miércoles, 11 de diciembre de 2019

LAS VIÑAS RECUPERA SU PARROQUIA TRAS UNA BRILLANTE SALIDA EXTRAORDINARIA


¿Que cómo ha de ser una salida extraordinaria? Pues como la que Jerez se regaló el pasado domingo, día de la Inmaculada, con la Virgen de la Concepción Coronada en su paso de palio de regreso a su barrio desde la Catedral. No faltó nada, no sobró nada. No se hizo larga. Ni corta. No hubo una insoportable masa a su alrededor, pero jamás fue sola. Al contrario, fue mucha la gente que la acompañó en distintos momentos; pero gente que sabía moverse con la Virgen, que sabía andar con ella o esperarla. Por tener, esta salida extraordinaria tuvo hasta la recuperación de todo un templo, la Parroquia de Nuestra Señora de las Viñas, que reabrió sus puertas para la llegada de su dolorosa después de haber estado clausurada desde junio por un desprendimiento en el techo. Sin duda, una tarde para el disfrute que repasamos a continuación con todo detalle.
Desde la Plaza del Arroyo, y cuando ya bastante gente esperaba la salida del cortejo ante la puerta principal de la Catedral, la Agrupación Musical de la Sentencia comenzó a tocar rumbo al Reducto Alto dispuesta a colocarse ante la cruz de guía, abriendo paso a la cofradía del Viernes Santo en esta salida extraordinaria.


Fue el pasado día 1 cuando la Virgen de la Concepción se trasladó al primer templo de la diócesis (ver) para la celebración de un triduo extraordinario y una función solemne celebrada la misma mañana del día de la Inmaculada. Los cincuenta años transcurridos desde la Coronación Parroquial de la imagen, a la que el barrio le brindó sus mejores joyas para la realización de una corona, y los quince años desde su Coronación Canónica eran el motivo de una salida que comenzó a las cuatro y  media de la tarde, cuando se abrieron las puertas de la Catedral y la cruz de guía dorada comenzó a avanzar en dirección a la Plaza de la Encarnación.
Detrás iban la representación del Grupo Scout de la Parroquia de las Viñas y un primer tramo de hermanos con cirios blancos. El resto de los tramos estaban encabezados por el guión de la Coronación, el del Grupo Joven y el simpecado. Tras éste, los cirios eran azules. A continuación, era el turno de las representaciones de otras hermandades que quisieron acompañar a las Viñas en esta jornada tan especial. En concreto, acudieron las hermandades del Perdón, la Yedra, el Cristo, el Transporte, la Virgen del Carmen, el Consuelo, la Coronación y las Angustias. Finalmente, iba el propio estandarte de la Hermandad de las Viñas, más hermanos con cirios azules, la presidencia y el cuerpo de acólitos.











En esta salida también fue extraordinaria la música, dado que la banda que acompañó a la Virgen de la Concepción en su regreso a casa fue la Sociedad Filarmónica de la Oliva de Salteras, que esperaba junto a la puerta la salida del paso de palio.
Cuando salió, comandado por el capataz Isaac Núñez, la banda tocó el Himno de España y después "Concepción de las Viñas Coronada", marcha que iba a sonar en diferentes momentos de esta procesión extraordinaria. El paso de palio, adornado con pequeñas rosas de tonalidad rosa, comenzó a girar para buscar la Encarnación, donde poco después, a los pies de la torre de la Catedral, se detendría unos minutos, permitiendo contemplar con detalle la nueva saya, bordada en oro sobre terciopelo color jacinto por el Taller de Santa Clara de Sevilla.











La segunda marcha que sonó tras el palio de la Concepción fue "Hiniesta Coronada", con el agradecido recuerdo de la cesión de diferentes enseres por parte de la cofradía sevillana de San Julián para el traslado de ida. Con ella, el palio avanzó por la plaza y se detuvo en el inicio de la calle De la Rosa, donde un andamio iba a obligar a la cuadrilla a caminar con cuidado durante la primera parte de la subida de la cuesta que conduce a Manuel María González, en los bajos de la Alameda Vieja. Para la subida de dicha cuesta, donde el costero derecho de todos los pasos que la suben va casi rozando el muro de la bodega situada en este punto, sonó la marcha "La Caridad del Arenal".

















Bajo el cielo celeste de la tarde, a la que aún le quedaba un rato antes de convertirse en noche, el palio de las Viñas continuó su camino a los sones de "Madrugá Macarena", seguida después por "Virgen de los Negritos", con la que alcanzó la Plaza Monti. Seguidamente, con "Passio granatensis", la Virgen de la Concepción llegó a la Plaza del Arenal. Allí muchas personas asistían a la unión entre la máxima expresión cofradiera que supone un paso en la calle, con los puestos del mercadillo navideño y el alto árbol instalado junto al tiovivo también muy habitual en esta época en este punto de Jerez, por el que la dolorosa discurrió con la marcha "Aniversario Macareno".
Acto seguido, en sentido contrario al de la carrera oficial en Semana Santa, la Virgen de la Concepción tomó la calle Lancería mientras la Banda de la Oliva tocaba "Y en Triana, la O", dejando ver ahora a los que se encontraban en el Arenal el manto azul cuyo diseño copió José Ramón Paleteiro para el que en 2006 hizo para la Virgen de Gracia y Amparo de la Hermandad de los Javieres, aunque éste en color burdeos. Un manto, el de la Concepción, realizado a finales de los años setenta por Carrasquilla.


































Y después de una marcha dedicada a la trianera Virgen de la O, otra más, dado que al adentrarse en la calle Larga sonó "Reina de la O". Iba el paso de palio andando con calma, sin las presiones horarias de la estación de penitencia. "Ya podía ir así de tranquila el Viernes Santo", comentaba de hecho un hermano a otro delante del paso.
Para el resto de la calle Larga, hasta la Rotonda de los Casinos, sonaron las marchas "Mi Esperanza" y "Macarena", de Emilio Cebrián. Una ciudadrealeña de visita en Jerez hablaba con un hombre y le decía emocionada mientras veía pasar a la Virgen de la Concepción: "Venimos de puente y mira lo que nos encontramos".
Ya en la Rotonda, fue el turno tras el paso de la marcha "Virgen de la Palma". Con ella, y justo cuando se encendía la iluminación navideña en las calles, la dolorosa rodeó la fuente y pasó ante la sede del Diario de Jerez, como hacía cada Viernes Santo cuando la carrera oficial comenzaba en esta zona y las Viñas accedía a ella desde la calle Honda. Más adelante, el palio se adentró en Bizcocheros con "La Esperanza de Sevilla".

























La cantidad de gente que acompañaba a la Virgen de la Concepción y la estrechez de la calle hicieron algo complicado el tránsito de la cofradía por esta calle, aunque no imposible. Los cofrades no querían perderse a la dolorosa de las Viñas pasando por San Pedro y siendo recibida por la Hermandad de Loreto, corporación hermana del Viernes Santo con la que precisamente este año se ha intercambiado el orden de paso por carrera oficial.
Antes, con el paso andando realmente bien, la Banda de la Oliva tocó en dos ocasiones "Jerusalén". Después, el palio se detuvo antes de llegar a San Pedro y, cuando el capataz tocó el llamador, desde debajo del paso se pudo escuchar a un costalero decir: "¡Vamos a ver a la gente de Loreto!".
Efectivamente, con "Madre, tu Dulce Nombre", la Virgen de la Concepción se acercó hasta la Parroquia de San Pedro y se volvió ante la puerta, donde estaba la representación de la cofradía que ahora abre el Viernes Santo con su estandarte corporativo. Una vez parado el paso ante el templo todos los presentes rezaron "Bendita sea tu pureza", a la que siguió después el cántico del "Ave María" en latín desde dentro de San Pedro.
Cumplimentada la visita entre las dos cofradías más recientes del Viernes Santo jerezano, la Virgen de la Concepción continuó su camino por Bizcocheros con "Soleá, dame la mano", a la que seguirían más adelante "La Virgen de Sevilla" y "Hosanna in excelsis".










La parte más estrecha de todo el itinerario de esta salida extraordinaria continuó después por Gaspar Fernández, a la que el paso de palio llegó a los sones de "Pasa la Virgen Macarena". Después fue el turno de "Madre de los Gitanos Coronada" y salió luego, tras una parada en la misma esquina, a la calle Arcos con "Coronación de la Macarena".
Había expectación en esta calle ante la Capilla de los Desamparados, donde la Virgen de la Concepción iba a ser recibida por la Hermandad de la Coronación. De hecho, la cofradía del Domingo de Ramos montó un altar muy especial presidido por la Virgen de la Paz en su Mayor Aflicción, que miraba hacia la puerta por la que iba a asomarse la dolorosa de las Viñas.
Así, con "Triana, tu Esperanza", el paso de palio llegó hasta la capilla, se volvió ante ella y se acercó hasta la misma puerta, enmarcando el manto entre los retablos cerámicos de los titulares de la cofradía que hasta este punto había acompañado desde el inicio a la Concepción. Los hermanos de la Coronación cantaron la Salve con el paso parado ante ellos.

















"Pastora de Capuchinos" fue la marcha que sonó para que la Virgen de la Concepción se despidiera de la Capilla de los Desamparados y continuara por la calle Arcos, donde después sonaron "Esperanza Marinera" y "La Estrella Sublime". Y al final de Arcos, otro momento destacado del recorrido: el puente del ferrocarril que lleva precisamente el nombre de la dolorosa de las Viñas y al que llegó con "Pasan los campanilleros".
Desde la capilla de la Hermandad de la Coronación, el cortejo se había reducido a únicamente el estandarte corporativo y el último tramo de hermanos, lo que hizo que incrementara el número de personas que acompañaban a la dolorosa con la incorporación de quienes hasta ese punto iban en las filas de la cofradía.
Especialmente se notó la gran cantidad de personas que había con la Virgen de la Concepción en el puente, donde como ocurre cada noche de Viernes Santo la dolorosa dio una vuelta completa, un giro de trescientos sesenta grados, para despedirse del casco histórico de Jerez antes de adentrarse en su barrio. Este giro lo hizo el paso de palio a los sones de "Esperanza de la Trinidad Coronada" y "Encarnación Coronada", marchas que se enlazaron y durante las cuales los costaleros dieron varios pasitos atrás antes de avanzar de forma decidida hacia el barrio por la Avenida de Arcos, por la que comenzó a caminar a los sones de "Concepción de las Viñas Coronada" entre los aplausos de los cofrades y vecinos del barrio.















Si bajo el puente habían sonado seguidas dos marchas de Abel Moreno, en la Avenida de Arcos sonarían otras dos, como fueron "Virgen de los Estudiantes" y "Macarena". Posteriormente, pasó por detrás de la Parroquia de las Viñas, por detrás de su casa, donde una foto de grandes dimensiones recuerda la Coronación Parroquial de hace medio siglo, pero se desvió por la Ronda de los Alunados mientras la Banda de la Oliva tocaba "Corona de estrellas".
Y de ahí, el paso de palio giró para tomar la calle Magallanes con una nueva interpretación de "Concepción de las Viñas Coronada". Esta calle, punto destacado del recorrido de la cofradía cada Viernes Santo, lo fue también en esta salida extraordinaria, para la que se había elaborado una larguísima alfombra de sales con las letanías del Rosario y dibujos alusivos a éstas. Además, en las farolas había colgaduras que subrayaban la importancia devocional de la Concepción Coronada en su barrio y de una acera a otra se veían farolillos blancos.
Por Magallanes, la Virgen avanzó en un primer momento sin detenerse mientras la banda enlazaba las marchas "Como tú, ninguna" y "Virgen coronada de estrellas", durante las cuales de nuevo el palio dio algunos pasos hacia atrás, provocando palmas y olés de los vecinos. Después, se detuvo y un hombre le cantó una saeta a la dolorosa, que luego siguió nuevamente con "Y en Triana, la O". A continuación, el Grupo Joven de la hermandad lanzó una enorme lluvia de pétalos sobre el paso de palio mientras se escuchaba "Esperanza de Triana Coronada".


















Ya en el tramo final de la salida extraordinaria, la Virgen de la Concepción giró a la Ronda de los Viñedos con la marcha "Coronada en las Viñas" y luego avanzó con "La Valiente", composición que fue interrumpida por la banda cuando el paso se detuvo.
A continuación, a la altura de una enorme foto de la dolorosa entre banderas de España (recordemos que la Inmaculada Concepción es la Patrona de nuestro país), el palio giró a su izquierda hacia la Plaza de la Vid con la marcha "Coronación". Ya en la plaza, se vislumbraba en el interior de la parroquia, felizmente reabierta, al Santísimo Cristo de la Exaltación, que esperaba a su madre desde el presbiterio.
"Triana de Esperanza" sonó mientras la Virgen de la Concepción se acercaba a la puerta y más tarde la banda interpretó "Salve Estrella". Con ella, el palio, que estaba mirando hacia el templo, comenzó a girar dando a entender que entraría en su casa como es habitual, permitiendo a los devotos que llenaban la plaza contemplar la cara de la dolorosa para despedirse de ella. Sin embargo, completados los ciento ochenta grados, el paso siguió girando para entrar finalmente de frente, con la Virgen dirigiendo la mirada al crucificado. Fue entonces cuando la banda tocó el Himno de España faltando exactamente seis minutos para las once de la noche.














Una vez dentro, y mientras se interpretaban al piano algunas composiciones, el palio fue llevado hasta el presbiterio y finalmente se quedó arriado en el lado derecho.




Faltaban los bancos y rematar algunos detalles, pero no podía haber mejor colofón para los actos extraordinarios en honor a la Virgen de la Concepción que hacerlos coincidir con la reapertura de la Parroquia de las Viñas, seis meses después de su cierre. El mejor remate para una salida que se recordará durante muchos años en el seno de la hermandad y en el conjunto del universo cofradiero de la ciudad de Jerez.