miércoles, 23 de diciembre de 2020

ESPERANZA 2020: TRINIDAD


Pese a no poder celebrar el tradicional besamanos, la Hermandad de la Trinidad llevó a cabo días atrás una exposición extraordinaria a la veneración de Nuestra Señora de la Esperanza, que se desarrolló en el presbiterio de la Basílica de María Auxiliadora.
Para esta ocasión, la dolorosa del Sábado Santo estrenó un manto algo más largo que los habituales de camarín, bordado por Charo Bernardino siguiendo el diseño de Francisco Javier Sánchez de los Reyes. El manto, de tisú verde con bordados en oro, ha sido donado por un grupo de hermanos a modo de ofrenda por el bicentenario que la imagen que tallara Juan de Astorga, una de las más destacadas de su producción, ha cumplido en este 2020. De esta forma, la celebración ha abarcado prácticamente todo el año, desde la exposición del pasado mes de enero en el Ayuntamiento (ver) hasta este importante estreno para el patrimonio textil de la corporación trinitaria.
Además del nuevo manto, la Esperanza de la Trinidad vestía la saya blanca de tisú bordada en oro y sedas por Mariano Martín Santonja en 2018 con diseño de Jesús Guerrero. Asimismo, llevaba la habitual toca de sobremanto de sus estaciones de penitencia, la corona de oro, cotilla y un fajín rojo. En el pecherín destacaba la Medalla de la Ciudad concedida por el Ayuntamiento el año pasado, mientras que en el nudo del fajín estaba la placa de la Policía Local, cuerpo del que la Esperanza Trinitaria es Patrona. En cuanto a las manos, sostenían un pañuelo de encaje y un rosario.
La Virgen estaba elevada sobre una doble peana; una de plata y otra más ancha de madera dorada. Junto a ella había dos jarras de su palio con diversas flores de color blanco, como rosas, claveles y orquídeas. Además, a los pies de la dolorosa había un centro en el que también había anthurium del mismo color.
Detrás, con el añadido de un marco dorado, se encontraba el techo del palio, mientras que a un lado y a otro estaban los doce varales y las caídas laterales, así como seis jarras más, los candelabros de cola y otros candelabros de menor tamaño.
Todo este montaje estaba dispuesto sobre un alto entarimado cubierto de color rojo y con una gran alfombra con el escudo de la hermandad en la parte central.





























martes, 22 de diciembre de 2020

ESPERANZA 2020: DIVINA ENFERMERA


La Hermandad de la Lanzada mantuvo el pasado viernes expuesta a la veneración en el presbiterio de la Iglesia de San Martín a su titular letífica, Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera, en sustitución de su habitual besamanos. Este culto, que se prolongó durante toda la jornada, concluyó con la función solemne en su honor.
El sinelabe de la corporación fue situado en la parte superior del altar de cultos mientras la Divina Enfermera estaba ubicada abajo, más cerca de los devotos que acudieron a visitarla. Se encontraba elevada sobre una peana de madera y vestida con manto de terciopelo verde con bordados en oro, toca de sobremanto y saya blanca de tisú. 
No faltaron sus habituales elementos de orfebrería, como la corona de plata, la ráfaga, el ancla en la mano derecha y la media luna a sus pies. Y, por supuesto, en el vientre estaba la O con el Niño Jesús que está a punto de nacer. Lógicamente, por este motivo no estaba con la Virgen la talla del Niño que normalmente sostiene en brazos. Además, en el pecherín llevaba varios broches y medallas, entre ellos el de su advocación esperancista y la réplica de la Medalla de la Ciudad que el Ayuntamiento de Sevilla concedió al Colegio de Enfermería y que éste a su vez reprodujo como ofrenda a la Divina Enfermera en 2015.
La Esperanza de San Martín estaba flanqueada por dos jarras plateadas y por dos ángeles mancebos portando faroles. Y detrás se elevaba el altar de cultos, formado por parte de los antiguos respiraderos de su paso, un buen número de candeleros con cera blanca y varias jarras del paso de palio de la Virgen del Buen Fin con diversas flores blancas. Finalmente, en los laterales había unos candelabros y dos pequeños doseles con bandejas de plata, jarritas y candeleros.