lunes, 3 de octubre de 2011

INMACULADA, 250 AÑOS DEL PATRONAZGO DE ESPAÑA


Aunque la ciudad de Sevilla, por tamaño y número de cofradías, concentra el principal conjunto de obras de arte escultóricas, de orfebrería, talla y bordado, los pueblos de la provincia esconden también auténticas joyas que no siempre son todo lo conocidas que merecen. Sabedor de esta circunstancia, el Círculo Mercantil e Industrial, asentado ya como sala de exposiciones cofradieras de la capital, ha aceptado acoger la muestra "Inmaculada, 250 años del patronazgo de España", organizada por la Hermandad de la Inmaculada Concepción, Santísima Vera Cruz y Sangre de Jesucristo, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de los Dolores, o lo que es lo mismo: la Hermandad de la Calle Real de Castilleja de la Cuesta.
Desde el pasado viernes y hasta el 9 de octubre se puede visitar esta interesante exposición incluida dentro de los actos organizados por dicha hermandad para conmemorar el 250 aniversario de la "Bula Quantum Ornamenti", a través de la cual el Papa Clemente XIII accedía a la petición de Carlos III y declaraba a la Inmaculada patrona de España, las Indias y todos sus reinos.
Se trata, por tanto, de una ocasión inmejorable para conocer a una hermandad con un triple carácter (gloria, penitencia y sacramental) que vive sus jornadas grandes en la Madrugá del Viernes Santo, con la salida del Gran Poder y la Virgen de los Dolores, y sobre todo el Domingo de Resurrección, con la Vuelta del Simpecado por la localidad por la mañana y la salida de la Inmaculada Concepción, patrona también de Castilleja, por la tarde. Asimismo, el mes de mayo y el 8 de diciembre, que coincide con las fiestas patronales, son también fechas destacadas en el calendario de los castillejanos.
En la exposición se pueden contemplar un buen número de enseres de la hermandad, tales como el paso de la Inmaculada (José Gil, principios del siglo XX), los dos mantos de salida (el más pequeño, obra anónima de 1889; y el mayor, realizado por Esperanza Elena Caro en 1968), varias sayas, la corona de plata (José Guzmán, finales del siglo XVIII), la ráfaga (Palomino, 1865) y la media luna (Orfebrería Triana, 2009). Además, se reproduce el documento que acredita la autoría de la imagen por parte de Gumersindo Jiménez Astorga, que en 1878 tuvo que realizar una réplica de la imagen que resultó seriamente dañada en un incendio, y la peluca de tirabuzones confeccionada por Artesanía Rodríguez en 2005.
De la parte penitencial de la corporación encontramos el techo de palio (Sobrinos de Caro), la corona de la Virgen de los Dolores (Villarreal, 1972), el remate frontal del respiradero (Villarreal 1970-1971) y las potencias de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder.
También se exponen varios simpecados, un estandarte de la Asociación Hijas de María, el libro de reglas, el banderín y uniforme de la Agrupación Musical María Inmaculada, diversas joyas, varios cuadros conmemorativos realizados a lo largo de los años por motivos devocionales o para conmemorar alguna efemérides, como es el caso del último, pintado en 2010 por Antonio García Barrero por el 250 aniversario del patronazgo de la Inmaculada, y la carta de la Casa Real Española donde se hace constar la aceptación por parte de Don Juan Carlos I y Doña Sofía de los títulos de Hermano Mayor Honorario y Camarera de Honor de la Virgen, respectivamente.
Finalmente, se exponen antiguos exvotos, diferentes fotografías históricas de las procesiones y cultos de la hermandad, además de la letra de diversas cánticos y poesías en honor a la Inmaculada Concepción.
La muestra se completa con la continua emisión de imágenes sobre las salidas procesionales y demás actos que se celebran en honor de la patrona de Castilleja de la Cuesta durante el año.






























LA ESPERANZA, DIVINA ENFERMERA


El sábado fue un día grande para el barrio de la Feria. Si de San Juan de la Palma salía la Virgen de la Cabeza, en San Martín la Hermandad de la Lanzada ponía en la calle a su titular gloriosa, Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera.
La Banda de Cornetas y Tambores San Juan Evangelista daba paso a la cruz alzada y ciriales, que precedían al guión de la Divina Enfermera, el libro de reglas y el estandarte corporativo. La Virgen, colocada sobre el paso de la dolorosa del Buen Fin (obviamente sin palio) e iluminada con los candelabros de guardabrisa del misterio de la Lanzada, iniciaba un itinerario que por la calle Saavedras la llevó hasta Alberto Lista, donde llegó a los sones de "Corpus Christi".
Posteriormente, por Castellar salió a Feria, desde donde a lo lejos se veía a la Virgen de la Cabeza internarse en las estrecheces de Espíritu Santo. Con "La Asunción de Cantillana", la Divina Enfermera tomó Aposentadores en dirección a la Capilla de la Divina Pastora, donde una representación de la hermandad la esperaba para cantar la "Salve Regina".
Aquí la Esperanza de San Martín repartió musicalmente entre las dos Esperanzas de la Madrugá, ya que la 'revirá' ante la puerta de la pequeña capilla de la calle Amparo la realizó mientras la Banda de las Cigarreras tocaba "Macarena", de Emilio Cebrián, y se marchó con "La Esperanza de Triana", de Manuel López Farfán.














domingo, 2 de octubre de 2011

ACEITUNERA SEVILLANA


Sevilla se convirtió este sábado en un pedacito de Sierra Morena con la salida de la Hermandad filial de la Virgen de la Cabeza, que protagonizó una auténtica procesión triunfal por las calles aledañas a su sede, la iglesia de San Juan de la Palma. La Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de la Sangre encabezaba el cortejo.
Antes de salir, el paso, que presentaba un variado y colorido exorno floral, fue acercado al presbiterio, a los pies de la Amargura, mientras la Banda de Música de la Cruz Roja tocaba la inmortal marcha de Font de Anta. Una vez en la calle, donde se oyeron vítores como "¡Viva la Reina de Sierra Morena!" o "¡Viva la Reina de Andalucía!", la Virgen de la Cabeza fue recibida con una salve interpretada por la banda y cantada por las muchas personas que la esperaban junto a la puerta, entre quienes se encontraban devotos llegados desde Andújar, ya que la hermandad matriz formaba parte del cortejo, además de otras cofradías hermanas como las de Palma del Río y Jerez de la Frontera.
Una petalada despidió a la pequeña talla antes de que alcanzara la calle Feria, donde la banda tocó "Aires de romería", marcha de corte festivo a la que siguieron "Virgen de las Aguas" y "Rosario de Monte-Sión", con la que la Virgen de la Cabeza alcanzó la capilla de la vecina hermandad del Jueves Santo, cuya junta de gobierno la recibió ante una puerta que no se abrió por completo hasta que el paso no se detuvo frente a ella.
Realizado el saludo, la imagen, réplica de la patrona de Andújar, abandonó la antigua plaza de los Carros a los sones de "Glorias de Sevilla". Más tarde, tras dejar la estrechísima calle Espíritu Santo, el paso se detuvo ante el convento del mismo nombre, del que se alejó con la marcha "Virgen de los Ángeles", y ante la residencia de ancianos Juan Grande, donde se oyó la omnipresente "Hosanna in excelsis".






















ARRANCA EN SAN JULIÁN EL MES DEL ROSARIO


Octubre es el mes rosariano por excelencia, por lo que desde el mismo día 1 las diferentes hermandades del Rosario han dado inicio a sus cultos anuales. La primera en celebrar el tradicional besamanos ha sido este fin de semana la Hermandad del Rosario de San Julián. Su imagen titular, que vestía saya blanca bordada en oro y manto de color rosa palo, aparecía a los pies del altar de la parroquia ante una escalinata presidida por un trono en el que se encontraba bordado el escudo de la orden dominica, principal promotora del rezo del Santo Rosario.