jueves, 8 de marzo de 2012

DOS CRISTOS DEL MARTES SANTO

La agenda cofradiera del pasado fin de semana nos acercó a dos Cristos que forman parte del Martes Santo sevillano; en concreto, los titulares de las últimas cofradías de la jornada. Así, en San Lorenzo se encontraba en besamanos Nuestro Padre Jesús ante Anás, que vestía una túnica morada lisa, mientras que la Virgen del Dulce Nombre presidía su camarín junto a San Juan Evangelista.









Por otro lado, en la Parroquia de Santa Cruz se celebró el besapié del Santísimo Cristo de las Misericordias, que se colocó tumbado a los pies de la Virgen de la Antigua, entre cuatro jarras de rosas rojas. Para cubrir la parte de la cruz que se fija al paso se colocó el paño de una de las bocinas.






PRIMER VIERNES DE MARZO EN SAN ANTONIO ABAD


Es una de las citas imprescindibles de la Cuaresma cada primer viernes de marzo y el resto del fin de semana: el besapié de Nuestro Padre Jesús Nazareno en San Antonio Abad. Este año, a diferencia del anterior, se ha presentado ante los fieles abrazado a su cruz de carey y plata, y con la habitual túnica de salida, bordada en oro sobre terciopelo morado en el taller de Hijo de Miguel del Olmo (1919). Al igual que en el paso flanqueaban al Señor los ángeles ceriferarios y también formaban parte del montaje los cuatro faroles de plata, mientras que el exorno floral estaba compuesto íntegramente por lirios morados.













miércoles, 7 de marzo de 2012

DOMINGO CASI DE RAMOS


La mañana del pasado domingo tuvo lugar el multitudinario regreso de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de la Estrella desde la Parroquia de Santa Ana hasta la Capilla de la calle San Jacinto, una vez finalizado el quinario anual de la hermandad. Hablar del sol radiante y el cielo azul o hacer mención a la ingente cantidad de hermanos y devotos que atestaban las calles, quizá demasiado estrechas vista la expectación generada, sería caer en el tópico, pero no por ello todo lo anterior dejaba de ser absolutamente cierto.
El campanario de la 'Catedral' trianera marcaba las doce en punto cuando el cortejo, encabezado por cruz alzada y ciriales, se ponía en marcha. Posteriormente, aparecían por la puerta principal las andas del Cristo de las Penas, que lucía las nuevas potencias de plata donadas por una hermana y bendecidas el pasado mes de febrero.
Poco después asomaba la Virgen de la Estrella. Vestía el manto azul bordado en oro confeccionado por Fernández y Enríquez en 2007 y la saya de las Hermanas Antúnez de 1898, y llevaba la corona de plata sobredorada realizada en 1956 por el orfebre Jesús Domínguez.
La Banda de Nuestra Señora de la Oliva de Salteras fue la encargada de poner la música a esta especie de anticipo del Domingo de Ramos que desde la Plaza de la Sacra Familia recorrió las calles Pelay Correa y Rodrigo de Triana hasta salir a San Jacinto y regresar a la capilla. Entre las marchas que pudieron escucharse se encontraron "Jesús de las Penas, una oración", "Estrella Sublime", "Corona de Estrellas", "A ti Manué" o "Salve Estrella". Esta última, con la que entró la Virgen en el templo, fue cantada por los hermanos y devotos en la calle.






























INEXPLICABLE DECISIÓN EN EL MUSEO


Un total de 40 hermanos del Museo decidieron ayer que el Santísimo Cristo de la Expiración no sea trasladado al Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) para ser sometido a una revisión sobre su estado. Frente a ellos, 52 se posicionaron a favor (mayoría insuficiente, ya que era necesario el acuerdo de al menos dos tercios de los asistentes) y hubo cuatro votos nulos. Al margen de lo curioso que resulta que en una corporación con 3.000 hermanos no lleguen ni al centenar los que muestran interés por el futuro más inmediato de una de sus valiosísimas imágenes titulares, lo más llamativo es que fuera tan alto, y a la vez decisivo, el porcentaje de hermanos que se negaron a que la talla de Marcos Cabrera sea analizada por un equipo de expertos que tienen más que demostrada su profesionalidad en el tratamiento, conservación y restauración de multitud de obras de arte en general, y religioso en particular. El Señor de Pasión, la Virgen de la Estrella, el Señor de la Salud y Buen Viaje, la Virgen del Valle... La lista de imágenes que han pasado por las instalaciones de la Cartuja en intervenciones siempre exitosas es enorme.
Pero es que además estamos hablando de una imagen realizada en el siglo XVI en pasta de madera, más delicada por tanto que si fuera propiamente de madera, que en los últimos años ha ido mostrando un progresivo oscurecimiento de su policromía y que en 2008 tuvo que ser intervenida de urgencia por Luis Álvarez Duarte debido a un accidente en el proceso de subida al paso que provocó diversas fisuras en los pies del crucificado. Hay que tener en cuenta, además, que los mismos técnicos del IAPH ya elaboraron un informe tras un somero examen de la talla sin salir de la propia Capilla del Museo en el que recomendaban un estudio más exhaustivo. Son, por tanto, varias las razones que justificaban lo que en principio no era más que una simple, pero necesaria, inspección del estado de una de las grandes imágenes de la Semana Santa sevillana.
Cabría preguntarse entonces dos cosas: en base a qué conocimientos técnicos o artísticos esos 40 hermanos han dicho que no a este traslado del Cristo de la Expiración al IAPH y por qué su opinión puede pesar más que la de la Junta de Gobierno y la del magnífico equipo multidisciplinar al que tanto le deben las cofradías desde hace ya unos cuantos años.