sábado, 14 de febrero de 2026

LA SOLEDAD DE SAN LORENZO, EN DEVOTO BESAMANOS CON LA SAYA DE LOS SOLEANOS


La Soledad de San Lorenzo permanece este fin de semana expuesta en besamanos en su capilla del templo parroquial; un culto que ha comenzado este viernes y concluirá en la mañana del domingo con la celebración de la misa y posterior traslado al altar mayor.
Sobre una peana de madera dorada y policromada con azucenas talladas, como el conjunto de su paso procesional, la Soledad se presenta vestida con un manto de terciopelo negro bordado en oro y con la saya llamada de los soleanos, estrenada hace tres años. Se trata de una prenda realizada con las aportaciones de numerosos hermanos y que supuso recuperar una desaparecida de las Hermanas Antúnez, cuyo diseño rehízo Manuel Barragán Rasero y bordó Rosario Bernardino.
En la cabeza tiene la diadema procesional, de Jesús Domínguez, en el pecherín lleva únicamente un puñal y a la altura del vientre cuenta con un broche con el escudo de la hermandad. La mano que ofrece a los devotos para sus besos es la derecha, mientras que con la izquierda sujeta un pañuelo.
Flanquean a la Soledad dos candelabros de plata con velas blancas, y algo más atrás, sobre columnas de madera dorada, hay unos centros florales con claveles, azucenas y paniculata, todo ello de color blanco. Estas mismas flores están en un gran centro a los pies de la Virgen, en dos jarras del paso situadas en el banco del retablo, en otro centro ante el camarín y en los frisos de mármol que decoran la capilla en sus laterales.
Detrás de la dolorosa se pueden ver también dos candelabros de guardabrisas y dos de los ángeles mancebos de las esquinas del paso, numerosos candeleros con cera blanca y una pequeña talla del Niño Jesús en un templete de madera dorada presidiendo el retablo de la Soledad.






























jueves, 12 de febrero de 2026

LA HERMANDAD DE LOS JAVIERES REABRE LA IGLESIA DEL SAGRADO CORAZÓN


Casi un mes después del traslado de las imágenes titulares (ver), la Hermandad de los Javieres ha abierto al culto la Iglesia del Sagrado Corazón, su sede fundacional, a la que han regresado tras casi medio siglo en la Parroquia de Omnium Sanctorum. La comunidad jesuita le ha cedido a la corporación del Martes Santo el templo, en el que ha estado trabajando en los últimos meses para tenerlo en perfectas condiciones para su reapertura y para el acomodo de sus imágenes.
La hermandad publicó recientemente unas fotografías en las que se podía ver al Cristo de las Almas ante un dosel en el altar mayor, mientras que la Virgen de Gracia y Amparo, acompañada de San Juan Evangelista, estaba en un retablo del lado izquierdo del crucero. Sin embargo, ahora mismo las tres imágenes se encuentran juntas en el altar mayor, estando ya la dolorosa vestida de hebrea para la inminente Cuaresma.
La llegada de la Hermandad de los Javieres a la iglesia de la calle Jesús del Gran Poder queda también patente en la presencia de otra imagen suya, como es la Inmaculada Concepción que en Omnium Sanctorum estaba junto a la capilla, fuera de ésta, y que ahora en el Sagrado Corazón preside el retablo derecho del crucero. Y otro titular de la hermandad, el que le da nombre, San Francisco Javier, se sitúa  en un retablo de la nave de la Epístola.
La Iglesia del Sagrado Corazón, recuperada felizmente para la ciudad gracias a la Hermandad de los Javieres, alberga otras imágenes y retablos llamativos, además de acoger en la capilla de Ánimas el sepulcro del recordado Padre Tarín. Precisamente una de las condiciones que los jesuitas impusieron a la hermandad para la cesión del templo era que mantuviera abierta dicha capilla para que siempre esté expuesto a la veneración este sepulcro.