jueves, 29 de septiembre de 2016

TRASLADO DE LA VIRGEN DEL ROSARIO DEL BARRIO LEÓN A SAN GONZALO


En la tarde de este miércoles fue trasladada a la Parroquia de San Gonzalo desde su capilla la imagen de Nuestra Señora del Rosario del Barrio León, para la celebración de los cultos anuales en su honor hasta la salida procesional del próximo sábado 8 de octubre.
En concreto, hoy, jueves, comenzará el triduo a las siete y media de la tarde, mientras que el domingo, a la una de la tarde, será la función principal de instituto.
El traslado comenzó pasadas las siete de la tarde, con un cortejo formado únicamente por la cruz de guía entre faroles, varios hermanos con velas, el estandarte corporativo, la junta de gobierno y el cuerpo de acólitos.




Mientras las dos campanas de la espadaña de la capilla de la calle Padre Maruri repicaban, la Virgen del Rosario inició el traslado portada en andas por sus cofrades. Vestía manto rojo y saya azul, ambos bordados en oro, y lucía ráfaga, corona, media luna y cetro plateados.
El capataz de la cofradía, Ricardo Almansa, se encargó de dirigir las andas por las calles del Barrio León; unas andas que iban iluminadas con cuatro candeleros de plata con cera blanca y adornadas con una variedad floral compuesta de claveles blancos, gladiolos, nardos y paniculata.
Desde Padre Maruri, la Virgen del Rosario tomó la calle Ángel Solans y giró en Dolores León para dirigirse a la Avenida de Coria, hacia la residencia de ancianos de Nuestra Señora de la Consolación.



































Los ancianos esperaban a la Virgen del Rosario en los jardines de la residencia. Las andas se detuvieron frente a ellos y comenzó el rezo del rosario, formado en este caso, al ser miércoles, por los misterios gloriosos.







Finalizado el rezo de los cinco misterios y tras el canto de la Salve, la Virgen del Rosario se dispuso a abandonar el recinto de la residencia de ancianos en dirección, ahora sí, a la Parroquia de San Gonzalo.
Para ello, volvió a tomar por la calle Dolores León, pero giró a la izquierda en calle Giralda, después a la derecha en Cristo del Soberano Poder y finalmente, por Clavel, accedió a la Plaza de San Gonzalo para alcanzar en línea recta la parroquia, donde se estaba celebrando una misa, lo que obligó a ralentizar un poco el ritmo para dar tiempo a que terminase la eucaristía antes de entrar en el templo.








  





















Una vez dentro del templo, la Virgen del Rosario avanzó por el pasillo de la nave central hasta quedar detenida mirando hacia el altar en el presbiterio, en cuyo lado izquierdo ya se encontraba el paso procesional.
Después de unas oraciones de bienvenida, todos los presentes cantaron la Salve y, posteriormente, las andas giraron para mirar primero hacia el altar de la Hermandad de San Gonzalo, y después se completó la vuelta hasta quedar la Virgen orientada hacia la puerta de la parroquia.









Fue un traslado breve y emotivo, con la visita a los ancianos de la residencia de la Avenida de Coria. Pero no es más que el principio de unas jornadas muy especiales para la Hermandad del Rosario del Barrio León, que concluirán en los días 15, 16 y 17 de octubre con el besamanos ya en su capilla.