La Hermandad de los Sastres vivió este sábado la salida procesional de su titular, Nuestra Señora de los Reyes. Una salida que permitió contemplar la obra con la que queda completado su paso, al menos en lo que a orfebrería se refiere.
Así, fueron novedad los respiraderos de metal plateado que se han colocado sobre la malla y que rodea todo el conjunto combinando cruces y medallones. Juan González ha sido el encargado tanto del diseño como de la ejecución de esta nueva obra que engrandece un paso que en los últimos años hemos ido viendo evolucionar prácticamente desde la nada.
Se trata, además, de un tipo de respiradero nada habitual en Sevilla capital, aunque sí tenemos algunos ejemplos en pueblos de la provincia, como en la Cofradía Servita de Carmona, cuyo palio ya vimos por aquí cuando la Virgen de la Trinidad de Jerez lo utilizó en una salida extraordinaria hace ahora un año (ver).
La cofradía de los Sastres salió de la Parroquia de San Ildefonso a las siete de la tarde, iniciando un recorrido que la llevó por Boteros y Sales y Ferré hacia la plaza del Cristo de Burgos, para luego continuar hacia el Convento de San Leandro y la Iglesia de Santiago, donde hizo estación ante los titulares de la Hermandad del Beso de Judas.
Desde este punto, la siguiente parada destacada estaba en la Iglesia de San Esteban. En su camino hacia ella nos topamos con la Virgen de los Reyes por la calle Calería, por la que la Banda de Música de Las Cigarreras venía interpretando la marcha "La Esperanza de Triana". Después se detuvo casi en la esquina con Imperial.
No tardó el capataz, Carlos Yruela, en hacer sonar el llamador para que el paso se levantara y siguiera adelante, ahora con la marcha "Cristo de la Sed" mientras tomaba la calle Imperial. Y tras una brevísima parada, la Virgen de los Sastres giró a la calle Medinaceli a los sones de "Madre de Dios de los Desamparados", llegando con ella hasta la puerta de San Esteban, donde la recibieron la cofradía penitencial y la de la Virgen de la Luz.
Ante San Esteban se realizó un relevo de costaleros y luego el paso se dispuso a seguir con una levantá dedicada a las dos hermandades del templo. La Banda de Las Cigarreras tocó entonces "Madre", girando con ella a la calle San Esteban y llegando hasta la plaza de Pilatos, donde el paso se detuvo. Tomó luego la calle Caballerizas mientras escuchábamos la composición "Al Santísimo Cristo del Amor".
La vuelta a San Ildefonso estaba ya cerca, pero antes había que discurrir por la máxima estrechez de Caballerizas, lo que hizo la Virgen de los Reyes con la interpretación de "Pasa la Virgen Macarena".
Pasada la dificultad, el paso se paró en la esquina con Rodríguez Marín antes de afrontar la última chicotá, la que iba a conducir a la Virgen al interior de su templo. Para ello, los músicos cigarreros hicieron una doble interpretación de la marcha "Reina de los Sastres", y no sonó el Himno de España hasta que el paso no estuvo bien dentro de San Ildefonso, mirando hacia el altar mayor.
Eran las diez y veintiún minutos de la noche cuando la Hermandad de los Sastres concluía su salida procesional, momento en que los hermanos cantaron la Salve y rezaron por los difuntos. Después, el paso, que había sido adornado con claveles, rosas y calas blancas, hizo un giro de ciento ochenta grados para quedar situado definitivamente orientado hacia la nave central.














































































No hay comentarios:
Publicar un comentario