domingo, 20 de julio de 2014

SACRA HÍSPALIS: "STELLA MARIS ET DECOR CARMELI"


La serie de rutas por el patrimonio religioso y cofradiero Sacra Híspalis, que dirige Irene Gallardo, cierra el curso el próximo viernes 25 de julio con "Stella Maris et Decor Carmeli", dedicada a la advocación de la Virgen del Carmen.
La ruta, con una duración de tres horas, se iniciará a las seis de la tarde en el Convento del Santo Ángel, perteneciente a la orden de Carmelitas Descalzos. Posteriormente, se visitará el Convento del Buen Suceso, de Carmelitas Calzados, y concluirá en las gradas de la Iglesia del Salvador, en la pequeña capilla de la Virgen del Carmen.
La propia nota de prensa de Sacra Híspalis sobre este nuevo itinerario dice lo siguiente: "Los primeros monjes instalados en el valle del Wadi-Es-Siah del Monte Carmelo convivieron bajo una primera regla, aprobada en 1226 por S.S. Honorio III. En esos tiempos muchos monjes huyeron a otras tierras como consecuencia de la invasión musulmana. Una corriente en Inglaterra y en otros lugares de Occidente deseaba adaptar la orden a la realidad de los tiempos, tomando como modelo a congregaciones religiosas tales como franciscanos y dominicos. Fue el Papa Inocencio IV quien aprobó este cambio de estilo de vida. En el mismo siglo XIII, uno de los monjes carmelitas, San Simón Stock, recibe de manos de la mismísima Virgen María el escapulario, el símbolo de dicha congregación. En 1251, la Bienaventurada Virgen María, acompañada de una multitud de ángeles, se apareció a San Simón Stock, General de los Carmelitas, con el escapulario de la Orden en sus manos, y le dijo: "Tú y todos los carmelitas tendréis el privilegio de que quien muera con él no padecerá el fuego eterno". En los años 1434-1435, la regla sufrió una serie de cambios aprobados por el Papa Eugenio IV que no agradaron a ciertos sectores de la orden. En el siglo XV, Juan Sorteh promovió una corriente que llevaría en 1593 a la división de la orden carmelitana en Calzados y Descalzos. Los principales miembros de esta reforma en España fueron Santa Teresa de Jesús (1515-1582) y San Juan de la Cruz (1542-1591), dos de los más grandes ejemplos de la mística cristiana. Para constituir su regla, se apoyaron básicamente en la que ya fuera aprobada en 1247 sin incluir las posteriores atenuaciones de 1434-1435. A esta nueva congregación se la llamó Orden de los Carmelitas Descalzos, mientras que los anteriores, fueron conocidos por la Orden de los Carmelitas Calzados o de la Antigua Observancia. En nuestro itinerario visitaremos dos conventos carmelitas masculinos:
Convento del Santo Ángel, regido por Carmelitas Descalzos. Contaremos con la presencia y erudición de Fray Juan Dobado Fernández, licenciado en Teología y en Historia del Arte (en breve presentará su Tesis Doctoral sobre la Iconografía Cristiana).
Convento del Buen Suceso, regido por Carmelitas Calzados. Contaremos con la presencia y comentarios del Prior Fray Elías Sánchez y de Fray Ismael Martínez, historiador carmelita".
La inscripción a este último itinerario del curso ha de hacerse a través del correo electrónico sacrahispalis@gmail.com. El precio, como siempre, es de diez euros, mientras que los menores de 16 años pueden acudir de forma gratuita.

martes, 15 de julio de 2014

BESAMANOS A NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN DE SANTA CATALINA


Desde el pasado viernes y hasta ayer, lunes, estuvo expuesta en besamanos la imagen de Nuestra Señora del Carmen, de Santa Catalina, de nuevo en la Parroquia de San Román. La Virgen estuvo colocada en el presbiterio del templo, subida sobre una artística peana de madera dorada y policromada.
Vestía la Virgen del Carmen saya y escapulario de terciopelo marrón, obra de Patrocinio López a finales del siglo XIX, y manto de seda con brocado de oro, de color marfil. Asimismo, entre las piezas de orfebrería hay que mencionar la ráfaga, la media luna y la corona, todo ello de Manuel de los Ríos y de plata (sobredorada en el caso de la corona).
Llamaban la atención el enorme lazo azul y blanco de la Real Liga Naval Española, debido al patronazgo de la Virgen del Carmen sobre la marinería; y el fajín rojo. Finalmente, sobre el pecherín llevaba un buen número de broches y joyas, entre las que destacaba una gran ancla prendida del tocado.
En cuanto al exorno floral, constaba de dos jarras de plata a ambos lados de la imagen colocadas sobre columnas salomónicas doradas, y cuatro centros, dos delante y dos detrás. También había dos ramos a los pies de la Virgen, con azucenas, muchas de ellas aún cerradas.
























Durante la celebración de besamanos, ante el altar que provisionalmente ocupa la Virgen del Carmen en San Román se encontraba el Simpecado de la hermandad, junto a varios ciriales y la cruz alzada que abre el cortejo de la cofradía en la calle.

lunes, 14 de julio de 2014

LA REINA DE SAN LEANDRO, POR LAS CALLES DE LA HUERTA DEL CARMEN


Este sábado arrancaba el ciclo de procesiones del Carmen en Sevilla con la salida de la Virgen del Carmen de San Leandro, que recorrió las calles de su feligresía durante cinco horas. La principal novedad de esta salida procesional estaba este año en el apartado musical, ya que se estrenaba tras el paso la Banda de Música de la Cruz Roja, en sustitución de la Asociación Musical de La Algaba.
Cruz alzada y ciriales abrían el cortejo de esta procesión que comenzó a salir unos minutos antes de las ocho de la tarde, hora prevista para la salida. Seguían las representaciones de un buen número de hermandades con sus estandartes: Sacramental del Corpus Christi, Anunciación, Candelaria Madre de Dios, San José Obrero, Araceli, Carmen de San Gil, Rosario de San Julián y Rosario del Barrio León. Finalmente, iba el estandarte propio del Carmen de San Leandro, la presidencia y el cuerpo de acólitos.





A las órdenes del capataz, Pedro David Velázquez, el paso de la Virgen del Carmen salió de la Parroquia de San Leandro teniendo los costaleros que bajar algo los cuerpos para que la corona salvara el dintel de un templo que ha tenido algunas reformas recientemente, como la sustitución de las letras que identificaban al templo en la pequeña espadaña y en el arco de entrada por otras más discretas a un lado de la puerta, una nueva decoración del altar o labores de pintura.
La Banda de la Cruz Roja acompañó la salida con la interpretación del Himno de Andalucía, al que no siguió, como ocurre en la Hermandad del Cerro, el Himno Nacional. Éste sólo se tocaría después, a la entrada.
La Virgen del Carmen, como es habitual, vestía manto blanco de brocado, toca de sobremanto y saya y escapulario marrones con bordados en oro. El paso estaba adornado con diversos tipos de flores, entre las que destacaban en todo el perímetro claveles rosas, pequeñas rosas blancas y paniculata, mientras que en las jarras y en las esquinas había gladiolos, nardos y azucenas, entre otras.
"Aniversario en San Leandro" fue la primera marcha que sonó tras la primera levantá del paso ya en la calle. Con ella giró hacia la calle Cereza, donde se escucharía después "Reina de Triana".




















Por Cereza, Avellana y Manzana, calles con nombres que recuerdan a la antigua Huerta del Carmen que en tiempos fue la zona, la Virgen emprendió el camino que la habría de llevar a una parada muy especial, como es el Hospital Virgen Macarena.
En ese trayecto, en el que la Reina de San Leandro recibió toda la fuerza del sol previo al atardecer, la Banda de la Cruz Roja acompañó cada chicotá con las marchas "Glorias de Sevilla", "Rocío" y "La Estrella Sublime".
En la calle Manzana, el capataz de la Virgen del Carmen cedió el martillo a otro capataz que se encontraba contemplando la cofradía, Joaquín Rivas, quien dedicó la levantá a las madres de todos los costaleros.

















Con "Coronación de la Macarena" entró la Virgen del Carmen en el recinto hospitalario. Muchas personas, entre las que se encontraban algunos enfermos, personal sanitario y familiares, la esperaban en la escalinata de la puerta principal. Otros se la encontraban sin esperarla: "Anda, pero si está ahí la Virgen", comentó una mujer que salía del edificio.
"Encarnación Coronada", con el Ave María cantado por los presentes, sirvió para que la Virgen del Carmen se colocase definitivamente ante la puerta del hospital. Una vez detenida, se cantó la Salve, la Virgen recibió la donación de un ramo de flores y, posteriormente, el paso comenzó de nuevo a moverse y a alejarse con "Triana de Esperanza", "Pasan los campanilleros" y, de nuevo, "La Estrella Sublime", con la que definitivamente el paso salió a Doctor Fedriani.























A tambor continuó la Virgen del Carmen por Doctor Fedriani, hasta que llegó el momento de la revirá hacia Fray Isidoro de Sevilla, en la que sonó, por la cercanía con la Basílica, "Macarena", de Abel Moreno. Después, por esta calle, donde se despidieron varias de las representaciones de hermandades, la banda interpretó las marchas "Candelaria Madre de Dios", "La saeta" y "Reina de San Román", ésta en una lenta y muy bien trabajada revirá hacia León XIII.

















El ligero viento que había servía para atenuar el calor entre las personas que seguían a la Virgen del Carmen, pero al mismo tiempo dificultaba la labor de encender la candelería del paso, como iba a quedar patente durante el resto del itinerario.
Por León XIII, la Virgen avanzó a los sones de "Alma de la Trinidad" y "Esperanza de Triana Coronada", con la que giró a la calle Jorge de Montemayor. Aquí después la Banda de la Cruz Roja tocó "Concha", a la que siguió "Carmen de San Leandro" en la revirá a Manuel Villalobos, calle donde también se escuchó "Dolores de Soledad", que alguien comentó que es una composición "de Viernes Santo" más que de procesión de gloria.


















Llegaba a continuación uno de los momentos más esperados cada año de la salida de la Virgen del Carmen de San Leandro: su paso por la calle Fray Luis de Granada, siempre engalanada de principio a fin. El único punto negro lo encontramos en el viento, que, como decíamos antes, hizo que el paso discurriera por aquí con la candelería casi totalmente apagada. Lo que no faltó fue la enorme petalada que se lanzó desde una y otra acera a la altura del número 12, donde el capataz dedicó la levantá a los vecinos de esta calle. La entrada en la misma la realizó el paso a los sones de "Rosario de Monte-Sión", seguida por "Pasa la Virgen Macarena" y "Reina del Mar" en la salida de nuevo a León XIII.








La procesión iba poco a poco enfilando su última parte, cuando desde León XIII la Virgen del Carmen reviró, con la marcha "El Corpus", al primer tramo, breve, de Jorge de Montemayor, que un poco más adelante se convierte en Manzana.
La Virgen estaba de nuevo en su barriada, buscando nuevamente Avellana y Cereza. En ésta se interpretó "La Madrugá". Antes, habían sonado las marchas "Candelaria", "Triana, tu esperanza", "La Estrella Sublime" y "Hosanna in excelsis".




















Con una doble interpretación de "Madre Hiniesta", la Virgen del Carmen alcanzó de nuevo la Parroquia de San Leandro. Pese a los últimos esfuerzos, el paso llegó de vuelta a su templo completamente apagado. Para recorrer, ya de frente a la plaza, el atrio de la parroquia, la Banda de la Cruz Roja tocó "Costalero", seguida de "Pasan los campanilleros". Con ella recibió la Virgen una petalada más desde lo alto del propio templo.
Finalmente, el paso entró con el Himno Nacional y seguidamente la banda tocó "Triunfal", marcha que fue interrumpida cuando el paso se detuvo ya dentro de la iglesia. Después, mientras el paso se giraba para que la Virgen del Carmen se situara frente a la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Bondad, la Banda de la Cruz Roja puso fin a su primer acompañamiento musical a esta hermandad con "Triana de Esperanza".











Con la Virgen del Carmen frente al Nazareno que sale a las calles cada mes de noviembre, un hombre le cantó a la Reina de San Leandro. Después, antes de arriar definitivamente el paso mirando hacia el altar, Pedro David Velázquez dedicó esa última levantá a los costaleros, a la junta de gobierno, a la hermandad y a los vecinos de la Huerta del Carmen.
La última nota emotiva se produjo poco después, cuando un costalero que se va fuera a trabajar recibió una medalla que durante todo el recorrido llevó la Virgen en su paso.