martes, 28 de octubre de 2025

LA VIRGEN DEL AMOR DE PINO MONTANO, CON UN MANTO DE SAN BENITO


María Santísima del Amor, de la Hermandad de Pino Montano, estuvo el pasado domingo expuesta en besamanos en el presbiterio alto de la Parroquia de San Isidro Labrador, finalizando así los cultos de octubre en su honor tras el triduo y la función de la semana anterior y el rosario matinal de este sábado.
Para este besamanos, la dolorosa se presentó vestida con un manto de camarín de terciopelo burdeos bordado en oro perteneciente a la Virgen de la Encarnación de la Hermandad de San Benito. Además, la Virgen del Amor, sobre una peana plateada, lucía la saya del XXV aniversario de la imagen, diseñada y bordada en oro y sedas sobre tisú de plata por José Antonio Grande de León el año pasado.
En la cabeza llevaba su corona de salida y en el pecherín tenía un puñal y diversos broches. En cuanto a las manos, ofrecía a los devotos la derecha y con la izquierda sujetaba un rosario, mientras que en la cintura contaba con un fajín rojo con borlones del mismo color.
Junto a la dolorosa que tallara Fernando Castejón veíamos, sobre sendos pies de base cuadrada de color rojo, dos candelabros dorados con velas blancas y dos jarras de su paso de palio con algunas de las flores que el sábado adornaban las andas en el rosario. Esas mismas flores estaban en otros puntos del altar y se trataba de distintos tipos de orquídeas, clavellinas, claveles, rosas, iris o minigerberas de muy diferentes tonalidades.
Al fondo se alzaba el altar de cultos sobre cortinajes rojos rematados en el centro con el lema "Mater Amoris ora pro nobis" y ante los cuales se alzaba un dosel que cobijaba un trono en el que se apoyaba un pañuelo de encaje y una rosa de pasión dorada. Además, se dispusieron un gran número de candeleros con cera blanca, un templete con un Niño Jesús escoltado por dos ángeles, algunas jarras y candelabros más y dos pequeños doseles laterales con jarritas de flores de talco y pequeños espejos con artísticos marcos de madera dorada. Finalmente, hay que subrayar la presencia de cuatro blandones dorados, dos reposteros con el anagrama mariano, dos lámparas de cristal de araña y el estandarte corporativo en el lado derecho del altar.









































LA VIRGEN DE LA SALUD DEL SOL CENTRÓ EN NERVIÓN SU SALIDA DE ESTE AÑO


La Hermandad del Sol celebró este sábado la salida procesional de su titular letífica, María Santísima de la Salud, que dedicó la mayor parte de su itinerario a recorrer algunas de las calles de la zona de Nervión, lo que la llevó a hacer estación en dos puntos importantes como fueron la Parroquia del Santísimo Redentor y las Salesianas.
De hecho, tras salir a las siete de la tarde, el cortejo buscó desde la plaza del Aljarafe la calle Virgen del Sol para cruzar directamente la avenida de Ramón y Cajal a Villegas y Marmolejo. Luego tomó Fernández de Ribera y Espinosa y Cárcel, alcanzando así la Parroquia del Santísimo Redentor, cuya comunidad recibió a la Virgen de la Salud tras volverse ante la puerta con la marcha "La Estrella Sublime", interpretada por la Banda de Música Fernando Guerrero, de Los Palacios y Villafranca.
Tras el rezo de la Salve, el paso se levantó por la parroquia y se dispuso a continuar su camino a los sones de "Coronación de la Macarena". Luego, tomó la calle Santa María Mazzarello con la composición "Esperanza de vida" y después hubo una chicotá a tambor.


























Cerca estaba la parada de la Virgen de la Salud ante las Salesianas de Nervión, que esperaban a la Virgen en una de las puertas de su casa. Hasta ellas el paso llegó con la banda tocando "Tú, mi Auxiliadora", cuya parte final es el Himno a María Auxiliadora. Las salesianas, al darse cuenta, comenzaron a cantar la letra.
El paso se paró ante ellas, una de las cuales tomó la palabra para pedir a la Virgen por la salud de todas las hermanas ancianas y enfermas, y especialmente por las que más lo necesitan. A continuación, rezaron la Salve y después se les dedicó la siguiente levantá. "Por la casa salesiana, para que nunca le falte la salud", dijo el capataz, antes de que el paso se alejara con la marcha "Carmen".









La cofradía siguió adelante por Santa María Mazzarello con la composición "El Dulce Nombre" y luego se hizo un relevo de costaleros. Los que entraron en ese momento fueron los encargados de conducir a la Virgen de la Salud a la calle Marqués de Nervión mientras la banda tocaba "Siempre Macarena". Y la siguiente marcha fue "Virgen de Montserrat", a la que siguió una chicotá a tambor con la que el paso cruzó con celeridad Ramón y Cajal hacia Urbión.























La Virgen de la Salud estaba de nuevo en el barrio del Plantinar y desde Urbión reviró a la calle Fundación Vicente Ferrer mientras sonaba "Esperanza de Triana Coronada". Pronto se paró el paso y estuvo quieto bastantes minutos. Unas banderas y colgaduras cruzaban la calle de un lado a otro y hubo que esperar a que un hermano subiera a un tejado para elevarlas y permitir que la cofradía siguiera su camino.
Cuando pudo, el paso continuó adelante a los sones de "Hosanna in excelsis" y después se detuvo antes de pasar a la calle Igueldo con la marcha "María Santísima del Dulce Nombre".

























La salida procesional se acercaba a su final. Desde Igueldo, la Virgen de la Salud alcanzó la plaza del Aljarafe con la composición "Al verde ocaso", y luego sonó "Señorita de Triana".
Finalmente, a pocos metros de la capilla de la hermandad, la Banda de Música Fernando Guerrero tocó "Pasan los campanilleros" con el paso acercándose y girando ante la puerta. Los costaleros ya se habían dado la vuelta previamente, por lo que, sin detenerse, el paso realizó su entrada y la banda enlazó la partitura de Farfán con el Himno Nacional. Eran las diez y diez de la noche y la Virgen de la Salud regresaba a su templo.

























Una vez dentro, se rezó un Ave María por los hermanos difuntos y luego se cantó la Salve mientras el paso se colocaba definitivamente ante el altar del Varón de Dolores de la Divina Misericordia, la Virgen del Sol y San Juan Evangelista.