domingo, 30 de octubre de 2016

EL CRISTO DEL PERDÓN SE ENCUENTRA YA DE VUELTA EN EL CONVENTO DEL SOCORRO


El Grupo de Devotos del Santísimo Cristo del Perdón ha procedido esta noche al traslado de su crucificado titular de regreso al Convento del Socorro, después de haber permanecido durante varios días en la iglesia del Convento de Santa Isabel. Las obras que el Ayuntamiento está realizando en la calle Socorro y en la Plaza de San Marcos impidieron la salida procesional desde su sede, por lo que ésta se iba a celebrar desde Santa Isabel el pasado sábado 22, aunque finalmente no fue posible salir por la lluvia.
Esta noche se ha producido el traslado, precedido de un emotivo acto por parte de las hermanas filipenses de Santa Isabel, que se han despedido del Cristo del Perdón con un improvisado besapié y cantando "Perdona a tu pueblo" mientras los integrantes del grupo de devotos trasladaban diversos enseres.
Para esta despedida de Santa Isabel, al crucificado, que se encontraba en posición vertical ante el retablo mayor, se le ha retirado el pie de sujeción y se ha tumbado apoyando sus brazos en dos sillas de enea.









Pasadas las ocho de la tarde ha comenzado el traslado del Cristo del Perdón, con un breve cortejo encabezado por el estandarte entre faroles, mientras que otros cuatro faroles más pequeños rodeaban al crucificado.
Con la iglesia a oscuras y con los llamados 'Pitos' del Silencio saliendo por los altavoces del templo, el Cristo del Perdón ha salido a la calle y, desde la Plaza de Santa Isabel, ha tomado la calle Vergara hasta la Plaza de San Marcos, y después se ha dirigido a Bustos Tavera para entrar en el Convento del Socorro por el patio que da a esta calle, al estar aún impracticable la calle Socorro.














En diez minutos, el Santísimo Cristo del Perdón ha completado el traslado para volver junto a las religiosas concepcionistas del Convento del Socorro. Acaban así unos días muy especiales que, aunque la lluvia empañó, quedarán para siempre en el recuerdo de su grupo de devotos.

LA VIRGEN DE LA SALUD RECORRIÓ POR PRIMERA VEZ EL BARRIO DEL PLANTINAR


La Hermandad del Sol vivió ayer una jornada histórica con la primera salida procesional de la Virgen de la Salud como titular letífica de la corporación del Sábado Santo. La pequeña talla, obra, como todas las imágenes de la hermandad, de José Manuel Bonilla Cornejo, recorrió por primera vez el barrio del Plantinar durante unas tres horas, saliendo de la capilla anexa a la Parroquia de San Diego de Alcalá a las siete y media de la tarde.
Abría el cortejo la cruz alzada entre ciriales, seguían niños con cirios, un simpecado, más hermanos portando cirios, el estandarte corporativo de la hermandad, cofrades con hachetas, la presidencia y el cuerpo de acólitos.




En el itinerario de esta primera salida procesional de la Virgen de la Salud se incluyeron las calles Virgen del Sol, Avión Cuatro Vientos, Alcalde Juan Fernández, Claudio Guerín, Fundación Vicente Ferrer, Igueldo, Naranco y Tibidabo, calle en la que sonó tras el paso la marcha "Madre Hiniesta", a cargo de la Banda de Música Nuestra Señora del Sol, que acompañó a la Virgen.
Hay que indicar que para esta primera salida, la Hermandad del Sol contó con la cesión de las jarras del paso de la Virgen de la Cabeza de San Juan de la Palma, que portaban gladiolos, nardos y otras flores blancas, a lo que hay que sumar las margaritas del friso.
"Saeta cordobesa" sonó en el giro a la calle Moncayo, seguida más adelante por "Reina de la O" girando a la calle Igueldo. Contemplaba la procesión una mujer mayor, que, mirando a la Virgen de la Salud, recordaba a su hija, fallecida víctima del cáncer con sólo 29 años. Pedía salud a la Madre de Dios y salud pedimos para todos los que sufren esta enfermedad.














Las reliquias de San José, San Antonio de Padua y Santa Ángela de la Cruz que figuran en la delantera del paso de palio de la Virgen del Sol, se encontraban también en el paso de la Virgen de la Salud, que desde Igueldo cruzó precisamente la calle Virgen del Sol hacia la Plaza del Aljarafe con la marcha “Hosanna in excelsis”.
A continuación, ya en las inmediaciones de San Diego de Alcalá, un hermano daba instrucciones a los capataces, encabezados por José Manuel Palomo, para que con la siguiente marcha, que fue "Aniversario Macareno", el paso girara para cruzar la plaza por el acerado situado delante de la parroquia. Ahí, justo en el centro, quedó detenida la Virgen de la Salud antes de afrontar el tramo final del recorrido.



























Para girar hacia el otro lado de la Plaza del Aljarafe, la Banda del Sol interpretó “Encarnación Coronada”. La cofradía iba muy bien de tiempo, por lo que en estos últimos metros del itinerario se redujo el ritmo para disfrutar al máximo de este día histórico en el Plantinar.
De hecho, el capataz, en la siguiente llamada, pidió a los costaleros que fueran “despacito”, además de dedicar la levantá a las madres de todos los miembros de la cuadrilla. El paso se levantó a pulso y, con “Pasan los campanilleros”, se acercó a la puerta de la capilla de la hermandad.
A continuación, el giro ante la puerta lo llevó a cabo el paso de la Virgen de la Salud a los sones de “La Virgen de la O”.

















Antes de entrar en el templo, aún hubo tiempo para una marcha más. En este caso, fue la composición “Virgen de la Palma”, cuyo autor, Manuel Marvizón, estaba contemplando el discurrir de la cofradía. Con esta marcha, el paso fue andando hacia atrás, saliendo de nuevo un poco a la calle con la parte final de la partitura.
Seguidamente, el paso entró definitivamente en la capilla y la Banda del Sol contempló su intervención con el Himno Nacional.





Una vez dentro del templo, el paso fue colocado a los pies de la capilla, frente al altar de la Virgen del Sol, San Juan Evangelista y Santa María Magdalena, y todos los presentes rezaron la Salve, poniendo así fin a la primera salida de la Virgen de la Salud, nueva cita letífica del calendario hispalense.