martes, 16 de junio de 2026

CORPUS 2026: REGRESO DE SAN ISAÍAS A LA CAPILLA DE MONTSERRAT


Dos días con sus dos noches pasó San Isaías en la calle, en concreto en la avenida de la Constitución, para su participación en la procesión eucarística de la Catedral conformando, sobre el paso prestado por la Hermandad de la Vera-Cruz de Osuna, uno de los catorce altares instalados este año (ver). Un altar, éste de la Hermandad de Montserrat, que mereció el tercer premio del concurso convocado por el Ayuntamiento de Sevilla.
Después del traslado en la tarde del martes (ver), quedaba el regreso a la capilla el mismo jueves del Corpus, comenzando a las ocho y media de la tarde. Fue un itinerario breve en cuanto al número de calles recorridas, pero bastante largo atendiendo a la velocidad del paso. Sólo para hacernos una idea hay que mencionar que en la recta calle Castelar sonaron hasta seis marchas (o casi podríamos decir que siete) desde la esquina la Puerta de Arenal hasta el giro a la plaza de Molviedro.
Y si hubo marchas es porque, a diferencia del camino de ida, que se hizo en silencio, para la vuelta San Isaías contó con acompañamiento musical. En concreto, la encargada de poner sus sones a esta histórica salida procesional del profeta, 95 años después de la última vez que formó parte de la cofradía el Viernes Santo, fue la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención. 
Y como hay que contarlo todo, rumores hay de que la junta de gobierno se está planteando contratar a esta formación para el Cristo de la Conversión y lo de San Isaías ha sido una especie de acercamiento... ¿Le pegaría esta agrupación al crucificado el Viernes Santo? ¿Le pegaba a San Isaías? Para gustos, los colores.
De momento, centrémonos en esta histórica salida, en la que vimos más flores que en el traslado de ida, colocadas para adornar el altar del Corpus. Fueron situadas entre el canasto y los respiraderos de este paso realizado a finales del siglo XIX por Hipólito Rossy. Tras San Isaías, la palmera, con sus hojas naturales menos verdes que dos días antes, y con la estructura de la que tiene la Hermandad del Amor en el paso de la Borriquita.
Desde la avenida de la Constitución, el paso se encaminó a la calle García de Vinuesa, desde la que tomó Castelar, llegando a ella a los sones de la marcha "Nuestro Padre Jesús de la Victoria". Como queda dicho, hubo una marcha tras otra en el lento discurrir del paso de forma que no hubo una sola chicotá a tambor en esta calle. Así, pudimos escuchar las composiciones "Pescador de hombres", "Con humildad al cielo", "Puente de San Bernardo" y "Seres de luz".

































San Isaías completó su paso por la calle Castelar alcanzando la plaza de Molviedro mientras la agrupación enlazaba las clásicas marchas "La Santa Espina" y "La Salve". Con ésta, llegó hasta la Capilla del Mayor Dolor, donde, como ocurre cada noche de Viernes Santo, la Hermandad de Montserrat fue recibida por la de Jesús Despojado.
Parado el paso ante la capilla, la siguiente levantá se dedicó a la cofradía del Domingo de Ramos. Y si para llegar a ella la Agrupación de la Redención engarzó dos marchas, lo mismo hizo para que el profeta se marchara por Doña Guiomar, sonando "Ave Verum Corpus", de Mozart, y "Exaltatio".























Desde ahí, San Isaías continuó su camino por las calles Zaragoza, San Pablo y Cristo del Calvario, realizando su entrada en la Capilla de Montserrat a eso de las once de la noche. Pero no fue ésta la última vez que íbamos a poder contemplar este paso, dado que el domingo, para la procesión del Corpus de la Parroquia de Santa María Magdalena, la hermandad lo volvió a aprovechar como altar en la puerta de su templo.

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