jueves, 26 de marzo de 2026

EL CARTEL DE 2026 DE LA LANZADA DE JEREZ, CON UNA FOTO DE MANU GARCÍA


Dentro de sólo una semana, el próximo Jueves Santo, la Hermandad de la Lanzada de Jerez realizará su estación de penitencia. Para anunciarla, la corporación ha editado un cartel a partir de una fotografía de Manu García en la que vemos, en formato horizontal, el paso de misterio nada más salir de la Basílica del Carmen y pasando junto al retablo cerámico del propio crucificado.
La foto, editada en blanco y negro, cuenta con un marco en color verde, en cuya parte superior se sitúa la rotulación, en la que se puede leer "Semana Santa Jerez 2026. Jueves Santo". Y en la esquina inferior derecha se encuentra el escudo de la hermandad.

miércoles, 25 de marzo de 2026

VÍA CRUCIS DE JESÚS DESPOJADO SIETE DÍAS ANTES DE SU DOMINGO DE RAMOS


Cada Domingo de Pasión, una semana antes de su estación de penitencia, la Hermandad de Jesús Despojado celebra el rezo del vía crucis por las calles más cercanas a su Capilla del Mayor Dolor.
La salida del cortejo, compuesto de cruz alzada entre ciriales, parejas de hermanos con cirios color tiniebla, estandarte corporativo, la Coral Polifónica de Jesús Despojado, un trío de capilla y el cuerpo de acólitos, se produjo a las ocho de la tarde.
El Señor, que vestía una túnica de terciopelo burdeos y llevaba unas potencias doradas, fue llevado en unas andas iluminadas por cuatro hachones y adornadas con distintas especies florales de color morado. 
Tras abandonar la capilla y salir a la plaza de Molviedro, la cofradía se dirigió a la calle Castelar, avanzando lentamente, prácticamente todo el tiempo de costero a costero, y deteniéndose en los puntos señalados para el rezo de cada estación del vía crucis con una cruz de penitente.
El recorrido fue breve, tomando luego por Gamazo, Padre Marchena y Quirós, alcanzando desde allí nuevamente la plaza de Molviedro y regresando a su capilla sobre las diez de la noche.































LA AURORA DE LA RESURRECCIÓN, EN BESAMANOS VESTIDA DE AZUL Y BLANCO


Nuestra Señora de la Aurora, de la Hermandad de la Resurrección, estuvo expuesta en besamanos el pasado Domingo de Pasión en el presbiterio alto de la Iglesia de Santa Marina, que tenía en los laterales, al final de los escalones, unas barandillas de madera policromada a modo de balconera a la que la Virgen se asomaba para salir al encuentro de los fieles.
Elevada en una peana de madera y encima de ésta otra de plata, la Virgen de la Aurora se presentó vestida con un manto de terciopelo azul bordado en oro y sedas, y con una saya blanca de tisú de oro bordada en el mismo metal. Asimismo, llevaba una corona dorada y un encaje de Bruselas. En la mano derecha, la que extendía para el beso, sujetaba un rosario, y otros dos en la izquierda. Y en el pecherín tenía dos broches, uno de ellos con el escudo de la hermandad, y un alfiler con su advocación.
Junto a la imagen veíamos cuatro blandones dorados con velas blancas y cuatro jarras con diversas flores amarillas y blancas, y con flores de talco. Y más atrás, ante un gran cortinaje de damasco rojo, estaba el dosel de la hermandad y dos pequeños doseles laterales con candelabros y bandejas de plata.
Finalmente, en los extremos del presbiterio se dispusieron dos mesas de madera dorada con sendas pinturas de arcángeles entre dos pequeñas jarras con más flores de talco y una pareja de candeleros dorados con cera blanca. También que mencionar que de dos ángeles pintados y colocados en las paredes laterales del presbiterio colgaban dos lámparas de araña de cristal.