sábado, 7 de enero de 2017
EL SEÑOR DE PASIÓN, EN BESAPIÉ CON LA TÚNICA DE MANUEL MARÍA ARIZA
La Hermandad de Pasión celebra este fin de semana el besapié a Nuestro Padre Jesús de la Pasión, un culto que la corporación mantiene en su calendario anual aunque desde hace ya varios años el Nazareno de Martínez Montañés se encuentra expuesto en besapié de forma permanente desde su altar de culto habitual.
Este año, el Señor de Pasión se presenta vistiendo la túnica más antigua de las que posee, bordada en oro sobre terciopelo morado por Manuel María Ariza en 1845 y conocida como la túnica de los cuernos de la abundancia por la decoración que presenta en su diseño. Luce además corona de espinas y las potencias de salida.
Se encuentra elevado sobre la peana que un grupo de mujeres de la hermandad donó con motivo del CDL aniversario fundacional y entre cuatro blandones dorados con cera roja.
Detrás, el retablo que preside el Señor de Pasión en la capilla sacramental de la Iglesia del Salvador está ocupado durante estos días por Nuestra Madre y Señora de la Merced, vestida con manto rojo y saya azul, ambas piezas bordadas en oro.
Ante el retablo, hay un total de dieciocho candeleros del paso de palio de la dolorosa con cirios rojos, nueve a cada lado, y entre ellos hay dispuestas cuatro jarras también del palio con lirios y jacintos morados, estátice y rosas rojas, flores que igualmente se sitúan a lo largo del friso del banco del retablo.
Finalmente, hay que indicar la presencia del estandarte corporativo en el lado izquierdo, y la cruz de guía en el derecho, junto a San Juan Evangelista.
viernes, 6 de enero de 2017
LA DIVINA PASTORA DE CAPUCHINOS, EXPUESTA EN BESAMANOS EN LA EPIFANÍA
La Hermandad de la Divina Pastora del Convento de Capuchinos ha celebrado durante la tarde del día 5 y toda la jornada de este día 6, festividad de la Epifanía del Señor, el besamanos a su imagen titular, que ha estado ubicada para ello en el presbiterio del templo de la Ronda, con una talla del Niño Jesús en su brazo derecho.
Sobre una peana de madera policromada y dorada con las palabras Divina Pastora en el frontal, la imagen vestía un manto claro de brocado, una saya blanca con bordados en oro, una pelliza y una larga mantilla blanca sobre la cabeza, en la que llevaba también una corona sin ráfaga, y alrededor de ésta el aro de estrellas que suele lucir en su salida procesional del mes de mayo.
En el pecherín, la Divina Pastora portaba la réplica de la Medalla de la Ciudad, así como algunas joyas de color coral, a juego con el collar y los pendientes. Asimismo, en la cintura tenía un fajín militar de color rojo con borlones dorados.
Detrás de la imagen y a cada lado se distribuían los cuatro antiguos faroles del paso de palio de la Virgen de la Merced, de la Hermandad de Pasión. Las cuatro velas que rodean a cada farol no contaban con guardabrisas y tenían flores blancas como adorno. También blancas eran las flores repartidas en diversas jarras a lo largo de todo el montaje del besamanos, principalmente rosas, astromelias, margaritas y gladiolos. Además, en las jarras de mayor tamaño había algunas manzanas. Igualmente, se podían ver más flores en diversos centros en la parte superior del presbiterio.
Al fondo, el altar mayor contaba con un cortinaje de damasco rojo ante el que se situó un dosel presidido por el simpecado de la hermandad entre columnas doradas de fuste salomónico rematadas por sendas jarras. A los lados del dosel había un total de catorce candeleros con cera blanca y los dos faroles que flanquean a la cruz que inicia el cortejo de la cofradía.
Finalmente, hay que señalar la presencia de dos reposteros sobre el cortinaje rojo en los que podía leerse "Pastora, fortaleza de los justos" y "Pastora, santuario de Dios", y el estandarte corporativo en el lado izquierdo del presbiterio.
jueves, 5 de enero de 2017
EL QUINARIO AL GRAN PODER, PRIMERA CITA COFRADIERA DEL AÑO
La Basílica del Gran Poder es el escenario de la primera cita cofradiera de cada año, debido al quinario que tiene lugar entre el 1 y el 5 de enero al Señor de Sevilla, que culminará mañana, fiesta de la Epifanía, con la función solemne.
De una forma prácticamente invariable respecto a años anteriores, la hermandad ha montado un altar de quinario compuesto por un buen número de candeleros del paso de palio de la Virgen del Mayor y Traspaso ante el Señor, así como otros candeleros dorados ante las imágenes de la dolorosa y San Juan Evangelista, todos ellos con cera de color blanco.
Además, ante el altar del Gran Poder se han dispuesto seis jarras también del paso de palio con claveles rojos, flores que también vemos en el friso de la propia peana del Señor. Igualmente, hay claveles rojos a cada lado y a los pies de la hornacina de San Juan, mientras que los que adornan la de la Virgen son blancos.
Por otro lado, como es también habitual, el Señor del Gran Poder viste para estos cultos en su honor la túnica conocida como persa por el estilo de su bordado, obra realizada por Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1908. Asimismo, lleva las potencias de salida de oro y zafiros, donadas por una devota en 1915.
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