jueves, 22 de febrero de 2024

LA VIRGEN DE LA ESPERANZA DE SAN FRANCISCO, EN BESAMANOS EN JEREZ


María Santísima de la Esperanza, de la jerezana Hermandad de las Cinco Llagas, estuvo expuesta en besamanos el pasado domingo en la capilla de la Concepción que la corporación ocupa en la Iglesia de San Francisco; un culto para el que la Esperanza se mostró vestida como si fuera a salir a las calles en la Noche de Jesús, con manto, saya y corona procesionales.
La dolorosa se encontraba elevada sobre una peana forrada en color rojo con apliques de madera dorada y contaba en el pecherín con varios broches y una cruz pectoral, mientras que en la mano izquierda sujetaba dos rosarios y en la derecha una medalla.
Flanqueando a la Esperanza de San Francisco se dispusieron seis blandones dorados con cirios blancos, tres a cada lado. Y cada trío rodeaba una jarra del paso de palio con claveles blancos colocada sobre un pie de base cuadrada de color rojo. Otras dos jarras, éstas sobre columnas de madera con decoración de apariencia marmórea, estaban situadas más atrás, junto a la cola del manto.
Al fondo, ante un dosel de cultos de color rojo, se colocó un resplandor del Espíritu Santo, y delante sobre una mesa dieciséis candeleros con velas blancas y un centro de claveles entre ellos. Y dos candeleros más estaban en los laterales, directamente sobre el suelo.
Finalmente, en los lugares donde habitualmente reciben culto las imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis y la Virgen de la Esperanza, había dos pequeñas tallas de santos franciscanos entre pequeños candeleros, y en el lado izquierdo de todo el conjunto se ubicó el estandarte corporativo.





























miércoles, 21 de febrero de 2024

EL SEÑOR DE LA ORACIÓN EN EL HUERTO DE JEREZ, EXPUESTO EN BESAMANOS


El pasado primer domingo de Cuaresma tuvo lugar el besamanos al Señor Orando en el Huerto de Jerez en la iglesia conventual de Santo Domingo, ante cuyo altar mayor se situó la imagen vestida con una túnica lisa de terciopelo morado. Una alta peana en la que se podía leer parte de las palabras del Señor en el Huerto de los Olivos, "Fiat voluntas tua" ("Hágase tu voluntad"), elevaba al Señor, que sujetaba un cáliz de orfebrería dorada entre sus manos.
Dos jarras del paso de palio de María Santísima de la Confortación con flores de tonalidad morada estaban junto al Señor sobre sendos pies de base cuadrada de terciopelo rojo. E igualmente había seis blandones dorados con cirios blancos.
Detrás, ante un dosel con gotera de madera dorada, un cortinaje rojo y un fondo blanco, la dolorosa de la corporación presidía un altar colocado delante del retablo mayor y cuajado de candeleros con cera blanca. Sobre la mesa de este altar había varias jarras más con las mismas flores y algunos guardabrisas, además de tres sacras. Y junto al altar veíamos otros seis blandones, tres a cada lado.