sábado, 10 de agosto de 2019

LA RECUPERADA CAPILLA DE LA ENCARNACIÓN EN LOS TERCEROS


La reapertura de la Iglesia de los Terceros, sede de la Hermandad de la Cena, durante la pasada Cuaresma deparó al visitante una gran sorpresa. Además de las distintas actuaciones de pintura e iluminación, y la reparación de los daños estructurales que obligaron a la clausura de la zona del presbiterio desde bastante antes del cierre del templo, las obras permitieron recuperar un espacio que se encontraba clausurado desde hacía varias décadas.
Se trata de la capilla de la Esclavitud de Nuestra Señora de la Encarnación, situada en el lado de la Epístola de este templo de la calle Sol; una capilla de gran tamaño, con dos puertas de acceso y en la que antiguamente recibía culto la imagen de la Virgen de la Encarnación, talla atribuida a Juan de Mesa que ahora ha vuelto a su retablo.
La capilla fue cerrada en su momento por su mal estado, principalmente por las filtraciones de agua. La inactividad de su hermandad no ayudó a llevar a cabo antes la recuperación de este espacio del templo que acabó siendo cedido a la Hermandad de la Cena, que a su vez incorporó hace años a la Virgen de la Encarnación entre sus titulares, haciéndose cargo por tanto de todo su patrimonio, incluida la capilla que ahora se ha recuperado.
Esta capilla cuenta con sus vigas originales, datadas en el siglo XVII, mientras que la bóveda se ha reconstruido y se ha actuado también sobre los paramentos, donde han sido hallados algunos frescos que serán recuperados en una próxima intervención, en la que igualmente se actuará sobre los diferentes retablos de la iglesia.
La Esclavitud de Nuestra Señora de la Encarnación fue fundada a mediados del siglo XVII por dos señores de buena posición que adquirieron a la comunidad de padres terceros un terreno en el que levantaron su capilla propia; la misma que podemos disfrutar desde el pasado mes de marzo en una rejuvenecida Iglesia de Nuestra Señora de Consolación, conocida por todos como Los Terceros.








jueves, 8 de agosto de 2019

JUAN MIGUEL MARTÍN, AUTOR DEL CARTEL DEL XXV ANIVERSARIO DE TORREBLANCA


La Hermandad de los Dolores de Torreblanca celebra en este 2019 su XXV aniversario, efeméride para la que Juan Miguel Martín Mena ha realizado el cartel anunciador, obra en técnica mixta de grafito y acuarela en la que están representados los tres titulares de la corporación.
Así, en el centro vemos a Nuestro Padre Jesús Cautivo; arriba a la izquierda está de perfil la Virgen de los Dolores; y a la derecha, también de perfil, San Antonio de Padua. Además, bajo la dolorosa puede verse el gran broche característico de su advocación que suele llevar en el pecherín, con el corazón y los puñales, mientras que bajo el santo vemos su mano con el ramo de azucenas.
Estos dos elementos junto a la imagen del Señor componen una cruz de tonos azulados; fuera de ella se sitúa en la parte superior la rotulación "Veinticinco aniversario", y en la inferior se lee "Torreblanca. Sevilla". Además, aparecen los años relativos al aniversario, 1994 y 2019, separados por la palabra "Dolores".

miércoles, 7 de agosto de 2019

SALVAR A UN CAPATAZ


Las bandas son secundarias; lo importante es lo que va encima del paso. Los vestidores son secundarios; lo importante es lo que va encima del paso. Los itinerarios son secundarios; lo importante es lo que va encima del paso. Los capataces son secundarios... ¿Los capataces son secundarios?
Ha pasado ya un mes desde la última salida extraordinaria de la Hermandad del Prendimiento de Jerez (ver) y, de todo lo vivido, lo único que ha quedado, lo único de lo que se habla es de la destitución del capataz del paso de misterio por parte de la junta de gobierno y la posterior destitución de la junta de gobierno por parte del Obispado una vez salvado el capataz. Esta historia, resumida así, es el principal legado de la celebración del CXXV aniversario del restablecimiento de la hermandad. Eso y poco más.
La verdad es que lo del Obispado de Asidonia-Jerez es como mínimo surrealista. Se ha puesto de parte del capataz destituido, que lo fue por sus desobediencias a la junta de gobierno y a la dirección de cofradía en distintos momentos de la salida extraordinaria. Sobra decir que un capataz es un cargo de confianza de una junta de gobierno y que, perdida dicha confianza, la junta tiene todo el derecho y toda la potestad para dejar de contar con él.
Alguien de la propia junta de gobierno (otra curiosidad de este caso) protestó por un defecto de forma en la destitución al indicar que el orden del día del cabildo de oficiales donde se aprobó no incluía este asunto. Algo, por cierto, que ha pasado mil veces sin consecuencia alguna al aprobarse cualquier tema.
El revuelo que se monta llega hasta el Obispado, donde hay algún que otro familiar directo del capataz cesado, y el obispo, José Mazuelos, se reúne con el hermano mayor del Prendimiento, José Lázaro, y le ordena escoger entre dos opciones para "solucionar" todo este asunto: readmitir al capataz o convocar elecciones en la hermandad. Es decir, el obispo dicta que el capataz debía ser readmitido, con la junta de gobierno elegida por los hermanos o sin ella; pero el capataz se queda sí o sí. Ni siquiera se plantea la opción de repetir el cabildo de oficiales incluyendo en el orden del día la propuesta de destitución. No. El obispo decide dar a elegir al hermano mayor entre salvar al capataz o salvar al capataz.
José Lázaro, acogiéndose al derecho de toda junta de gobierno a escoger a sus cargos de confianza, defiende su decisión y, acto seguido, el obispo ordena la destitución de la junta de gobierno y encarga al párroco de Santiago que tome las riendas de la hermandad hasta las próximas elecciones. Alegan desde el Obispado que el hermano mayor ha desobedecido a la autoridad a la que se debe (la Iglesia), obviando que un capataz también se debe a la autoridad que lo ha elegido (la junta de gobierno). Haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga.
El resultado es que toda una junta de gobierno es barrida para salvar a un capataz desobediente con grandes influencias en el Obispado. Y de camino, en la Hermandad del Prendimiento se ha creado una división absolutamente innecesaria que el obispo no ha intentado atajar. Al contrario, la ha potenciado.
Lo cierto es que, a estas alturas de la película, ya no sorprende la forma de gobernar el universo cofradiero de un obispo que incluso le niega a las cofradías su carácter evangelizador, como lo demuestra cada vez que defiende que no puede haber cofradías el Sábado Santo porque ese día es para reflexionar sobre la Pasión y Muerte de Jesús, como si la presencia de un paso en las calles hiciera inviable esa reflexión (ver). ¿Para qué saldrán entonces las cofradías? Incluso recientemente ha concedido a la Hermandad de la Piedad el "privilegio" de no llegar hasta la Catedral para hacer estación de penitencia. Lo que sea con tal de que a dicha cofradía se le olvide su legítima aspiración a salir el Sábado Santo y nada nos distraiga ese día de la reflexión (ver). Curiosamente, ahora ha conseguido que ver al Prendimiento sí que nos haga reflexionar sobre unas cuantas cosas...
En cualquier caso, cuando a partir de ahora usted, querido lector, discuta apasionadamente sobre cambios de bandas, vestidores o capataces, y le indiquen que ésos son temas secundarios y que lo importante es lo que va encima del paso, recuérdele a su interlocutor que hubo un día en que todo un señor obispo se ventiló a una junta de gobierno al completo sólo para mantener en su puesto a un capataz.
Dele por tanto importancia a lo que le dé la gana: a las flores, a los cirios o a la calidad del hilo empleado en el ribeteado de los faldones. A lo que usted quiera. Eso sí, no olvide reflexionar el Sábado Santo. Reflexione, querido lector, reflexione...

martes, 6 de agosto de 2019

LA VIRGEN DE LOS REYES, EXPUESTA EN BESAMANOS CON SU MANTO AZUL


La Virgen de los Reyes, Patrona de la Archidiócesis de Sevilla, estuvo expuesta en besamanos durante la tarde del domingo y la mañana del lunes, iniciándose así los cultos en su honor de cada año, que incluyen la novena que comienza hoy, la procesión y la misa pontifical del próximo día 15, la octava y el segundo besamanos, tras el que se abrirá por tercera vez en el año la urna con los restos de San Fernando.
Para este primer besamanos, la Virgen de los Reyes estaba en la Capilla Real de la Catedral, con las manos extendidas sobre sus piernas, estando el Niño Jesús colocado en el lado izquierdo. Elevada sobre la peana de plata, la Patrona vestía el manto azul bordado en oro de sus cultos internos, saya blanca también bordada, toca de sobremanto de malla, fajín militar de color rojo con borlones dorados y cuatro entorchados, y un pecherín del que pendían numerosos broches, medallas, tres cruces, la Medalla de la Ciudad y la llave. Asimismo, lucía su corona de besamanos, obra del siglo XIX realizada en oro, perlas y piedras preciosas.
Flanqueaban a la Virgen de los Reyes dos jarras plateadas con diversas especies florales de color blanco que se encontraban igualmente repartidas por otros puntos del altar, donde también había varios blandones dorados con cera blanca, así como la réplica del Pendón de San Fernando en el lado izquierdo del presbiterio.
El camarín de la Virgen se encontraba cerrado con artísticas puertas de madera dorada y policromada hasta que vuelva a ser subida en él cuando finalicen todos los cultos previstos.






lunes, 5 de agosto de 2019

EL ALTAR DE LAS IMÁGENES TITULARES DE BELLAVISTA EN SU SEDE PROVISIONAL


Nuestro Padre Jesús de la Salud y Remedios, y María Santísima del Dulce Nombre, titulares de la Hermandad de Bellavista, residen desde el pasado 15 de junio en la Parroquia del Sagrado Corazón del mismo barrio, con motivo del proyecto de derribo de la actual Parroquia del Dulce Nombre y la posterior construcción de un nuevo edificio en el mismo solar de la calle Caldereros.
En el templo del Sagrado Corazón, situado en la calle Asencio y Toledo, los dos titulares de la hermandad del Viernes de Dolores ocupan un altar provisional en el lado del Evangelio, inmediatamente antes del crucero del templo. Están separados por el estandarte corporativo y una de las ventanas de la parroquia.
El Señor de la Salud y Remedios se encuentra a la izquierda, mientras que la Virgen del Dulce Nombre está a la derecha. Ambas tallas están sobre sendas estructuras forradas en damasco rojo, el mismo tejido de los sencillos doseles que tienen detrás. Asimismo, las dos imágenes están flanqueadas por una pareja de candeleros con cera blanca.
Junto a ellos se encuentra la imagen de la Virgen del Carmen existente en este templo de Bellavista, mientras que enfrente, en el lado de la Epístola, está Nuestro Padre Jesús de la Misericordia, nazareno tallado por Dubé de Luque y que era el titular pasionista de la Hermandad de Valme, corporación que lleva suspendida y sin actividad desde 2007 después de graves enfrentamientos con el párroco, y que incluso llegó a hacer estación de penitencia con nazarenos el Sábado de Pasión.
Tanto el Señor de la Misericordia como la Virgen de Valme, réplica de la Patrona de Dos Hermanas, estuvieron en la Parroquia del Dulce Nombre con motivo de las obras de restauración de la Parroquia del Sagrado Corazón durante algún tiempo, hasta 2014 (ver). Ahora, los titulares de la Hermandad de Bellavista y los de la suspendida Hermandad de Valme vuelven a coincidir bajo un mismo techo. Y así seguirán hasta la inauguración del nuevo templo, prevista para el año que viene.













sábado, 3 de agosto de 2019

BESAMANOS DE AGOSTO AL SEÑOR DE LA SENTENCIA IGUAL A LOS DE JUNIO Y JULIO


Nuestro Padre Jesús de la Sentencia tiene un buen número de túnicas y juegos de potencias. Sin embargo, su besamanos de ayer, primer viernes de agosto, fue prácticamente calcado a este mismo culto de los meses de junio y julio.
Así, como en los besamanos anteriores, el Señor estaba situado en el presbiterio bajo de la Basílica de la Macarena, vestido con una túnica morada de terciopelo liso y luciendo las potencias de plata labradas por Fernando Marmolejo en 2005.
A cada lado del Señor de la Sentencia había una jarra de plata con claveles rojos. Otras flores iguales estaban junto a los pies de la imagen, sobre la peana de madera dorada habitual de sus besamanos. Asimismo, tras cada una de las jarras había cinco candeleros con cera blanca.
El montaje del besamanos se completaba con la presencia del estandarte corporativo en el lado izquierdo de todo el conjunto y la cruz alzada entre ciriales en el derecho.