viernes, 4 de septiembre de 2026

TRASLADO DE LA HINIESTA GLORIOSA A SANTA ISABEL PARA SUS CULTOS


La coincidencia de los cultos en honor a la Virgen de la Hiniesta Gloriosa y a la Virgen de la Aurora de la Hermandad de la Resurrección ha obligado a la Hermandad de la Hiniesta a trasladar a su titular letífica a la iglesia del Convento de Santa Isabel para el triduo que comenzará mañana, sábado.
Fue ayer, pasadas las ocho de la tarde, cuando el breve cortejo se puso en camino desde la Iglesia de Santa Marina, encabezado por cruz alzada entre ciriales e integrado por el estandarte corporativo, presidencia y cuerpo de acólitos. La Hiniesta Gloriosa, llevada en andas e iluminada por seis candeleros con cera blanca, tenía un manto verde de raso y una toca de encaje.
Antes de salir a la calle, la Hiniesta se volvió ante la Virgen de la Aurora, que preside ya el templo en su altar de cultos, y luego ante el Cristo de la Buena Muerte y la dolorosa. Una vez en la plaza del Señor de la Sagrada Resurrección, tomó la calle San Luis, siempre guiada por los Ariza y llevada por sus hermanos. Así, alcanzó la plaza de San Marcos, cuyo párroco salió a la puerta a recibirla, como así la Hermandad del Rosario de San Julián, que tiene en su antigua sede de San Marcos su casa provisional.










































Desde San Marcos, la Hiniesta Gloriosa continuó su camino por la calle Siete Dolores de Nuestra Señora, donde no fue recibida por la Hermandad de los Servitas, dado que su capilla mantiene actualmente cerrada su puerta principal por las obras de restauración del retablo mayor que se vienen desarrollando durante el verano.
Así, tras alguna parada más en el camino, el cortejo de la cofradía llegó a la plaza de Santa Isabel y rodeó la fuente por su lado izquierdo para después acceder al templo conventual con la Virgen de la Hiniesta mirando hacia la calle.




















Una vez en el interior del templo, la Hiniesta Gloriosa fue conducida hasta el presbiterio, donde ya se encontraba el baldaquino sobre un paño lateral de los respiraderos de su paso (aunque este año ha llevado los respiraderos del paso de palio), entre otros enseres que formarán el altar del triduo. Además, una religiosa de Santa Isabel leyó un texto de bienvenida a la hermandad.
Hay que recordar que en febrero la Hermandad de la Hiniesta ya estuvo en Santa Isabel antes de ir a Santa Marina para celebrar en el convento el septenario a la Hiniesta Dolorosa (ver).





Entre los próximos 5 al 7 de septiembre se celebrará el triduo en honor a la Virgen de la Hiniesta a partir de las nueve de la noche, mientras que el día 8, festividad de la Natividad de la Virgen María, será a la misma hora la función votiva. El triduo será predicado por Francisco José Pérez Camacho, mientras que la función estará a cargo del párroco de San Julián, Amador Domínguez Manchado.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

EL CRISTO DE LA CORONACIÓN DEL VALLE REGRESA TRAS SU RESTAURACIÓN


La Hermandad del Valle expuso ayer al Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas en el presbiterio de la Iglesia de la Anunciación, de forma que hermanos y devotos pudieran comprobar de cerca el resultado de la restauración que desde mediados del mes de mayo ha llevado a cabo Pedro Manzano.
En estos meses, se ha actuado sobre la imagen en función de los datos que se obtuvieron con la realización de un TAC. Éste permitió conocer el estado interno de la talla, de los ensambles y de la estructura general, además de localizar cinco focos de pudrición parda provocados por hongos. Asimismo, el restaurador ha intervenido en la policromía, que presentaba diferentes alteraciones.
El Cristo de la Coronación se encontraba en el centro de la alfombra de cultos estrenada en 2020 y sobre la peana del mismo año. La clámide, prenda que habitualmente porta, estaba situada discretamente sobre una pierna en lugar de cubrirle desde los hombros, de forma que se pudiese apreciar mejor el resultado de la restauración. A su alrededor, sobre la peana, se colocaron especies florales diversas, mientras que en dos jarras que flanqueaban al Señor se dispusieron rosas rojas salpicadas de cardos.