jueves, 28 de octubre de 2021

EL PASO DE PALIO DE LA VIRGEN DEL ROCÍO, EN LA IGLESIA DE LOS TERCEROS


Enmarcada en los actos del Año Jubilar por el centenario de la Coronación Canónica de la Virgen del Rocío, de la Hermandad Matriz de Almonte, Sevilla acoge una exposición dividida en dos sedes distintas sobre la historia, el arte y la propagación de la devoción rociera.
Una de las sedes es la Iglesia de los Terceros, que además de varias carretas de corporaciones rocieras, parte de los respiraderos del paso de palio de la Esperanza de la Trinidad y una antigua gloria del palio de San Esteban, permite contemplar montado al completo el paso de palio de María Santísima del Rocío, de la Hermandad del Beso de Judas.
El palio de la corporación del Lunes Santo está cuajado de detalles vinculados a Pentecostés y a la Virgen del Rocío de Almonte, tanto en el frontal de los respiraderos, donde se representa la aparición de la Virgen, como en los laterales, con la presencia de los apóstoles, en el techo, donde una paloma alude al Espíritu Santo, y en el manto, última de las piezas incorporadas al conjunto, ya que fue realizado para su estreno el Lunes Santo de 2016, aunque la lluvia obligara a cancelar la estación de penitencia aquel año (ver).
De esta forma, en pleno otoño se puede contemplar un paso de palio montado íntegramente, a falta de la dolorosa, casi como si estuviera a punto de salir a las calles en una inminente Semana Santa. Así será hasta el día de la clausura de la exposición del Año Jubilar del Rocío, el próximo 13 de noviembre.















miércoles, 27 de octubre de 2021

REGRESO DE LA VIRGEN DEL ROSARIO DE MONTE-SIÓN DESDE EL ESPÍRITU SANTO


Como viene ocurriendo en los últimos años, la Hermandad de Monte-Sión ha celebrado en la iglesia del Convento del Espíritu Santo el septenario a la Virgen del Rosario y la función principal. Dos semanas ha sido lo que ha pasado la dolorosa del Jueves Santo en dicho cenobio y ayer, a las ocho de la tarde, se produjo el regreso a su capilla de la calle Feria, de la que saldrá el próximo 1 de noviembre con motivo del rosario de la aurora, que este año tendrá como destino la Iglesia de San Juan de la Palma.
Como en años anteriores, la Virgen del Rosario iba sobre las andas en las que la Virgen del Amor, de la Hermandad de la Resurrección, sale en su vía crucis cuaresmal. Iba vestida con su manto de camarín negro bordado en oro, saya blanca de tisú y toca de sobremanto bordada sobre malla. En el pecherín tenía un puñal, el escudo de la hermandad y varios broches. 
En la mano derecha llevaba un rosario y un pañuelo de encaje, mientras que en la izquierda tenía otros dos rosarios, uno de ellos de pequeño tamaño. Y en la cabeza, lucía la antigua corona de salida. Sobre las andas, además del llamador de su paso de palio, había dos faroles de plata y un friso de flores blancas de diversas especies.
El cortejo de este traslado fue muy breve, formado únicamente por cruz alzada entre ciriales, estandarte corporativo y cuatro ciriales. Además, acompañó musicalmente un trío de capilla de la Banda de la Cruz Roja. En cuanto al recorrido, fue por las calles Espíritu Santo, Castellar, Laurel, plaza de los Maldonados, plaza de Monte-Sión y calle Feria. Pasados unos minutos de las ocho y media de la tarde la Virgen del Rosario entraba en su capilla.





























LA VIRGEN DEL ROSARIO DE LA MILAGROSA, CON UN MANTO DE LOS NEGRITOS


La Hermandad de la Milagrosa cerró este fin de semana los cultos en honor a María Santísima del Rosario con el acto de veneración, para el que la dolorosa vistió un manto de camarín de terciopelo azul bordado en oro perteneciente a la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, de la Hermandad de los Negritos. Combinaba este manto con la saya bordada en plata por Joaquín Salcedo en 2013 y con una sencilla toca de sobremanto.
Repartidos entre el pecherín y la zona de la cintura la Virgen del Rosario llevaba diferentes broches, entre los que destacaban la insignia de oro del Centro Asturiano, vecino de la hermandad en la misma avenida de Ciudad Jardín, y la cruz de plata de ley chapada en oro regalada por el mismo colectivo, que reproduce la llamada Cruz de la Victoria o de Alfonso III, presente en la bandera de Asturias. Bajo la cruz había un alfiler con el nombre de Rosario.
La Virgen portaba hasta cuatro rosarios: uno de ellos colgado de la cintura, otro en la mano izquierda y los otros dos en la derecha. Además, también en la derecha tenía un pañuelo de encaje, mientras que con la izquierda sujetaba una flor de orfebrería.
La dolorosa de Francisco Buiza se encontraba elevada sobre una sencilla peana de madera en el presbiterio bajo de la Parroquia de la Milagrosa, y junto a ella había dos candelabros de guardabrisas de orfebrería plateada. Más adelantadas se colocaron dos jarras de su paso de palio con rosas de color rosa y antirrhinum blanco.