El Santísimo Cristo de la Misericordia, de la Hermandad del Baratillo, se encuentra este fin de semana expuesto en besapié en la Capilla de la Piedad. Un culto que coincide con la conmemoración de su LXXV aniversario, dado que fue en 1951 cuando se bendijo este Cristo, que fue la primera obra de Luis Ortega Bru para las cofradías sevillanas.
En el presbiterio alto de la capilla de la calle Adriano, sobre una estructura oculta bajo una sábana blanca, la imagen ofrece sus pies a los devotos entre dos parejas de blandones dorados con cera de color azul. Falta, eso sí, la corona de espinas que suele ir depositada en la sábana, ya que en este caso la tiene en su mano derecha la Virgen de la Piedad, que permanece en su camarín, pero sin el cuerpo de su hijo en el regazo.
Algo más atrás, sobre pequeñas columnas de madera dorada, hay dos jarras del paso de palio de la Virgen de la Caridad con claveles rojos y calas oscuras entre otras especies florales de menor tamaño. Esas mismas flores las vemos en un centro ante el presbiterio y a los pies de la Virgen de la Piedad, así como en dos jarras junto a la dolorosa y otras dos doradas sobre el banco del retablo.
También sobre el banco, a ambos lado del sagrario, se han dispuesto un total de doce candeleros, seis a cada lado, con cirios igualmente azules. Finalmente, en el lado izquierdo del presbiterio de la capilla se encuentra el estandarte corporativo de esta cofradía del Miércoles Santo.




























No hay comentarios:
Publicar un comentario