jueves, 22 de enero de 2026

SAN ESTEBAN. CIEN AÑOS DE HERMANDAD


La Hermandad de San Esteban celebra en este 2026 su primer siglo de existencia; una celebración a la que se ha unido el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla, que dedica a la corporación de la Puerta Carmona la primera de la exposiciones de este año de su ciclo "Círculo de Pasión".
La muestra, titulada "San Esteban. Cien años de hermandad", se abrió al público el pasado sábado y se divide entre las dos salas expositivas disponibles: una dedicada a aspectos históricos de la corporación y a un buen número de enseres; y la otra a sus dos pasos procesionales.
Pero antes de entrar en dichas salas, en el patio, donde se proyecta continuamente un vídeo, encontramos un gran panel con el lema de San Juan de Ribera, uno de los titulares de la hermandad: "Ultra quid faciam tibi post haec fili mi", "¿Qué más puedo hacer por vosotros?". En dicho panel, además de la reproducción de dos antiguos retablos cerámicos de los titulares, se alude a cuatro protagonistas de la cofradía: San Esteban, San Juan de Ribera, Rafael Galán Escalante y José Robles Gómez.


Accedemos a la primera sala, donde nos encontramos con una pequeña vitrina en la que se muestra el primitivo libro de actas de los cabildos oficiales, en el que se incluye el acta fundacional de la hermandad.


Al lado está el libro de hermanos abierto el 22 de diciembre de 1924. En el sello de la hermandad figura como advocación de la Virgen la de Nuestra Señora de la Asunción, que fue la primera opción hasta que el Cardenal Ilundain sugirió la de Madre de los Desamparados.


Y entre ambos libros está la comunicación del Ayuntamiento de Valencia aprobando el 31 de mayo de 1996 la concesión de la Medalla de la Ciudad a la hermandad precisamente por la advocación de la dolorosa.


Continuamos con dos varas antiguas de la hermandad realizadas por un autor desconocido en 1926, que fueron el primer encargo material de la corporación. Y junto a ellas, una de las actuales.




Seguimos con la cruz de guía, realizada en 1929 por Manuel Rivero Carrera. Es de madera con aplicaciones de naranjillo y plata. Los remates, las potencias, el INRI, las asas y el escudo son de Manuel Seco Velasco (1960). Y junto a la cruz, los faroles que la acompañan cada Martes Santo, realizados en metal plateado por Hijos de Juan Fernández en 1968.




Vemos ahora una túnica de nazareno y otra de los manigueteros de ambos pasos. La de nazareno, compuesta de antifaz y capa celeste, sotana color crema, escudo de la hermandad en el antifaz y escudo de San Juan de Ribera con su lema en la capa, fue la túnica fundacional desde la primera estación de penitencia en 1929. Sin embargo, entre 1946 y 1968 en el cortejo del paso de misterio y entre 1946 y 1962 en el palio, los nazarenos vestían con la túnica actual de los manigueteros, sin capa y con antifaz y sotana añil, y escudo de la hermandad en el pecho.


Seguimos el recorrido por la exposición con la bandera morada, diseñada por Rafael de Rueda, bordada por José María Soldán y con remate de los Hermanos de los Ríos (2023). El asta procede de la Organización Juvenil, de 1967.



Al lado está el banderín concepcionista, confeccionada por Joaquín Salcedo el año pasado según el diseño de Rafael de Rueda. El asta y el remate son igualmente de 1967.


Y también se expone la bandera asuncionista, de 2024, del mismo diseñador y los mismos autores que la morada, y con el asta igualmente de la Organización Juvenil.



Observamos ahora unos ciriales de un juego de ocho que Juan Fernández labró en 1968 en metal plateado.




Se muestran junto a los ciriales una dalmática de raso adamascado con hilo de oro y un ropón de pertiguero de terciopelo morado. En cuanto al medallón del pertiguero, basado en el antiguo escudo de la hermandad, es de latón bañado en plata, realizado en 2023 por Jesús de Julián, según el diseño de Manuel Ballesteros.




Seguimos con una de las canastas de los diputados de tramo, de terciopelo rojo con apliques de metal cincelado a mano con baño de plata, obra de Emilio Méndez (2025).


Nos detenemos ahora en las bocinas de los pasos, labradas por Hijos de Juan Fernández en 1979, con paños bordados en oro y sedas sobre terciopelo rojo por Leopoldo Padilla en 1963 y enriquecidos por Francisco Carrera en 1997.




Se expone también el guión de San Juan de Ribera, con el escudo del santo en una cara y el de la Casa Ducal de Medinaceli, muy vinculada a la feligresía de San Esteban, en la otra. Fue diseñado por Rafael de Rueda y bordado por Joaquín Salcedo en 2024.



El actual guión de San Juan de Ribera sustituyó al primitivo, cuyos escudos, bordados por José Guillermo Carrasquilla en 1960, se conservan enmarcados.



La Hermandad de San Esteban también cuenta con un relicario de San Juan de Ribera, labrado en plata por Orfebrería Andaluza el año pasado, con diseño de Rafael de Pineda. Y tras el relicario vemos una pintura donde se representa el santo.



Nos paramos ahora ante el senatus, con paño de terciopelo rojo bordado en oro a realce por José Guillermo Carrasquilla en 1960.



Enmarcada se encuentra la Inmaculada Concepción pintada en 1995 por Francisco Carrera Iglesias para el banderín de los Hermanos Costaleros. Y delante vemos el mismo banderín, obra de Carrera en dicho año, pero con la nueva cartela central realizada en 2023 por Joaquín Salcedo, quien también restauró y enriqueció los bordados.



Joaquín Salcedo es también el autor del guión de la bolsa de caridad, obra del año pasado diseñada por Rafael de Rueda.



Seguimos con dos tocas de sobremanto de la Virgen de los Desamparados. La primera está bordada en oro sobre malla por José Guillermo Carrasquilla (1983), y la segunda es de hojilla y lentejuelas sobre tul, obra de Jesús Castizo (2025) donada por las camareras de la dolorosa.



En la exposición se muestran también dos sayas; una bordada en oro sobre tisú por Leopoldo Padilla en 1976, luego pasada a terciopelo burdeos por José Antonio Grande de León en 2018; y otra de terciopelo azul bordado en oro por José Guillermo Carrasquilla en 1963.



Entre ambas sayas hay una vitrina con diferentes enseres, como una corona dorada; una diadema plateada; varios pañuelos y rosarios; un puñal de principios del siglo XX labrado en pedrería engastada sobre una placa de metal; una rosa de pasión de plata sobredorada de Fernando Marmolejo (2005) donada por la Comisión de Capataces y Costaleros; el puñal de salida, de plata chapada en oro y con una esmeralda y perlas (1964); y la corona procesional, de plata repujada y sobredorada labrada por Manuel Seco Velasco (1954).














En el centro de la sala se exponen tres clámides de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje. En primer lugar, la de terciopelo burdeos bordado en oro a realce por José María Soldán Garrido en 2020, siguiendo el diseño de Mario Ramos Rodríguez.



A su lado, la de José Guillermo Carrasquilla (1960), bordada en oro y sedas sobre terciopelo rojo, y restaurada y enriquecida en 2019 por Joaquín Salcedo.



Y finalmente, la clámide púrpura con bordados en oro realizada en 2020 por Joaquín Salcedo, con diseño de Alejandro Cascajares.



Continuamos con otra vitrina, donde se pueden ver las potencias de salida de Manuel Seco Velasco (1954), labradas en plata chapada en oro a juego con la corona de la Virgen de los Desamparados.


Otras potencias de salida son las de oro y rubíes, obra de Manuel de los Ríos en 2002.


Y vemos también las potencias que el Señor tenía antes de la fundación de la hermandad. Son las conocidas como potencias de diadema, de autor desconocido (1858).


Vemos también una nueva corona de espinas de plata de ley chapada en oro, obra de Joyería El Oribe (2025), que supone una recuperación histórica de antiguas estampas del Señor de la Salud y Buen Viaje. Y junto a la corona, una caña de metal dorado de autor desconocido de mediados del siglo XIX, restaurada recientemente por Manuel de los Ríos.


En la misma vitrina encontramos un broche de plata sobredorada con amatista y diamantes, realizado por Manuel Casado Rosso en 2023.


Y termina el contenido de esta vitrina con un encaje de tul bordado con las siglas JHS en su parte central.


Y llegamos a la última vitrina de esta primera sala, dedicada a enseres de la Virgen de los Desamparados, con diversos encajes, pañuelos, rosarios, broches y una cruz pectoral de oro y un rubí (2005) diseñada por Hermelinda González Pérez.













Pasamos a la segunda sala, dedicada como queda dicho a los dos pasos de la hermandad. Del paso de misterio nos encontramos en primer lugar con el conjunto de figuras secundarias que en 1940 talló Antonio Castillo Lastrucci. Se trata de un miembro del Sanedrín, dos sayones y un soldado romano, realizados en madera de cedro y pino. En su origen, contaban con ropajes encolados que fueron mutilados para convertirlas en tallas de vestir en 1964 por José Sanjuán. Posteriormente, Fernando Murciano las restauró entre 2015 y 2016. Su disposición en la muestra es la original ideada por Lastrucci, con el sanedrita, apodado el 'Perragorda', situado en la delantera del paso junto a los dos sayones.

















Se expone al lado el frontal del paso de misterio, de Antonio Cruz Gómez el canasto (1887) y de José Gil los respiraderos (1909), que fueron de la Hermandad del Cachorro hasta su venta a San Esteban en 1930. Es de madera de pino y pan de oro estofado al temple, restaurado y dorado por Manuel Calvo en 1987 tras el accidente producido cuando, en un ensayo de costaleros, un coche lo embistió.








Asimismo, se pueden ver los candelabros, obra de Castillo Lastrucci de 1945, y dos de las cartelas del resto de respiraderos del paso, realizadas por Ricardo Rivera en 1987.






Pasamos al paso de palio, del que vemos las caídas, diseñadas por Ignacio Gómez Millán y bordadas por Esperanza Elena Caro en 1972, siendo restauradas y enriquecidas por José Antonio Grande de León entre 2009 y 2010. Los varales, de autor desconocido y realizados en metal plateado, fueron adquiridos a la Hermandad de la Amargura en 1929, mientras que los candelabros de cola, de metal plateado cincelado y repujado, son de Hijos de Juan Fernández (1965) y los restauró Orfebrería Andaluza en 2018.















Seguimos deteniéndonos ante la gloria del antiguo palio de la Virgen de los Desamparados, que representa a la Virgen del Rocío. La escultura es de Sebastián Santos Rojas y la orfebrería de Manuel Seco Velasco (1949). Formó parte del techo de palio hasta 1964 y luego se recuperó entre 2008 y 2014.


Al lado está la réplica en plata de Nuestra Señora Madre de Dios de los Desamparados, Patrona de Valencia, que va en el frontal del palio, en la calle de la candelería. Fue donada en 1967 por el Ayuntamiento de Valencia.


Seguimos con el cartel que Daniel Bilbao pintó en 2002 para conmemorar el LXXV aniversario de la bendición de María Santísima Madre de los Desamparados, actos que incluyeron una función en el jardín del actual Parlamento de Andalucía, donde se bendijo la imagen cuando era Hospital de las Cinco Llagas, y una salida extraordinaria posterior.


Paramos ahora ante los respiraderos labrados por Juan Fernández en 1965, que formaron parte del paso de palio hasta 1996. En 2018 fueron restaurados por Manuel de los Ríos y desde entonces son los que se utilizan en la estación de penitencia. Sobre ellos hay unos antiguos candelabros y jarras de la primera mitad del siglo XX, obra de Manuel Seco Velasco. Son piezas de fundición que se utilizaron en el primer paso que tuvo la Virgen y que actualmente se utilizan en el montaje de altares de culto.






Y a su lado, los respiraderos que sustituyeron a los anteriores entre 1997 y 2017, obra en plata de ley repujada de Manuel de los Ríos con diseño de José Asián, quien se inspiró en la portada principal de la Casa de Pilatos para hacer la capilla frontal. Y junto a ellos, unos candelabros y jarras de 1989 también de Manuel de los Ríos.






Y como curiosidad, la exposición concluye con la presencia de una pequeña talla de un Nazareno, obra del taller El Arte Cristiano de Olot (1912). Fue un obsequio que la madre de Rafael Galán, uno de los fundadores de la Hermandad de San Esteban, le hizo a su hijo con motivo de la celebración de su primera misa, que tuvo lugar en la Parroquia de Santa Cruz de Teba (Málaga). La familia Galán la acabó donando a la hermandad.



Hasta el próximo 8 de febrero permanecerá abierta esta exposición, con la que arranca la conmemoración del primer centenario de historia de la Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje, María Santísima Madre de los Desamparados, San Juan de Ribera y Protomártir San Esteban, la querida cofradía de la Puerta Carmona, la del Cristo de la Ventana.

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