sábado, 14 de marzo de 2026

LA VIRGEN DEL VALLE, CON SU MANTO DE SALIDA Y LA SAYA DE LOS SOLES


Este fin de semana tiene lugar en la Iglesia de la Anunciación el besamanos a Nuestra Señora del Valle, que se presenta para ello sobre el enorme entarimado del presbiterio, en el que se sitúa la alfombra de cultos estrenada en 2020 y la peana procesional, sobre la que hay diversos claveles rosas.
Para este besamanos, la dolorosa está vestida con su manto procesional, la llamada saya de los soles, de terciopelo azul bordado en oro, y el cíngulo de hilos de oro. Sobre la cabeza no lleva la corona de salida, sino la de plata dorada de Miguel María Palomino, de 1806. Lleva también un puñal, algunos broches y la flor de orfebrería en la mano izquierda mientras ofrece a los devotos la derecha.
Flanqueando a la Virgen del Valle se pueden ver unas columnas de madera dorada sobre las que se alzan dos ángeles mancebos con filacterias moradas en las que se puede leer "Regina Vallis". Y más atrás otras cuatro columnas similares con jarras que tienen claveles rosas colocados de forma cónica y bicónica. Y en los extremos, dos blandones dorados con cera blanca.
Detrás se eleva el habitual aparato de culto de la hermandad con un dosel en la parte superior presidido por el simpecado. Junto a él, las tallas de San Juan Evangelista y Santa María Magdalena. La iluminación la pone un gran número de candeleros con cera blanca, y entre ellos se han dispuesto más jarras también con claveles. Y en la parte inferior, en el centro, un crucifijo.
































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