lunes, 7 de septiembre de 2026

LA VIRGEN DEL DULCE NOMBRE, VESTIDA COMO LA INFANTA MARÍA LUISA


La Hermandad de Bellavista celebró ayer en la Parroquia del Sagrado Corazón el besamanos a María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión, que sorprendió con la forma en que se presentó vestida. Y es que, a modo de saya, portaba un vestido completo elaborado por Adrián Escudero con diferentes piezas de encaje que trataban de reproducir la vestimenta de la Infanta María Luisa Fernanda de Borbón en el retrato que en 1851 le pintó Federico Madrazo; una pintura que forma parte de la colección del Palacio Real.
Además, contaba con su manto procesional, una saya y su corona de salida. En cuanto a las manos, tenía un rosario y dos anillos en la derecha, que es la que daba a besar, mientras que en la izquierda sujetaba un ramillete de flores y tenía una pulsera. Diversas joyas lucía la Virgen en este besamanos, algunas de ellas en el pecherín, así como dos grandes pendientes.
La Virgen del Dulce Nombre se elevaba sobre una pequeña peana de plata y estaba situada en el centro de una alfombra flanqueada por dos columnas de madera dorada con sendos candelabros plateados de cinco largas velas blancas cada uno. Detrás, ante la nueva puerta de salida de la cofradía, oculta tras un cortinaje rojo, se alzaba una estructura en la que la dolorosa ha presidido días atrás el triduo en su honor. Se trata de un templete para el que se han utilizado algunos varales y la peana del paso de palio.
Sobre la peana se dispuso un trono y el bastón de mando del alcalde de Sevilla, cedido con motivo del centenario del barrio de Bellavista. 
En los laterales del templete había un total de seis candeleros con cera blanca y dos jarras sobre columnas doradas. Las jarras contenían diferentes especies de distintas tonalidades que también veíamos en otros puntos del montaje del besamanos. Finalmente, hay que mencionar que ante dos de las columnas del templo parroquial, en los extremos de todo el conjunto, se colocaron sendas mesas de madera dorada con un candelabro y dos bandejas de plata sobre cada una de ellas.








































viernes, 4 de septiembre de 2026

TRASLADO DE LA HINIESTA GLORIOSA A SANTA ISABEL PARA SUS CULTOS


La coincidencia de los cultos en honor a la Virgen de la Hiniesta Gloriosa y a la Virgen de la Aurora de la Hermandad de la Resurrección ha obligado a la Hermandad de la Hiniesta a trasladar a su titular letífica a la iglesia del Convento de Santa Isabel para el triduo que comenzará mañana, sábado.
Fue ayer, pasadas las ocho de la tarde, cuando el breve cortejo se puso en camino desde la Iglesia de Santa Marina, encabezado por cruz alzada entre ciriales e integrado por el estandarte corporativo, presidencia y cuerpo de acólitos. La Hiniesta Gloriosa, llevada en andas e iluminada por seis candeleros con cera blanca, tenía un manto verde de raso y una toca de encaje.
Antes de salir a la calle, la Hiniesta se volvió ante la Virgen de la Aurora, que preside ya el templo en su altar de cultos, y luego ante el Cristo de la Buena Muerte y la dolorosa. Una vez en la plaza del Señor de la Sagrada Resurrección, tomó la calle San Luis, siempre guiada por los Ariza y llevada por sus hermanos. Así, alcanzó la plaza de San Marcos, cuyo párroco salió a la puerta a recibirla, como así la Hermandad del Rosario de San Julián, que tiene en su antigua sede de San Marcos su casa provisional.










































Desde San Marcos, la Hiniesta Gloriosa continuó su camino por la calle Siete Dolores de Nuestra Señora, donde no fue recibida por la Hermandad de los Servitas, dado que su capilla mantiene actualmente cerrada su puerta principal por las obras de restauración del retablo mayor que se vienen desarrollando durante el verano.
Así, tras alguna parada más en el camino, el cortejo de la cofradía llegó a la plaza de Santa Isabel y rodeó la fuente por su lado izquierdo para después acceder al templo conventual con la Virgen de la Hiniesta mirando hacia la calle.




















Una vez en el interior del templo, la Hiniesta Gloriosa fue conducida hasta el presbiterio, donde ya se encontraba el baldaquino sobre un paño lateral de los respiraderos de su paso (aunque este año ha llevado los respiraderos del paso de palio), entre otros enseres que formarán el altar del triduo. Además, una religiosa de Santa Isabel leyó un texto de bienvenida a la hermandad.
Hay que recordar que en febrero la Hermandad de la Hiniesta ya estuvo en Santa Isabel antes de ir a Santa Marina para celebrar en el convento el septenario a la Hiniesta Dolorosa (ver).





Entre los próximos 5 al 7 de septiembre se celebrará el triduo en honor a la Virgen de la Hiniesta a partir de las nueve de la noche, mientras que el día 8, festividad de la Natividad de la Virgen María, será a la misma hora la función votiva. El triduo será predicado por Francisco José Pérez Camacho, mientras que la función estará a cargo del párroco de San Julián, Amador Domínguez Manchado.