miércoles, 14 de noviembre de 2018

LA REINA DE TODOS LOS SANTOS VISITÓ AL CARMEN DE CALATRAVA 13 AÑOS DESPUÉS


La Reina de Todos los Santos recorrió el pasado domingo la feligresía de Omnium Sanctorum en la que es una de las más esperadas procesiones del calendario de las Glorias, por lo que hubo una gran cantidad de personas que acompañó en todo su recorrido a la cofradía, que este año discurrió fundamentalmente por la Alameda de Hércules y las calles adyacentes.
A las seis y cuarto de la tarde salió la procesión del templo, tomando las calles Peris Mencheta, Mata y Belén en su camino a la Alameda. La cruz de guía entre faroles abría el cortejo, seguida del banderín de la Escuela Parroquial, el guión asuncionista, la bandera concepcionista, las representaciones de las hermandades del Carmen de Calatrava, el Carmen Doloroso y los Javieres, el simpecado y el estandarte corporativo, todo ello entre tramos de hermanos con cirios blancos.









La Banda de Música del Maestro Tejera ofreció sus impecables sones tras el paso de la Reina de Todos los Santos, girando desde Mata hasta adentrarse en la Alameda con la marcha "Corpus Christi". Antonio Santiago y su hijo guiaban el paso, que estaba adornado con rosas blancas y nardos. La Virgen vestía el manto rojo, bordado en oro a realce a finales del siglo XVIII por un autor desconocido.
A su paso por la Alameda de Hércules aún hubo tiempo de escuchar la marcha "Virgen de las Aguas", a la que siguió después "Esperanza Macarena" mientras giraba para encarar la calle Lumbreras.






















Por Lumbreras, el paso avanzó con cierta celeridad y sólo interpretó la Banda de Tejera una marcha, que fue "Revirá". Con mucha más calma y tras una parada, la Reina de Todos los Santos giró hacia la calle Becas a los sones de "La Soledad", bellísima marcha con una duración bastante larga, por lo que recorrió una gran parte de la calle hasta quedar detenida. Además, los costaleros tuvieron que sortear dos cables situados a baja altura con la ayuda de un hermano que los elevó con una pértiga.
La siguiente levantá tuvo una dedicatoria, ya que Antonio Santiago comentó que acababa de saber que un compañero de la cuadrilla había tenido un hijo. Por él y por sus padres se levantó el paso, que con la marcha "Coronación de la Macarena" llegó hasta la Residencia Sacerdotal Santa Clara, donde varios sacerdotes de avanzada edad residen y ante la puerta esperaban la llegada de la Reina de Todos los Santos junto a una mujer con un ramo de flores para ofrecérselo a la Virgen.
El paso se detuvo ante la residencia y los presentes cantaron la Salve Regina. A continuación, Antonio Santiago pidió que la siguiente levantá fuera por los sacerdotes residentes, que "han dedicado su vida a la Iglesia y a su vocación, y ahora esperan la llamada del Señor". Cuando el paso se levantó, giró hacia el segundo tramo de la calle Becas a los sones de "Triunfal", y posteriormente buscó la calle Jesús del Gran Poder con la composición "Virgen de Montserrat".




























Por delante la Reina de Todos los Santos tenía el reencuentro con la Virgen del Carmen de Calatrava después de 13 años. Fue en 2005 la última vez que la hermandad incluyó en su itinerario la visita a la capilla de la cofradía carmelita, que con su estandarte corporativo salió a recibirla con las puertas abiertas, colgaduras en los laterales en las que se leían "Reina del Carmelo" y "Reina de Todos los Santos", y una alfombra de romero y pétalos de flores.
Por el último tramo de la calle Jesús del Gran Poder la Banda de Tejera interpretó "Saeta cordobesa", marcha con la que el paso llegó hasta la pequeña plaza que se abre ante la Capilla del Carmen. Después, con "Procesión de Semana Santa en Sevilla", la Virgen que tallara Roque de Balduque en 1554 se acercó hasta la puerta de la capilla y ante ella se detuvo para que los hermanos rezaran.
Minutos más tarde, tras una levantá dedicada a la Hermandad del Carmen de Calatrava, el paso comenzó a alejarse a los sones de "Como tú ninguna", a la que después, tras una parada, siguió "La Estrella Sublime". Con ella, se marchó por la calle Calatrava.















Para el último tramo de la salida procesional, la Reina de Todos los Santos dejó atrás la calle Calatrava desviándose por los pasajes Conde de Mejorada y Marqués de Esquivel para dirigirse a las calles Bécquer, Peral y Antonio Susillo, regresando por Feria a la Parroquia de Omnium Sanctorum, donde la entrada se produjo en torno a las diez de la noche.