miércoles, 23 de agosto de 2017

LA VIRGEN DE LA MERCED Y SAN JUAN, MÁS CERCA DEL SEÑOR DE PASIÓN


Desde este mes de agosto, la Capilla Sacramental de la Iglesia del Salvador presenta una nueva remodelación del altar de plata del Señor de Pasión, que ha permitido acercar al Nazareno de Montañés las imágenes de Nuestra Madre y Señora de la Merced y San Juan Evangelista.
Como se recordará, ambas tallas, de Sebastián Santos y Gabriel de Astorga, respectivamente, recibían culto sobre peanas situadas en las esquinas de la capilla, bastante alejadas del altar del Señor. Ahora, tras la reforma dirigida por el arquitecto Fernando Mendoza y con el visto bueno de la Comisión de Patrimonio de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía y del propio rector de la iglesia, Eloy Caracuel García de Toledo, las peanas de la Virgen y San Juan están pegadas al altar del Señor de Pasión y alineadas con él.
Se trata de la segunda reforma de importancia llevada a cabo en la Capilla Sacramental del Salvador después de que en 2009 se abriera el besapié permanente al Nazareno, lo que llevó a desplazar su altar hacia el centro de la capilla para construir tras él unas escaleras de subida y bajada. Asimismo, esta actuación permitió recuperar la ventana que da al Patio de los Naranjos, que se encontraba cegada desde hacía muchísimos años.
A partir de ahora, los devotos que se acerquen a besar el pie al Señor tendrán que pasar por detrás de las peanas de la Virgen de la Merced y San Juan, en lugar de por delante, como ocurría antes. Hay que señalar que las peanas de ambas imágenes mantienen los frontales de plata con los que ya contaban y se han añadido además unos frisos de mármol acordes con la decoración del resto del altar del Señor, que como se sabe es una obra proveniente de la Casa Profesa de la Compañía de Jesús (la Iglesia de la Anunciación), que fue cedida por el Estado en 1769 a la Iglesia del Salvador tras el decreto de Carlos III que ordenó la expulsión de los jesuitas de España dos años antes.








martes, 22 de agosto de 2017

SAN FERNANDO SE MUESTRA EN EL DÍA DE LA OCTAVA EN SU RESTAURADA URNA


El cuerpo de San Fernando se ha expuesto esta mañana, día de la Octava de la Virgen, en su recién restaurada urna para la veneración por parte de todos sus devotos. Custodiado por miembros del Ejército, que en este caso han colocado junto a la urna el banderín del Regimiento de Guerra Electrónica nº 32, el Santo Rey se ha podido ver durante dos horas, entre las ocho y media y las diez y media de la mañana, en la Capilla Real de la Catedral.
Con la Virgen de los Reyes ya en su altar habitual, tras el segundo besamanos que finalizó ayer, lunes, los sevillanos y muchos visitantes han tenido ocasión de admirar el cuerpo incorrupto de San Fernando, quien el 23 de noviembre de 1248 culminó la reconquista de la ciudad de Sevilla, en la que moriría el 30 de mayo de 1252 víctima de hidropesía. Lo sustituyó en el trono su hijo, Alfonso X el Sabio, cuyos restos también se encuentran en la Capilla Real, así como los de su madre, esposa de San Fernando, Beatriz de Suabia.
Si el banderín del Ejército estaba en el lado derecho de la urna, en el izquierdo estaba la réplica del Pendón de Castilla que, como comentábamos ayer al hablar del besamanos a la Virgen de los Reyes (ver), fue colocado por San Fernando en la Giralda aquel ya lejano día de San Clemente de 1248.
Ante la urna abierta veíamos dos candeleros plateados con cera blanca y dos centros florales con margaritas y claveles rojos, así como estátice.
En lo que respecta a la urna, hay que recordar que ha sido Fernando Marmolejo quien ha limpiado y reparado durante las últimas semanas esta gran obra del orfebre jerezano Juan Laureano de Pina, autor también precisamente de la urna del Santo Entierro de Jerez. El cuerpo de San Fernando fue trasladado a esta nueva urna el 14 de mayo de 1729, tras una solemne misa presidida por el rey Felipe V.
Por ello, cada 14 de mayo es el primer día del año en que puede contemplarse el cuerpo del Rey Santo; los demás son el 30 de mayo, día de su festividad; el 22 de agosto, día de la Octava; y el 23 de noviembre, aniversario de la reconquista de la ciudad.

























lunes, 21 de agosto de 2017

LA VIRGEN DE LOS REYES, EXPUESTA EN BESAMANOS EN EL SAGRARIO


Como ocurriera con el primer besamanos que tuvo lugar durante los días 4 y 5 de agosto, antes de la novena, el segundo besamanos a Nuestra Señora de los Reyes se ha celebrado en la Parroquia del Sagrario debido a las obras de restauración llevadas a cabo durante las últimas semanas en la urna de plata que cobija los restos de San Fernando, ubicada en la Capilla Real; urna que mañana, día de la Octava de la Virgen, podrá observarse ya en todo su esplendor cuando se abra para exponer a la veneración el cuerpo del Rey Santo.
Para este segundo besamanos, la Virgen de los Reyes, sentada en su trono sobre la peana procesional, luce corona de camarín, manto y saya de brocado de color blanco y toca de sobremanto de encaje. Sobre el pecherín lleva diversas joyas, broches y medallas, tres cruces pectorales y la Medalla de la Ciudad. Lleva también fajín militar de color rojo con cuatro entorchados y borlones dorados, y con las manos, que las tiene apoyadas en el regazo, sujeta un pañuelo.
Por su parte, el Niño Jesús, también vestido de blanco, se encuentra en el lado izquierdo del presbiterio alto, sobre una alta columna dorada de base cuadrada y entre dos jarras de plata con lilium, lisiantum y astromelias, que son las flores que adornan este besamanos a la Patrona en diversas partes del altar, como en las cuatro jarras que dibujan un imaginario cuadrado en el centro del cual se sitúa la Virgen, o en sendos centros en los laterales, ante cuatro blandones plateados que hay a cada lado.
Detrás del Niño Jesús vemos, además, la réplica del pendón de Castilla que el rey San Fernando colocó en la Giralda tras la reconquista de la ciudad.
A lo extraordinario de la celebración de este besamanos en la Parroquia del Sagrario se une el hecho de estar en los altares laterales del crucero las imágenes de Nuestro Padre Jesús Despojado y María Santísima de los Dolores y Misericordia, que se encuentran desde finales de mayo en el Sagrario por las obras de desmontaje del retablo mayor de su capilla con motivo de su restauración. Será el próximo 9 de septiembre cuando ambas imágenes regresen a la Capilla del Mayor Dolor, donde ocuparán un altar provisional hasta la restauración de su retablo.