martes, 26 de mayo de 2026

LA PROCESIÓN ADELANTADA DE LA VIRGEN DE LA ALEGRÍA, A OJOS DE MI ESCUDERO


Motivos laborales me impidieron estar presente este año en la procesión de la Virgen de la Alegría de San Bartolomé. Pero para eso tiene uno un escudero. Aquí tenemos por primera vez un breve reportaje de fotos realizadas por mi hijo a sus siete años de edad.
Hay que dejar constancia de que en este 2026 la hermandad adelantó al sábado 16 la salida procesional por las elecciones andaluzas del día siguiente. Y es que de todos es sabido que esta corporación realiza cada año su salida en domingo.
Por otro lado, señalamos el estreno de un encaje de lamé de oro en la vestimenta de la imagen, adquirido en un anticuario italiano, un ramillete de flores de talco de finales del siglo XIX que ha sido donado por un grupo de hermanos, y unos pendientes de plata de ley con baño de oro y circonitas donados por un devoto. Asimismo, en el cortejo fueron novedad dos varas para los mayordomos y una demanda, todo ello obra de Orfebrería Ramos.
En cuanto al acompañamiento musical, volvió a estar a cargo de la Banda de Música de Las Cigarreras, mientras que los Villanueva ejercieron de capataces de este paso, en el que la Virgen de la Alegría recorrió algunas de las calles de la judería sevillana, visitando en su itinerario los templos de San Esteban y San Nicolás.



















lunes, 25 de mayo de 2026

BESAPIÉ A MARÍA AUXILIADORA EN EL LXXII ANIVERSARIO DE SU CORONACIÓN


Los cultos anuales en honor a María Auxiliadora de la Trinidad comenzaron el pasado día 13, con motivo del LXXII aniversario de su Coronación Canónica. Así, en el presbiterio bajo de su Basílica encontrábamos a la imagen en el centro de una gran alfombra sobre una peana de madera dorada y flanqueada por dos ángeles con faroles cedidos por la Hermandad de la Lanzada, mientras que más atrás había dos jarras plateadas con claveles blancos. Y en los laterales se colocaron otras dos sobre sendas columnas de fuste salomónico.
María Auxiliadora y el Niño lucían sus coronas procesionales, tenía también la aureola y en el pecho llevaba la Medalla de la Ciudad. Además, con la mano derecha sostenía el cetro. Como Reina que baja al encuentro de los devotos, detrás tenía una alfombra roja en la escalera del presbiterio, en uno de cuyos escalones se colocaron dos mesas de madera dorada; en cada una había un pequeño candelabro de plata y dos guardabrisas.
Al fondo, el retablo mayor de la Basílica estaba parcialmente oculto por un cortinaje de terciopelo rojo presidido por el simpecado ante un pabellón con corona de damasco rojo en los laterales y blanco en el centro. Dos faroles arropaban al simpecado, así como dos lámparas de cristal de araña y dos reposteros con el escudo de la archicofradía. Y delante de todo ello, diversos candeleros, candelabros, jarras con flores de talco y un talla de San Miguel. Por último, hay que comentar la presencia del estandarte corporativo en el lado derecho del presbiterio.