domingo, 6 de marzo de 2011

ESPERANDO LA HISTÓRICA SALIDA




El paso del Santísimo Cristo del Amor de San Juan de Aznalfarache se encuentra ya en la iglesia conventual de San Buenaventura, a la espera de acoger al Santísimo Cristo de la Salvación, que el próximo sábado saldrá por vez primera sobre un paso en el vía crucis extraordinario que tendrá lugar con motivo del 75 aniversario de su hechura por parte del imaginero Manuel Cerquera.
Dejando a un lado las clásicas polémicas sobre si un paso como éste cabe o no en la iglesia junto al de la Soledad, o sobre si el Cristo de la Salvación podrá o no salir algún año el Viernes Santo, lo importante es que el 12 de marzo de 2011 será una fecha destacada en la historia de esta hermandad.
El itinerario a seguir en esta histórica salida, que tendrá lugar a las seis de la tarde, será: Carlos Cañal, Zaragoza, Doña Guiomar, Plaza Molviedro, Castelar, Puerta del Arenal, Arfe, Antonia Díaz, Toneleros, Real de la Carretería, Rodo, Dos de Mayo, Arco del Postigo, Almirantazgo, Fray Ceferino González, Plaza del Triunfo, Plaza Virgen de los Reyes, Alemanes, Hernando Colón, Plaza de San Francisco, Arquillo del Ayuntamiento, Plaza Nueva, Tetuán, Rioja, Plaza de la Magdalena, San Pablo, Zaragoza y Carlos Cañal.

CALLE SANTÍSIMO CRISTO DE LAS TRES CAÍDAS



El Santísimo Cristo de las Tres Caídas cuenta desde ayer con una calle en Triana, casi dos años después de que consiguiera lo propio la Esperanza de Triana en lo que hasta entonces era la avenida de Sánchez Arjona. En esta ocasión, la denominación del Cristo caído de la Madrugá (no confundir con la calle Jesús de las Tres Caídas, dedicada al Señor de San Isidoro) viene a sustituir a dos estrechas calles del viejo arrabal: Bernal Vidal (donde se ha colocado un azulejo en la esquina con Pelay Correa) y Torrijos. Mañana, lunes, el Cristo pasará por su calle durante el traslado de regreso desde Santa Ana hasta la Capilla de los Marineros, tras la celebración de los cultos en su honor.

SIETE PALABRAS, SEIS HERMANDADES


Hoy se clausura la exposición 'Círculo de Pasión', dedicada este año a la Hermandad de las Siete Palabras al cumplirse en este 2011 el quinto centenario de la corporación más antigua de las seis que, a lo largo de los últimos cinco siglos, han ido componiendo la archicofradía actual.
Cada año la muestra que organiza el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla en su sede de la calle Sierpes nos permite descubrir aspectos desconocidos o desaparecidos de las hermandades a las que se dedica. Este año, la exposición ha supuesto un verdadero repaso a una de las corporaciones con la historia más complicada y enrevesada de cuantas han llegado hasta nosotros.
Así, siguiendo el recorrido diseñado a lo largo de los dos salones en que se dividía la muestra, hemos podido ir desentrañando la trayectoria de una cofradía formada por la unión de la Sacramental de San Vicente (la primigenia), la de la Virgen de la Cabeza, la de Ánimas, la del Rosario, la de los Sagrados Clavos y la de San Juan Evangelista. Desde 1511, en que aparece la Sacramental, hasta 1966, en que se produce la última fusión, la cofradía pasó por una serie de vicisitudes, periodos de esplendor y obstáculos que, de forma sencilla y didáctica, eran explicados en esta última edición de 'Círculo de Pasión'.
Sin duda, lo más llamativo de la exposición ha sido poder contemplar el antiguo Cristo de las Siete Palabras, imagen de papelón que, desgraciadamente, presenta un lamentable estado de conservación. Tras su sustitución por la imagen actual, el antiguo crucificado permaneció en la hermandad hasta que, finalizada la guerra civil, fue cedido a la parroquia de San Pedro, de Cartaya, para paliar los efectos de la destrucción de imágenes que sufrió dicha localidad onubense.
También resultó interesante ver la imagen del Sagrado Corazón de Jesús que realizó Emilio Pizarro, el mismo que talló el ángel que después transformó Escamilla en la Virgen de la Cabeza dolorosa, para el misterio alegórico que nunca llegó a procesionar.
Otros enseres procesionales, como la cruz de guía, el senatus, las bocinas, el techo de palio, la túnica de salida del Nazareno de la Divina Misericordia, el manto y la saya de la Virgen de los Remedios, así como diversas pinturas en las que la hermandad era protagonista, completaban la parte dedicada a la hermandad penitencial.
Además, destacaban otras piezas correspondientes a la antigua cofradía del Rosario, como el manto que actualmente luce bajo palio la Virgen de la Cabeza, las coronas de la Virgen y el Niño, varios rosarios, la peana procesional y dos antiguos estandartes. En la misma sala, se exponían varias tallas correspondientes a la hermandad Sacramental, como las de Santa Catalina, San Miguel, San Benito o San Bruno.
A todo ello hay que sumar las actividades paralelas que se han venido organizando alrededor de la exposición, como diversos conciertos y conferencias.
Ha necesitado tan sólo cinco ediciones (Soledad de San Buenaventura, Amor, Montesión, Estrella y Siete Palabras) para consolidarse como una de las citas inedulibles para los cofrades en las fechas previas a la Semana Santa. Cinco años en los que 'Círculo de Pasión' no ha hecho sino superarse y mejorar. Estaremos atentos, por tanto, a las próximas ediciones.













LA SOLEDAD, DE NUEVO BAJO PALIO





El besamanos de la Soledad de San Lorenzo celebrado este fin de semana ha permitido recuperar una imagen perdida con los siglos: la primera dolorosa que paseó por las calles sevillanas bajo palio ha vuelto a presentarse así a los fieles. Y lo ha hecho con un palio que, a buen seguro, es muy parecido al que cobijaría a la Soledad sevillana. Se trata del palio de traslados de la Virgen de la Soledad de Alcalá del Río, que ya estuvo en San Lorenzo en 2007 durante la exposición organizada con motivo del 450 aniversario de la cofradía del Sábado Santo y que, en el interior de las caídas, incluye las palabras "Stabat Mater Dolorosa Iuxta Crucem Lacrimosa", los primeros versos de la reflexión poética atribuida a Jacopone da Todi. Ha sido toda una recuperación histórica y, al mismo tiempo, todo un descubrimiento: qué bien le sienta a la Soledad un palio negro bordado en oro.

Y AÚN NO HA LLEGADO LA CUARESMA...









Los fines de semana ya son de nuevo maratonianas jornadas para el capillita 'jartible', en las que abundan todo tipo de actos y cultos de las hermandades. Y todo, pese a que aún no ha llegado la Cuaresma, que este año viene más rezagada que de costumbre. Sin embargo, como muestra de que todo empieza, ayer sábado pudimos asistir a interesantes citas como el vía crucis de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje, que llegó a meterse en el patio de la Casa de Pilatos, los besapiés del Nazareno del Silencio y el Cristo de la Fundación, los besamanos de la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso, Jesús ante Anás y Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro, y el Quinario de Nuestro Padre Jesús de la Salud en San Nicolás. Además, las dolorosas empiezan ya a vestir de hebrea, como es el caso de la Virgen de los Ángeles.

MUÑOZ JIGATO SE VA


Juan Muñoz Jigato ha dimitido como hermano mayor de La Resurrección. No ha esperado ni siquiera a que pase la cercana Semana Santa. Se va, dice, por la ingobernabilidad de la cofradía después de que su propia junta de gobierno le haya dado la espalda.
La verdad es que la gestión de Jigato, quien por cierto también ha dejado su cargo de diputado mayor de gobierno de San Esteban, no ha sido brillante, ya que ha estado marcada por una enfermiza obsesión por colocar a su hermandad en el Sábado Santo. Las directas y certeras palabras del arzobispo Asenjo zanjando de una vez, y ya era hora, tan absurda pretensión, han sido la puntilla para quien basó el éxito de su gestión precisamente en eso, en adelantar en un día su estación de penitencia.
Sin duda, siempre conservaremos en el museo de los horrores sus palabras cuando se le preguntó por qué no salía la hermandad el domingo por la tarde, y su respuesta fue que el Domingo de Resurrección es para ir a los toros. Vamos, como si el hermano mayor del Santo Entierro dijera que el Sábado Santo está para ir a pasar el día al campo con la familia.
Pero sería injusto, en cualquier caso, personificar en Muñoz Jigato el fracaso de su gestión. Porque no olvidemos que esa misma junta de gobierno que ahora le ha dado la espalda formaba con él una piña en toda la ridícula paranoia del Sábado Santo, que tan mala imagen ha dejado en una hermandad que se había convertido en la china del zapato de cada Cuaresma.
La junta de gobierno iba de la mano de Muñoz Jigato cuando aquel intento por salir el Sábado a las siete de la tarde y llegar a la Catedral a las dos de la madrugada; iba de la mano cuando aquel atisbo de manifestación en pleno Cabildo de Toma de Horas; iba de la mano cuando aquel asalto al arzobispo en la inauguración de la casa hermandad de La Hiniesta; iba de la mano cuando aquella amenaza de salir el Sábado Santo de 2009 sí o sí, sin contar con el Consejo...
Por tanto, no hagamos caer todo el peso de la responsabilidad en Muñoz Jigato. Ahora, según las reglas de la cofradía, será el teniente de hermano mayor quien la dirija. Que sea por poco tiempo. Lo que necesita La Resurrección como agua de mayo son unas elecciones que den lugar a nuevas caras y nuevas ideas. Después de todo, sólo queda mejorar.

jueves, 3 de marzo de 2011

DOS MANERAS DE ANUNCIAR LA PASIÓN



Los últimos días nos han traído la presentación de dos nuevos carteles de Semana Santa, a cual más diferente. Por un lado, la Hermandad de la Esperanza de Triana, que abandonó hace algunos años el cartel fotográfico, ha optado por la obra del licenciado en Bellas Artes Ángel González, quien ha arriesgado con una pintura valiente que ha causado una grata sensación entre los cofrades. Se trata de una técnica mixta que parte de una antigua fotografía de la Virgen de la Esperanza, imagen que parece querer salir del blanco y negro para hacerse presente y real en la Semana Santa de 2011 que anuncia el cartel. Su mano derecha, la que sujeta el pañuelo, se acerca al espectador en una pintura que pretende ser una alabanza a la reciente recuperación de antiguos modos de vestir a la imagen cada Madrugá.
El otro cartel corresponde a la tertulia cofrade A pulso, que ha escogido una fotografía del Santísimo Cristo del Amor en su regreso al Salvador por la calle Francos y con la Giralda al fondo. La foto fue realizada por Daniel González Zafra.