacional de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María. Sevilla vivió así un nuevo 15 de agosto ante su Patrona y protectora, la que lo viene siendo desde hace ya cerca de ocho siglos.