sábado, 18 de octubre de 2014

LUTGARDO GARCÍA DÍAZ, DESIGNADO PREGONERO DE LA SEMANA SANTA 2015

Foto: Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla

Lutgardo García Díaz será el encargado de pregonar la Semana Santa de Sevilla de 2015. Así lo ha decidido este sábado el Consejo General de Hermandades y Cofradías en una decisión a la antigua usanza, es decir, de las que no provocan apenas debate porque se sabía que, tarde o temprano, quien fuera pregonero de las Glorias de 2012 pasaría por el atril del Teatro de la Maestranza un Domingo de Pasión.
Y así será el próximo 22 de marzo, cuando este ginecólogo de 35 años pregone la llegada de los días más esperados, como hace más de dos años hizo con el periodo de las cofradías letíficas en la Catedral, ante el paso de Santa Lucía.
Ése era sin duda el mejor aval de Lutgardo García, ya que, aunque había pronunciado anteriormente otros pregones y exaltaciones, como el Pregón Universitario, el Stabat Mater del Cachorro o el Pregón del V Centenario de la Hermandad de la Trinidad, fue el de las Glorias el que lo terminó de dar a conocer a la mayoría de los cofrades, a los que gustó mucho su texto.
Así, después del 'experimento', que salió mejor de lo que muchos esperaban, de nombrar pregonero de 2014 a quien nunca había pregonado, el Consejo vuelve a la senda natural de pregonero de las Glorias que acaba pregonando la Semana Santa, igual que ocurrió, por poner el ejemplo más reciente, en 2013 con Francisco Javier Segura.
Ni ha llamado la atención la elección de Lutgardo García ni lo contrario. Más bien se podría decir que el Pregón de la Semana Santa, que ya no genera la expectación de años anteriores (todo es cíclico en el mundo de las cofradías), vuelve a la senda de lo obvio, de lo natural.

viernes, 17 de octubre de 2014

JUAN MARTÍNEZ ALCALDE

 
Foto: Hermandad del Amparo

Tras la situación crítica a la que le llevó su enfermedad y de la que pudo recuperarse, con gran sentido del humor comentaba que Sevilla tenía dos resucitados, el que habita en Santa Marina y él mismo. La vida le concedió después unos meses de cierta mejoría, pero finalmente Juan Martínez Alcalde ha sido llamado ante el Amparo de Nuestra Señora, como miembro fiel del rebaño de la Divina Pastora.
Su presencia entre los cofrades que contemplan cada procesión de gloria, incluso cuando la enfermedad había hecho gran mella en él, era una constante. Sus ojos todo lo escrutaban con detalle, siempre desde una actitud humilde, como uno más. Pero no lo era.
Juan Martínez Alcalde, historiador del arte, volcó su vida a las hermandades y cofradías en general, y a las de gloria en particular, a las que dedicó varios libros que hoy son verdaderos clásicos de la literatura cofradiera del siglo XX y que, en gran medida, contribuyeron a sacar del olvido y revitalizar algunas de estas corporaciones cuyos titulares permanecían calladamente en sus altares, sin que demasiadas personas repararan en su existencia.
Si el mundo de las Glorias de Sevilla goza hoy de un gran auge, es en parte gracias a Juan Martínez Alcalde. Este mismo año, estuvo contemplando ante la capilla de su Divina Pastora a la Virgen de Araceli, que desde 2014 se ha unido al calendario anual de las cofradías letíficas. Y hace poco más de un mes estuvo junto a la Virgen de las Maravillas, advocación recuperada por la Hermandad del Carmen Doloroso que llegó a encontrarse cara a cara en San Juan de la Palma con su gran devoción penitencial, la Virgen de la Amargura.
Estos dos ejemplos, Araceli y Maravillas, demuestran que la segunda juventud de las Glorias es mucho más que un hecho. Y eso se lo debe la ciudad a personas como Juan Martínez Alcalde. Por eso, y pese a que son muchos los cofrades que piden al Ayuntamiento de Sevilla una calle, más que merecida, para perpetuar la memoria de este incansable investigador de las corporaciones letíficas, no habrá quizá mejor recuerdo y mejor homenaje que seguir viendo los fines de semana, entre mayo y diciembre de cada año, a gran cantidad de personas arropando y acompañando a las hermandades de gloria, de las que Juan Martínez Alcalde seguirá siendo un orgulloso observador de cada detalle desde donde esté.

miércoles, 15 de octubre de 2014

SACRA HÍSPALIS: "TRAS LAS HUELLAS DE LA ORDEN MERCEDARIA EN SEVILLA"


Este viernes tendrá lugar una nueva edición de la serie de itinerarios "Sacra Híspalis", de Irene Gallardo. En este caso, tiene como título "Mariæ Virginis de Redemptione Captivorum. Tras las huellas de la Orden Mercedaria en Sevilla".
Los lugares que se han incluido en este nuevo itinerario son la Iglesia del Señor San José, las portadas del Museo de Bellas Artes, la Capilla de la Hermandad del Museo, el patio del antiguo Convento de San Laureano, la Capilla de la Hermandad de las Mercedes de la Puerta Real y la casa hermandad de ésta.
En la nota de prensa remitida por Irene Gallardo se explica lo siguiente: "La Orden de la Merced se funda en 1218 por San Pedro Nolasco (1180–1245) para la redención de los cristianos cautivos en manos de musulmanes, alcanzándose una cifra de 60.000 hasta 1779. Los religiosos de la Orden de la Merced juran profesar cuatro votos, añadiendo a los habituales de pobreza, obediencia y castidad de las demás órdenes, el de liberar a otros más débiles en la fe, aunque su vida peligre por ello. Desde 1259 los padres Mercedarios comenzaron a difundir la devoción a la Virgen de la Merced, o de las Mercedes, desde Cataluña al resto del mundo. En 1249 la Orden pide licencia al obispo de Barcelona para levantar en Sevilla una iglesia, por lo que entendemos que la fundación conventual se lleva a cabo en breve tiempo tras la conquista de la ciudad. En 1251 se trasladan a una nueva ubicación intramuros y próxima a la llamada Puerta de Goles o Real, donde existía un amplio solar situado en torno a la calle Armas. Con la reforma, la Orden se divide en Calzada y Descalza, quedando así los conventos que en la ciudad tuvo la Orden de la Merced, algunos de los cuales siguen vigentes.
Masculinos: Mercedarios Calzados, San Laureano, la Merced y San Gregorio; y Mercedarios Descalzos: San José.
Femeninos: Mercedarias Calzadas, la Asunción; y Mercedarias Descalzas: San José.
Sacra Híspalis les propone en este itinerario conocer de cerca la Orden de la Merced, que tan importante llegó a ser en Sevilla, a través de la Religiosidad, el Arte Sacro y la Artesanía Religiosa".
El itinerario comenzará a las seis de la tarde de este viernes 17 en la Iglesia del Señor San José, en la esquina de la calle San José con Levíes. El precio es de 10 euros (gratis para menores de 16 años) y las inscripciones se deben realizar en la dirección de correo electrónico sacrahispalis@gmail.com.

lunes, 13 de octubre de 2014

SANTA LUCÍA SE REENCONTRÓ CON LAS CALLES DE LA CIUDAD DOS AÑOS DESPUÉS


Tras la suspensión de la salida procesional por la lluvia en 2013, la Hermandad de Santa Lucía pudo reencontrarse con las calles de Sevilla el último domingo de septiembre, pese a la incertidumbre meteorológica existente, que obligó a la junta de gobierno a retrasar varios minutos la salida hasta asegurarse de que no habría problemas.
De nuevo, la hermandad tuvo que salir desde la Parroquia de San Román por el cierre de Santa Catalina, aunque por primera vez Santa Lucía pasó junto a los andamios que dan esperanza de cara a la reapertura del templo, Monumento Nacional desde 1912.
El cortejo se iniciaba con la cruz alzada y ciriales, seguidos por varios hermanos con cirios, el guión fundacional de la hermandad y los estandartes de diversas hermandades, como la Resurrección de La Rinconada, la Virgen de la Sierra, San José Obrero, el Pilar y el Carmen de Santa Catalina, tras los que figuraban el libro de reglas y el propio estandarte de la Hermandad de Santa Lucía.





La santa, que lucía una aureola de plata y corona, además de su característica palma y la espada, avanzaba en su pequeño paso, exornado con gladiolos y nardos en las esquinas, claveles blancos en el friso de los respiraderos y rosas rojas sobre la peana.
Desde la Plaza de San Román, Santa Lucía tomó las calles Peñuelas y Doña María Coronel para salir a la Plaza de San Pedro y la del Cristo de Burgos. La Banda de Música de Nuestra Señora del Sol fue la encargada de acompañar musicalmente al paso, interpretando por esta zona la marcha "Pasa la Virgen Macarena", a la que posteriormente, por la calle Dormitorio, siguió "Glorias de Sevilla", la bella composición que Manuel Marvizón dedicó a todas las hermandades de gloria de la ciudad.





























En el giro de Dormitorio a Alhóndiga la Banda del Sol tocó una marcha no muy interpretada, como es "La sangre y la gloria". Desde este punto, salió a la Plaza de San Leandro coincidiendo con un momento en que el sol se abrió paso entre las nubes iluminando con fuerza el dorado del paso, restaurado hace pocos años.
"Virgen de la Paz" y "Gracia y Esperanza" fueron las marchas que sonaron por esta zona, donde un grupo de turistas italianos recogían en sus cámaras cada detalle del paso de la santa cuyos restos se encuentran en Venecia. Una representación de la Hermandad de San Roque esperaba en la puerta del Convento de San Leandro, al que llegó Santa Lucía con "Coronación de la Macarena".
Desde el interior del convento, las monjas agustinas que lo habitan dedicaron un canto a la santa y posteriormente el paso, que se había girado ante la puerta, se levantó a pulso y se alejó a los sones de "La Estrella Sublime" en dirección a la calle Cardenal Cervantes.
































En Cardenal Cervantes la banda comenzó a interpretar "Virgen de Montserrat", marcha que fue víctima de es gran mal musical del mundo de las cofradías consistente en cortar de golpe la interpretación de las composiciones cuando los pasos se detienen. Es difícil justificarlo, pero lamentablemente es una costumbre demasiado extendida.
A continuación, sin embargo, se pudo escuchar en el giro a Santiago y durante buena parte de esta calle la marcha "La Madrugá", seguida más tarde por "Macarena", de Cebrián.















La Policía Local, que hace un trabajo en ocasiones muy poco reconocido de control del tráfico durante el recorrido de cada cofradía, cortó la circulación para permitir que el cortejo cruzase desde la calle Santiago a Ponce de León, lo que se realizó en el menor tiempo posible para no molestar demasiado en una de las principales vías de acceso al centro.
Acto seguido, con más tranquilidad Santa Lucía, en su discurrir junto a su templo de Santa Catalina y sus andamios, reviró de Ponce de León a la pequeña calle Santa Catalina con la marcha "Virgen de las Aguas". Depués sonaría "Aires de gloria" mientras el paso continuaba hacia la Plaza de los Terceros y tomaba la calle Sol. Allí se detuvo ante la representación de la Hermandad de la Cena en la puerta de la Iglesia de los Terceros, a la que la santa llegó con la marcha "María Santísima del Subterráneo".
La Cena regaló a Santa Lucía un ramo de flores y, tras la donación, el paso siguió su camino a San Román con la marcha "La Virgen en sus lágrimas", marcha no muy conocida pese a que su autor es nada menos que Manuel López Farfán.



































Por fin, cerca de las dos y media de la tarde alcanzó el paso la Plaza de San Román, donde la Banda del Sol interpretó "Sevilla cofradiera". Posteriormente, antes de emprender la entrada en el templo, el capataz pidió una levantá por Pura, la madre, recientemente fallecida, de la secretaria de la hermandad, quien asistió muy emocionada a esta dedicatoria.
A continuación, el paso realizó un giro completo ante la puerta hasta quedar mirando a la gente mientras sonaba el "Himno a Santa Lucía". Resultó muy curioso comprobar cómo los costaleros se giraban, trabajadera por trabajadera, con el paso sobre sus hombros, todo un alarde que permitió que, tras el giro, Santa Lucía entrara definitivamente en el templo sin detenerse, con la interpretación del Himno Nacional por parte de la Banda del Sol.















Así concluía la salida procesional de Santa Lucía dos años después de la última ocasión en que recorrió las calles; dos años que no parecen nada al lado de los diez que ya se han cumplido de la primera salida desde San Román.