sábado, 20 de octubre de 2018

HOMENAJE AL ESCULTOR JESÚS SANTOS CALERO EN LA SALLE-LA PURÍSIMA


Coincidiendo con el décimo aniversario de la muerte del escultor Jesús Santos Calero, hijo de Sebastián Santos Rojas, el Colegio La Salle-La Purísima de la calle San Luis acoge hasta el 28 de octubre una exposición a modo de homenaje a su figura, organizada por su viuda, Ana Cebrián Camacho, por su hija, Ana Santos Cebrián, y por dos de sus alumnos, Miguel Bejarano Moreno y Juan Antonio Blanco.
La muestra cuenta además con la colaboración de la Hermandad de la Resurrección, fundada en dicho colegio lasaliano, ya que una de las obras centrales es la talla de María Santísima del Amor, dolorosa tallada por Jesús Santos en 1969 y que fue la primitiva Virgen de la Aurora. Desde la Iglesia de Santa Marina, la Virgen del Amor ha sido llevada hasta la capilla del colegio, donde está ubicada en el centro del presbiterio.






Delante de la Virgen del Amor, en el centro de la capilla, se encuentra el Cristo Yacente de la Hermandad del Santo Entierro de Pedrera, imagen como la anterior de madera policromada.








En el presbiterio, a uno y otro lado de la Virgen del Amor, hay otras obras de Jesús Santos Calero, como es una talla de la Inmaculada realizada en 1974 en madera policromada y estofada en oro.


A su lado, hay un Niño Jesús vestido de pastor, como los habituales que acompañan a la iconografía de la Divina Pastora.


Vemos también una imagen de San Francisco de Asís de terracota policromada tallada en 1992.


Muy interesante es la siguiente obra, un relieve de la Epifanía, realizado también en terracota policromada en 1984.


Al otro lado de la dolorosa hay un relieve más, éste con la escena del Descendimiento. Es del mismo material, aunque tallado antes, en 1978.


Y la última obra de Jesús Santos Calero que vemos en la exposición es un crucificado de madera policromada que se muestra entre dos tallas de ángeles mancebos portando sendos incensarios.






No faltan en esta muestra obras de Sebastián Santos Rojas, en cuyo taller recibió su hijo sus primeras enseñanzas artísticas, llegando incluso a colaborar en algunas de sus obras. De Santos Rojas vemos el llamado Cristo de la Plaza, un boceto de madera policromada de 1945 propiedad del propio colegio que acoge la exposición.



También se expone el boceto de terracota policromada del Señor de la Sagrada Cena, realizado por Sebastián Santos en 1955.


Y del mismo material es la Virgen de la Breva, tallada en 1969.


Jesús Santos Calero fue también discípulo de quien a su vez lo fue de Sebastián Santos. Hablamos de Francisco Buiza Fernández, del que se muestra la talla del evangelista San Marcos que figura en el costero izquierdo del paso del Santísimo Cristo de la Sangre, de la Hermandad de San Benito. Es de madera policromada y estofada.



Y del mismo autor es el Ángel Custodio que va en la delantera del paso del Cristo de la Sangre.



La exposición ofrece ahora una selección de obras de artistas que fueron coetáneos a Jesús Santos Calero, compañeros, amigos y alumnos suyos de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, donde ejerció como docente durante 17 años.
Vemos en primer lugar tres obras en bronce de Jesús Gavira Alba: "Nuestra Señora de la Ascensión", "Santa Ángela de la Cruz" y "María Auxiliadora".




A continuación, se muestran de Antonio Gavira Alba las obras "El amor de María" (1960) y "Virgen Madre" (1985), ambas de madera policromada.



Continuamos con una obra de Francisco Berlanga de terracota policromada titulada "Dios Cupido".


Pasamos a uno de los organizadores de la exposición, Miguel Bejarano Moreno, de quien se muestran tres obras. La primera es "San Francisco de Asís", realizada en terracota en 1991.


A su lado se encuentra una dolorosa titulada "Mater Dolorosa", tallada en 2008 en madera policromada.







Y del mismo artista es la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, tallada en madera policromada en el año 2003.




Continuamos con dos relieves y una escultura de bulto redondo de Nati Reichardt Muns, coetánea a Santos Calero. Estas obras, todas ellas de terracota, son "La Anunciación" (1956), "Virgen de las Veredas" (1971) y "Sagrada Familia" (1960).




De Juan Antonio Blanco, otro de los organizadores de la exposición, podemos observar otras tres obras: un boceto del Cristo de Medinaceli, otro de Pilatos y una talla de María Magdalena.




Seguimos con un relieve en resina patinada de Alberto Germán Franco Romero con el tema del "Traslado al Sepulcro" (1994).


A su lado, un boceto de José María Franco Gutiérrez denominado "Ángeles", de 2006.


Y por último, de Luis Miguel Magariño se expone "Cabeza de Cristo", una obra en poliéster policromado de 1999.


Sirva esta exposición, por tanto, no sólo para reconocer la figura de Jesús Santos Calero, escultor que llegó a obtener el primer premio de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría por una obra profana, "La espigadora", sino también para dar a conocer a otros artistas cuyas obras tienen cabida en esta interesante muestra del colegio lasaliano de la calle San Luis.