miércoles, 11 de febrero de 2026

EL MISTERIO DE MONTE-SIÓN, EN LA PORTADA DE LA REVISTA CUARESMA


La Revista Cuaresma ha dado a conocer la portada de su edición de 2026, que igualmente es editada como cartel anunciador de la Semana Santa. Como siempre, la foto es del dúo de fotógrafos Fernando Salazar y Ángel Bajuelo.
En este caso, la fotografía escogida recoge el momento de la salida del paso del Señor de la Oración en el Huerto, de la Hermandad de Monte-Sión, asomando desde su capilla a la calle Feria en la tarde del Jueves Santo de 2025. El encuadre de la foto permite apreciar el paso en su totalidad, así como la puerta y los retablos cerámicos de los laterales.
La rotulación, donde leemos "Revista Cuaresma" en color amarillo y "de Sevilla" y "Año 2026" en blanco, tiene como fondo este año el color negro, ya que siempre se procura que la tonalidad del faldón tenga relación con los colores propios de la hermandad que protagoniza la portada y el cartel de la revista.

martes, 10 de febrero de 2026

JORNADA DEDICADA A LA VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS EN SU SANTUARIO


El pasado domingo tuvo lugar en el Santuario de los Gitanos la función solemne y posterior besamanos a María Santísima de las Angustias, que recibió a los devotos en el presbiterio del templo, sobre una peana de madera dorada.
Para este culto se mostró vestida con el mejor y más antiguo de los dos mantos de salida que posee, el de terciopelo azul pavo bordado por Carrasquilla, y con una saya blanca de raso con bordados en oro y sedas procedentes de una casulla del siglo XVIII que fue donada por unos hermanos.
La dolorosa, que llevaba su corona de oro de Manuel Seco, tenía como tocado una mantilla de seda del siglo XIX de tipo goyesco, y a modo de toca veíamos la conocida mantilla de la duquesa de Peñaranda, también del XIX. Fueron novedad los puños, confeccionados en seda y donados recientemente, mientras que el pañuelo que llevaba en la mano izquierda era de encaje de punto de aguja del mismo siglo.
Entre las joyas que portaba la Virgen de las Angustias en este besamanos destacaban un puñal dorado, un broche de brillantes, una cruz pectoral de zafiros, el broche isabelino y el rosario de ágatas donado hace tres años por el grupo joven.
Junto a la imagen se colocaron dos jarras de su paso de palio con distintas especies florales de variadas tonalidades, mientras que otras se dispusieron en distintos puntos del altar. Las paredes del presbiterio estaban cubiertas con cortinajes de terciopelo rojo ante los que destacaba el dosel de cultos de la hermandad bajo un pabellón con corona y una pequeña talla de la Inmaculada Concepción entre candelabros dorados.
El altar estaba iluminado con una gran cantidad de candeleros con cera blanca y también veíamos algunos ángeles del paso del Señor de la Salud y dos de los Evangelistas de las esquinas; en concreto, San Lucas y San Juan. Por último, hay que mencionar la presencia de dos fanales del siglo XIX con flores realizadas con conchas naturales.

































lunes, 9 de febrero de 2026

EL SEÑOR DE LA COLUMNA Y AZOTES ESTRENÓ FECHA DE SU BESAMANOS


Atendiendo a la reforma de sus Reglas aprobada el pasado mes de septiembre, la Hermandad de las Cigarreras estrenó ayer, domingo, fecha para el besamanos al Señor de la Columna y Azotes, que hasta 2024 se venía celebrando en el mes de noviembre.
Y al igual que ocurrió en enero con el besamanos al Santísimo Cristo de la Púrpura, otra novedad de las Reglas (ver), el besamanos al Señor que tallara Francisco Buiza tuvo lugar en la Capilla del Colegio de Santa Ana. Allí, sobre una peana forrada en terciopelo rojo con claveles del mismo color, encontramos al Señor con las potencias de salida. Y a sus pies, la misma túnica que sostenía en su besamanos el Cristo de la Púrpura y unos flagelos.
La imagen estaba en el centro de una alfombra con el escudo de la hermandad y flanqueada por dos jarras del paso de palio de la Virgen de la Victoria con claveles rojos dispuestos de forma cónica. Otras dos estaban algo más atrás, en el presbiterio alto, y las cuatro se elevaban sobre sendos pies de base cuadrada de terciopelo rojo. Además, en los laterales se colocaron cuatro blandones dorados con cera morada.
Al fondo, ante el dosel de cultos de la hermandad, se ubicaban diversos candeleros con cirios también morados, cuatro bandejas de plata junto al sagrario y los cuatro ángeles que siglos atrás formaron parte del paso del desaparecido Cristo de la Púrpura, tallas atribuidas a Pedro Roldán que son lo único que se conserva de aquel desconocido paso.