jueves, 29 de enero de 2026

EL CARTEL DEL CENTENARIO DE SAN ESTEBAN, OBRA DE LOS HERMANOS RUBIÑO


La Hermandad de San Esteban ha presentado el cartel conmemorativo de su centenario fundacional, realizado por los hermanos Luis e Ignacio Rubiño, quienes han cedido todo el protagonismo a Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje, imagen que dio lugar a la creación de la corporación.
El Señor aparece representado con una serie de líneas diagonales que recortan su visión aludiendo así a la reja de la ventana a través de la que se le puede ver desde la calle. Igualmente, identificamos en la obra los dientes de la puerta ojival del templo. Por otro lado, hay un total de diez capirotes azules con el escudo de la hermandad, aunque sólo uno de ellos lo tiene con sus colores correspondientes, predominando el rojo. Y también azul y rojo es la cenefa que rodea el cartel.
La rotulación del cartel se reparte entre la mencionada reja, donde pone "San Esteban. Centenario. 1926-2026", y la inferior, fuera incluso del marco, donde está el nombre completo de la hermandad, destacando la advocación del Señor, con un tamaño de letra mayor. Y bajo el título de la hermandad, un gran faldón que se ha dejado completamente vacío, en blanco.

miércoles, 28 de enero de 2026

EL OBISPADO DE JEREZ NIEGA EL SÁBADO SANTO A HUMILDAD Y PACIENCIA


Puede que se deba a la indudable tendencia actual del Obispado de Jerez de ponerle constantes palos en la rueda a las cofradías. Nunca se sabe. Pero en este caso su decisión se esperaba e incluso se podría decir que es tremendamente lógica. La noticia se conoció ayer: el Obispado ha rechazado que la Hermandad de Humildad y Paciencia cambie su jornada procesional del Jueves Santo al Sábado Santo, como los hermanos aprobaron en un cabildo extraordinario celebrado el pasado mes de diciembre (ver).
La explicación que ha dado el Obispado para el rechazo es la misma que ya dimos aquí y la que la propia hermandad ya conocía antes de proponer el cambio y de celebrarse el cabildo. En pocas palabras, un Cristo en el Calvario esperando la crucifixión no pega nada un Sábado Santo, día que el obispo aprobó como jornada procesional en 2023 dejando bien claro qué pasajes evangélicos podían tener cabida en él: Cristo muerto y la soledad de la Virgen. Evidentemente, Humildad y Paciencia no casa con el espíritu de una jornada tan particular en la que hasta los sagrarios están vacíos.
Como digo, esto lo sabía la hermandad desde el principio; una hermandad que entró primero a regañadientes en el Martes Santo, pero sin dejar de reclamar con insistencia el Jueves por ser el día histórico en que la salía la antigua Cofradía de San Antón de la que se considera heredera. Por fin, se unen al Jueves Santo en 2022 y, tras sólo tres años saliendo en ese día (en 2024 no salió por la lluvia), plantean un cambio al Sábado Santo que sonaba a capricho con pocos visos de prosperar.
Así las cosas, la aventura de Humildad y Paciencia en el Sábado Santo ha concluido antes de empezar. Lo que sorprende es que la hermandad haya llegado a este punto, en lugar, por ejemplo, de haber sondeado al Obispado antes de convocar un cabildo extraordinario que ahora se queda en nada. Y es que eso genera dos problemas para la hermandad. En primer lugar, la frustración de esos hermanos (una gran mayoría, se dijo sin aportar números) que votaron por el Sábado Santo y que se van a tener que "conformar" con el Jueves Santo. 
Y en segundo lugar, la corporación ha vuelto por así decirlo a la casilla de salida: antes estaba en el Martes Santo sabiendo todo el mundo que no era el día que quería, y ahora que está en su ansiado Jueves Santo el Jerez cofradiero sabe que vuelve a estar donde no quiere, lo que en cierta forma va a marcar a la hermandad hasta que este vaivén de deseos y 'contradeseos' se olvide. Vamos, lo que queda de todo este jaleo es esa sensación de que la hermandad estaba a disgusto el Martes Santo, y lo sigue estando el Jueves, siendo el día que tanto reclamó, lo que subraya más la injusta idea de hermandad inconformista y caprichosa.
¿Qué necesidad tenia la Hermandad de Humildad y Paciencia, que tan bien está haciendo las cosas desde el principio y tantos parabienes ha recibido, especialmente desde la llegada de la Virgen de la Trinidad, de meterse en un jardín como éste? Sólo un Obispado que se enmendase la plana a sí mismo podría haber justificado el paso en falso dado últimamente por la corporación, cosa que se antojaba muy poco probable. La hermandad lo sabía. O al menos debería haberlo imaginado.

martes, 27 de enero de 2026

LA VIRGEN DEL REFUGIO OFRECIÓ UNA NUEVA ESTAMPA EN SU BESAMANOS


Quienes hayan seguido, o quieran ahora revisarlos, los distintos reportajes fotográficos de los besamanos a la Virgen del Refugio, de la Hermandad de San Bernardo, comprobarán que las fotos de unos y otros años, salvo detalles concretos como cambios de saya o utilización de determinadas joyas, son prácticamente intercambiables. Pueden ser fotos del año pasado, o de hace dos, o tres, o cuatro...
La sorpresa, agradable y muy esperada, vino este fin de semana, cuando la dolorosa de Sebastián Santos se presentó distinta, que es como corresponde a una imagen de vestir. Son las de talla completa las que no cambian nunca porque no pueden. Sea un vestidor nuevo o sea el de siempre, que quizá por fin ha descubierto que se pueden hacer cosas nuevas, o sea por petición de la junta de gobierno, el caso es que la Virgen del Refugio ha mostrado una estampa que, por distinta, ha resultado especialmente bella. Vamos, que si mezclásemos las fotos de los últimos años, las únicas rápidamente fechables de un simple vistazo serían las más recientes.
La clave estaba en el tocado, que por fin ha dejado atrás el "caracoleo" de los encajes habituales y el pico sobre la frente. En su lugar, la imagen lucía un tocado plateado dispuesto a modo de tablas y con forma curva en la frente. Seguramente no estoy utilizando los términos correctos en la jerga 'vestidora', pero es que uno no tiene mucha idea del arte del vestir. Simplemente sé lo que me gusta y lo cansado que estoy de ver lo mismo repetido hasta la saciedad. Así que, enhorabuena al vestidor (nuevo o no), a la hermandad, a ambos o a quien corresponda.
La Virgen del Refugio se nos presentaba en el presbiterio alto de la Parroquia de San Bernardo, sobre una alfombra con el escudo de la hermandad y una fina pero muy ancha peana de plata. Lucía su manto y corona de salida, así como la saya azul bordada en oro por Jesús Rosado en 2020, según el diseño de José Asián. Asimismo, llevaba varios broches y medallas, dos rosarios, una cruz pectoral, un alfiler con su advocación, la Medalla de la Ciudad y un fajín rojo con borlones dorados.
Dos jarras de su paso de palio con rosas blancas flanqueaban a la dolorosa. Cada jarra se encontraba sobre un pequeño pie de madera dorada de base cuadrada. Al fondo, el retablo mayor estaba parcialmente cubierto por un cortinaje de terciopelo rojo. Delante de él se alzaba el dosel de cultos de la hermandad, que tenía una pintura enmarcada de la Inmaculada Concepción. Y debajo, sobre uno de los faldones laterales del paso de palio, había un candelabro, varios candeleros, seis jarritas con las mismas flores mencionadas y cuatro bandejas de plata.
En los laterales, escoltadas por sendas parejas de blandones dorados con cera blanca, se situaban dos mesas doradas con los libros de reglas de la hermandades penitencial y sacramental, hoy fusionadas, entre faroles de plata. Finalmente, de la parte superior del cortinaje colgaban unas lámparas y unas banderolas con las representaciones de San Fernando, que estableció su campamento antes de entrar en Sevilla en la zona de San Bernardo, y el Papa Pío XII, que era el sumo pontífice cuando se incluyó, por iniciativa de la hermandad, el título de Mariana a la ciudad.
































lunes, 26 de enero de 2026

BESAPIÉ EN LA PARROQUIA DE SAN ROQUE A NUESTRO PADRE JESÚS DE LAS PENAS


Nuestro Padre Jesús de las Penas, de la Hermandad de San Roque, estuvo expuesto en devoto besapié la tarde del sábado y durante la jornada del domingo en el presbiterio alto de la parroquia, sobre las andas en las que por la noche sería llevado por el interior del templo durante el rezo del vía crucis.
Para estos cultos, el Señor de las Penas se presentó vestido con la túnica de terciopelo morado bordado en oro, obra de Fernández y Enríquez de 1995. Y en la cabeza tenía corona de espinas y potencias doradas. A sus pies, sobre las andas, una alfombra de claveles rojos, flores situadas también en dos jarras del paso de palio de la Virgen de Gracia y Esperanza que se encontraban elevadas sobre sendos pies de base cuadrada.
Detrás, un cortinaje rojo ocultaba el retablo mayor de la parroquia, ante el que destacaba el dosel de cultos de la cofradía, que contaba como base con el paño frontal de los antiguos respiraderos del paso de palio. Sobre el respiradero, tres centros de claveles igualmente de color rojo y varios candeleros con cera del mismo color. Por último, en los laterales del presbiterio se veían un total de ocho blandones, cuatro a cada lado.