lunes, 27 de diciembre de 2010

SAN JUAN EVANGELISTA

 EL GRAN PODER
 SAN GONZALO
 MONTE-SIÓN
 LA QUINTA ANGUSTIA
 LA MISIÓN
 EL SILENCIO
LA CENA

A veces formando parte de misterios, otras consolando a la Virgen bajo palio y otras simplemente acompañando a los titulares en los altares de los templos, la figura de San Juan Evangelista está muy presente en la Semana Santa sevillana. Por eso hoy, con motivo de la festividad litúrgica del discípulo amado, que pasa casi desapercibida en mitad de las fiestas navideñas, hay que acordarse de esta figura secundaria, pero clave en el relato de la Pasión; el único apóstol que estuvo junto a Cristo hasta su muerte y en su posterior traslado al sepulcro, como nos muestra cada año Santa Marta. Por ello, al menos en el día de hoy, démosle a San Juan el protagonismo que sin duda merece.

viernes, 24 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD


Rescato una foto del belén conjunto que las hermandades del Valle y el Amor instalaron en la Anunciación hace cinco años para desearle a todos los lectores de este blog una feliz Navidad. Aprovechemos para pedirle a ese Niño que nacerá esta noche que el nuevo año que empieza (porque de alguna manera el año comienza con su nacimiento) sea para todos mejor que el que ahora termina, sobre todo para quienes, con esto de la crisis, lo están pasando mal.
Y, sí, los cofrades sabemos que al Niño que recibimos en estas fechas con alegría lo vamos a acabar matando allá por el mes de abril. Pero, pensemos como Antonio Burgos: ya sabemos que la historia acaba bien y que "el hijo de la guapa" al final va a resucitar. Doble alegría, por tanto.

lunes, 20 de diciembre de 2010

LA EXPECTACIÓN DE MARÍA






Diez días después de la maratoniana jornada de la Inmaculada, tiene lugar la festividad de la Expectación de la Virgen María o, lo que es lo mismo, la Virgen de la Esperanza. Los templos acogen los últimos besamanos del año. Pero no son sólo los de las Esperanzas (Macarena, Triana, Trinidad, La O y San Roque), sino que también bajan de sus altares la Virgen de Guadalupe de la Hermandad de las Aguas, la de los Desamparados de San Esteban y la Virgen de Loreto de San Isidoro.
Otra Esperanza, ésta de Gloria, la Divina Enfermera, también se muestra a sus devotos en besamanos. Es, sin duda, la Virgen que mejor representa el significado de la festividad litúrgica de la Expectación de María, pocos días antes del parto. En su vientre, dentro de una gran 'O' aparece el niño Jesús, preparado para entregarse a la humanidad.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

ABRIENDO BOCA


El cartel de la Semana Santa 2011 de Sevilla no se conocerá hasta el día 8 de enero. Por ello, para ir abriendo boca, aquí tenemos la pintura que será el cartel de la vecina (y más en temas cofrades) ciudad de Jerez de la Frontera.
Es una obra de José Manuel Reyes y muestra a la Virgen de los Remedios de la Hermandad del Amor, una de las dolorosas más interesantes de la Semana Santa jerezana, talla anónima del siglo XVII, que cada Martes Santo procesiona a los pies del Santísimo Cristo del Amor. También aparecen algunos nazarenos de la misma cofradía que visten, como los de la Amargura sevillana, túnica blanca de cola con la cruz de San Juan en el pecho.
Como curiosidad, hay que decir que durante muchos años, el misterio de esta hermandad jerezana fue sobre un paso dorado adquirido en 1956 a la Hermandad de la Soledad de San Buenaventura.

lunes, 13 de diciembre de 2010

75 AÑOS DEL CRISTO DE LA SALVACIÓN










La Hermandad de la Soledad de San Buenaventura, la que inaugurara en 2007 la iniciativa "Círculo de Pasión", que desde entonces organiza cada Cuaresma el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla en su sede de la calle Sierpes, ha vuelto estos días a ocupar el mismo espacio con motivo del 75 aniversario del Santísimo Cristo de la Salvación, que realizara en 1935 el imaginero Manuel Cerquera, nacido 30 años antes en la localidad de Alcalá de Guadaira.
En la muestra, que ha permanecido abierta entre los días 4 y 11 de diciembre, muchos cofrades hemos tenido ocasión de conocer mejor a un imaginero del que poco se habla, quizá porque el Cristo de la Salvación, su única imagen realizada para una cofradía sevillana, no procesiona. Al menos, de momento...
Sin embargo, Cerquera fue, como escribiera Agustín Iglesias en el diario ABC pocos días después de su muerte en 1971, "un artista en toda la extensión de la palabra". Y es que no sólo era imaginero, sino que también realizó retablos y pasos (como el de Nuestro Padre Jesús de las Penas de San Roque), era restaurador (por sus manos pasó, por ejemplo, la imagen de San Lucía de la parroquia de Santa Catalina), era pintor y hasta tocaba el piano. Tenía su taller en la calle Muro de los Navarros, donde dio forma a imágenes como el Cristo de la Vera Cruz y el Cristo Yacente de Villalba del Alcor o la Soledad de Mairena del Alcor, además de reponer la imagen de Santa María del Alcor, patrona de El Viso, que había sido destruída en la guerra civil.
Por otro lado, la cofradía franciscana aprovechó esta conmemoración para exponer en el Círculo Mercantil algunos de sus enseres, tales como la cruz de guía, el libro de reglas, la vara del hermano mayor, las bocinas, la naveta y el incensario, la corona de espinas que lleva en sus manos la Soledad, las cantoneras de la cruz que va en el paso o el 'titulum' de la cruz del propio Cristo de la Salvación. Además, se pudo ver un documental sobre la Sevilla que conoció Cerquera y numerosas fotografías tanto de obras realizadas por él como de su vida personal.

domingo, 12 de diciembre de 2010

NUEVA CRUZ PARA EL CARMEN


Es una insignia sencilla, una cruz de guía de madera con algunos apliques plateados (entre ellos, en el centro, el escudo de la corporación). Es la primera cruz que veían en las calles muchísimos cofrades cuando la Hermandad del Carmen Doloroso realizaba su estación de penitencia en la tarde del Viernes de Dolores, dando inicio al primer cortejo de nazarenos que cada año recorría el centro de la ciudad. Y es la cruz que guió a ese mismo cortejo hasta la Catedral aquel Miércoles Santo de 2007; la que se quedó en el templo, junto a su cofradía, por la lluvia de 2008; la que iba delante no de uno, sino de dos pasos, con la incorporación del palio, en 2009; y la que por última vez recorrió las calles sevillanas en 2010.
La junta de gobierno del Carmen ha aprobado la sustitución de esta sencilla cruz de guía, que desde ya es histórica, por una que va a realizar Sergio Acal, con diseño de Francisco Reyes Villadiego, asesor artístico de la cofradía y autor de Nuestro Padre Jesús de la Paz y de todo el conjunto escultórico que representa el misterio de las Negaciones de San Pedro. Según la descripción que se ha dado a conocer de la nueva insignia, será de madera tallada, dorada y policromada, y llevará la leyenda "La paz os dejo, la paz os doy", en alusión a la advocación del Cristo titular.
Probablemente será una cruz de guía de mayor calidad a la de aquélla a la que hasta ahora hemos identificado siempre con la cofradía; pero seguro que el nazareno encargado de portarla por las calles la notará más ligera. Le faltará, sin duda, el peso de la historia, aunque todavía breve, de una corporación que, pasito a pasito, ha conseguido hacerse con un preciado hueco en la Sevilla cofrade y en su Semana Santa.

sábado, 11 de diciembre de 2010

LA LISTA


















Vale, sí. Uno ya ha admitido que como cofrade pertenece a esa raza que podríamos denominar de los ‘jartibles’. De ésos que si no van a los ensayos cuaresmales de costaleros es, sencillamente, porque no hay un ‘pograma’ de mano que indique horarios e itinerarios para no perderse ni una sola chicotá de parihuelas desnudas moviéndose a los sones de un transistor. Los ensayos, como las cruces de mayo, te los tienes que encontrar de repente por la calle.
Y siendo así, como uno es, días como el de la Inmaculada suponen un auténtico subidón de adrenalina cofrade en pleno mes de diciembre. Y aunque la lluvia impidió la salida de la imagen concepcionista del Convento de las Hermanas de la Cruz, elegida este año para presidir la Vigilia en la Catedral, contra lo que el mal tiempo no puede es con el maratón de besamanos que encierra año tras año ese día, que más se parece a varios domingos de Cuaresma concentrados en una sola jornada.
Pero uno no se enfrenta al día de la Inmaculada así, como si nada, saliendo a la calle a ver qué me encuentro. No. ¿Qué clase de cofrade sería si me limitara solamente a eso? Desde luego, no de los ‘jartibles’. Lo primero, antes de salir de casa, es consultar Arte Sacro o cualquier otra web de puntual información para confirmar la lista definitiva de hermandades que, coincidiendo con tan mariana festividad, ofrecen a sus imágenes en besamanos. Aunque lo cierto es que, con el pasar de los años, la lista te la sabes de memoria. Pero siempre hay sorpresas. Este año ha sido la Virgen del Rosario de los Humeros (por el CCL aniversario de la proclamación de la Inmaculada Concepción como Patrona de España) al igual que en otras ocasiones ha sido la Virgen de Montserrat o la Soledad de San Lorenzo.
Así que, papel y boli para apuntar cada cofradía y el correspondiente horario que tendrán estos emotivos cultos en los que la Madre de Dios baja de su altar para acercarse a sus devotos. Es importante saber qué templos no cierran a mediodía, los que abren antes, los que aguantan hasta más tarde… Y todo con la idea de elaborar un estratégico recorrido para visitar todos y cada uno de los besamanos. Un auténtico plan de acción que se asemeja, por ejemplo, a decidir si vas a abrir el Lunes Santo en el Polígono o en el Tiro de Línea, y si vas a cerrarlo en San Gonzalo o en el Museo.
Otro punto importante es tener desde horas antes la cámara de fotos con batería suficiente para tan maratoniana jornada. ¿O es que no vas a captar cada detalle de los besamanos? ¿Cómo te acordarás después si la Virgen del Subterráneo vestía el manto de salida o si la Virgen de los Dolores de Santa Cruz tenía a cada lado los faroles de su paso de palio? ¿Serás capaz de recordar que la Soledad de San Buenaventura tenía un centro de rosas blancas y dos jarrones de claveles, también blancos, como exorno floral? ¿Cómo podrás saber con el tiempo si la Virgen de las Penas llevaba puesta su diadema de salida o una corona? Pues para todo eso está la cámara. Quiero insistir en este punto, aunque esté de más, en mi carácter de cofrade ‘jartible’. Seguimos.
Con la cámara a punto y la lista en un bolsillo (y este año, además, con el paraguas) te lanzas a las calles dispuesto a dejarte llevar por un casi invernal espíritu cofradiero que se funde en aparente armonía con las luces navideñas (bastante pobres, tengo que decir) y los belenes. Una fusión que llega a su máxima expresión con el besamanos de la Virgen de Guía, como en unos días ocurrirá con la Divina Enfermera, donde la banda sonora la componen los gorgoritos de los gallos que forman parte del belén de San Martín.
Pronto compruebas que no eres tú el único ‘jartible’ con lista de besamanos y bolígrafo para tachar las visitas realizadas. Pronto ves que ni siquiera eres de los peores, porque tú lo que llevas es un simple papel, el primero que encontraste, con la relación de cofradías realizada a mano, mientras que otros se han parado a elaborar la lista en el ordenador, utilizando diferentes fuentes tipográficas para el nombre de la hermandad y el horario de cada una. A quien corresponda: un ‘pograma’ de mano para los cultos internos ya…
En cualquier caso, el fin de unos y de otros, ya esté la lista más trabajada o menos, es el mismo: el encuentro cara a cara con las distintas representaciones de la Virgen María en sus variadas advocaciones. Sí, hay de todo; y habrá quien vaya con su cámara y su trípode sencillamente a fotografiar a las imágenes como si fueran inmóviles modelos. “Que no es Liza Minnelli”, oí decir a un hombre el otro día. Y habrá quien sólo vaya a criticar la labor de los priostes como si lo secundario, lo accesorio, fuera en realidad lo principal de lo que uno contempla.
Pero no. Lo principal es Ella. Uno puede entrar, sacar su cámara y usarla de la forma más discreta posible, teniendo siempre presente el culto que se celebra sin interrumpir al devoto que quiere besar las manos de su Virgen; pero no todo debe ser entrar en el templo, hacer unas fotos y salir de allí con el bolígrafo en la mano para hacer una nueva crucecita en la lista. No. Es inevitable, en un momento dado, guardar la cámara, olvidar el papel y el boli, y entregarse por completo a la contemplación de la imagen. Y a partir de ahí cada uno sabrá lo que le pasa por la cabeza.
Porque, ¿quién puede sustraerse al sentimiento de ternura que provoca la Virgen de los Ángeles? ¿Y a la dulzura del rostro de la Soledad servita? ¿Quién podría evitar detenerse un instante ante la suprema elegancia, oro sobre negro, de la Virgen de las Tristezas...? Y no hay que preocuparse. No es necesario correr. Los imprescindibles momentos de contemplación, reflexión y oración no impiden completar la lista. Lo tengo comprobado.