viernes, 26 de febrero de 2016
BESAMANOS AL SEÑOR DE LA ESPERANZA DE CIUDAD JARDÍN
La Hermandad de la Milagrosa celebró el pasado fin de semana el besamanos a Nuestro Padre Jesús de la Esperanza, que para este culto fue ubicado en el presbiterio de su parroquia, vestido con una túnica de terciopelo morado que, como es habitual en esta imagen, dejaba al descubierto el hombro derecho.
Flanqueaban al Señor, en su primer besamanos con la Milagrosa como hermandad de penitencia, dos jarras del paso de palio de la Virgen del Rosario con anthurium rojo elevadas sobre sencillas columnas de terciopelo del mismo color, y dos de los faroles que se sitúan en la trasera del palio.
Detrás, presidía el templo, bajo un dosel conformado con la antigua bambalina frontal del paso de palio a modo de gotera, la Virgen del Rosario acompañada de San Juan Evangelista, sobre su peana procesional.
Alrededor se dispusieron varios candeleros y dos de los candelabros del paso de misterio del Puente Cedrón, así como flores de diversas especies y tonalidades. Y en los extremos del altar, en pequeños doseles, estaban dos de las cartelas del paso de misterio entre guardabrisas. En concreto, se colocaron la cartela del Cordero Místico sobre el Libro de los Siete Sellos y la del pelícano como símbolo del amor de Cristo.
jueves, 25 de febrero de 2016
LA VICTORIA CIGARRERA EN BESAMANOS
María Santísima de la Victoria, de la Hermandad de las Cigarreras, estuvo expuesta en besamanos durante la jornada del pasado domingo en la Capilla de la Fábrica de Tabacos. Para ello, fue colocada en el presbiterio del templo, sobre una peana de madera tallada y dorada.
Vestía el manto de camarín estrenado el pasado mes de octubre en el rosario de la aurora, bordado en oro sobre terciopelo burdeos por Jesús Rosado. Asimismo, lucía saya de tisú de plata con bordados en oro de Rodríguez Ojeda, la corona de salida, de Manuel Seco, y un fajín hebraico, mientras que en el pecherín tenía varios broches, un puñal y la Medalla de la Ciudad.
Daba a besar la mano izquierda, en la que sujetaba un rosario, mientras que en la derecha tenía un pañuelo; y a los pies, se situó la media luna de plata de Juan Borrero.
Flanqueaban a la dolorosa cuatro blandones dorados con cera blanca y dos jarras de su paso de palio con claveles también blancos y paniculata; flores que también estaban en otras dos jarras situadas detrás, ante el dosel con la heráldica de la hermandad. En todos los casos, los claveles estaban colocados de forma bicónica.
Además, también ante el dosel, estaban los cuatro ángeles de Pedro Roldán que fueron tallados en 1666 para formar parte del antiguo paso del Santo Cristo de la Púrpura. Cada uno sujetaba una filacteria de color blanco con flecos dorados.
Finalmente, hay que apuntar la presencia de más flores blancas y candeleros, hasta un total de catorce, en los doseles de los laterales del altar de la capilla, donde reciben culto habitualmente los titulares de la hermandad.
El Señor de la Sagrada Columna y Azotes, por su parte, estaba situado en el lado derecho del presbiterio, sobre la peana procesional de la Virgen de la Victoria y entre candeleros y candelabros con cera morada.
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