miércoles, 23 de febrero de 2022

LA VIRGEN DEL PATROCINIO Y SAN JUAN, JUNTO AL CACHORRO EN EL ALTAR MAYOR


La Hermandad del Cachorro inició ayer el quinario en honor al Santísimo Cristo de la Expiración y a Nuestra Madre y Señora del Patrocinio. Por este motivo, durante estos días la dolorosa acompaña al crucificado en el retablo mayor de la basílica trianera. Y junto a ellos, se encuentra la imagen de San Juan Evangelista que posee la hermandad, obra de Manuel Ramos Corona que recibe culto en la antigua Capilla del Patrocinio, hoy capilla sacramental.
El Cristo de la Expiración tiene corona de espinas y potencias, la Virgen del Patrocinio luce su corona de salida y ante las tres tallas se han colocado un total de 76 candeleros con otros tantos cirios blancos, dispuestos en cuatro tandas que dejan entre ellas espacio para cada imagen.
Y ante los candeleros se han dispuesto seis jarras del paso de palio, de las que las dos centrales están a una altura superior al resto al contar con pies de base cuadrada de color verde con el escudo de la hermandad pintado en dorado.
El quinario, que se inicia cada tarde a las ocho y media, se extenderá hasta el próximo sábado, mientras que el domingo a las doce del mediodía tendrá lugar la solemne función principal de instituto, que será presidida por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses.












martes, 22 de febrero de 2022

EL CRISTO DE LAS TRES CAÍDAS SE TRASLADÓ EN VÍA CRUCIS A SANTA ANA


Anoche tuvo lugar el vía crucis de la Hermandad de la Esperanza de Triana con la imagen del Santísimo Cristo de las Tres Caídas portada en andas hasta la Parroquia de Santa Ana, donde a partir de hoy se celebrará el quinario en su honor.
Había muchas ganas de ver al Cristo recorriendo Triana por primera vez tras la pandemia, dado que las calles por las que pasó estaban llenas de cofrades y devotos. Aunque lo cierto es que es difícil determinar si había más o menos gente que otros años, dado que cada vez que el Cristo de las Tres Caídas o la Virgen de la Esperanza salen de su Capilla de los Marineros atraen a innumerables personas.
Así ocurrió también ayer, cuando a las ocho de la tarde la cruz alzada entre ciriales daba paso a un cortejo de bastantes parejas de hermanos con cirios. Tras ellos iba el estandarte corporativo, el cuerpo de acólitos y la presidencia, puesto que ésta es una de las afortunadamente pocas cofradías en las que la presidencia se sitúa inexplicablemente detrás de los ciriales. Además, el Cristo contó con el acompañamiento de música de capilla por parte de varios miembros de la Banda de Música de Las Cigarreras.
Para este traslado, el Cristo de las Tres Caídas estaba vestido con la túnica del Taller de Santa Bárbara que se bordó en 2008 sobre terciopelo burdeos, reproduciendo en ella Francisco Javier Sánchez de los Reyes el diseño de una desaparecida túnica de Juan Manuel Rodríguez Ojeda. Asimismo, en la cabeza tenía las potencias de oro de Orfebrería Villarreal de 1987.
Las andas estaban iluminadas con cuatro guardabrisones con cera roja y adornadas con diversas especies florales de la misma tonalidad repartidas en el friso y en dos jarras del paso de misterio. Dos ángeles ejercían de cirineos sosteniendo por detrás la cruz que cargaba el Señor.
Las catorce estaciones del vía crucis se rezaron por las calles a lo largo del itinerario, que se inició en Pureza para continuar por Fabié, Rodrigo de Triana, Santísimo Cristo de las Tres Caídas y Pelay Correa, saliendo finalmente a la plazuela de Santa Ana. Eran las nueve y media de la noche cuando el Cristo de las Tres Caídas hacía su entrada en la parroquia y se cerraba un círculo, ya que los últimos cultos externos celebrados por la Hermandad de la Esperanza de Triana antes de la pandemia fueron precisamente los traslados de ida y vuelta de su Cristo.