domingo, 21 de diciembre de 2014

ESPERANZA 2014: MACARENA


La Virgen de la Esperanza Macarena finaliza hoy un besamanos iniciado el pasado jueves, festividad de la Expectación de María. Las colas para besar las manos de la Madre de Dios sevillana a las puertas de la Basílica y a lo largo de las calles adyacentes han sido enormes durante todos estos días. Dentro, en el presbiterio, esperaba la Esperanza, vestida con el manto de tisú de Rodríguez Ojeda, la saya blanca de volantes diseñada por Ignacio Millán, bordada por Victoria Caro en 1936 y restaurada por Charo Bernardino este mismo año, la corona de salida y un buen número de joyas, entre las que destacaban las cinco mariquillas y la Medalla de la Ciudad. Además, sostenía un rosario en la mano derecha, la que daba a besar a los numerosos fieles.
El montaje de este besamanos tan esperado ha resultado espectacular, destacando la presencia del palio de plata roultz que hoy pertenece a la Hermandad de la Vera-Cruz de Aracena y que presumiblemente fue el que cobijó a la Macarena en el siglo XIX, antes de la ejecución del palio negro de Rodríguez Ojeda que actualmente, en color azul, pertenece a la Estrella. Y hay que decir lo de presumiblemente porque, aunque durante décadas se ha dado por hecho que este palio de plata, labrado por Isaura, fue de la Macarena, hay teorías que apuntan a la existencia de dos palios muy similares que a lo largo de los años pasarían por varias hermandades (Macarena, Soledad de Alcalá del Río, Gitanos y Vera-Cruz de Aracena), sin que se pueda afirmar con seguridad cuál es cuál. Lo que parece claro es que el que pudo utilizar los Gitanos se transformó en respiraderos para la Virgen de las Angustias y quizá desapareció en el incendio intencionado de la Parroquia de San Román en 1936.
Pero al margen de curiosidades históricas, lo cierto es que el presencia de este palio de Aracena en el besamanos de la Esperanza Macarena le ha dado una gran vistosidad al montaje, al estar literalmente sobrevolando la escena por encima de la dolorosa. Tras ella, una escalinata embellecida con jarras con flores blancas ascendía hasta el camarín de la Señora, donde se ha situado el trono de Reina del que la Macarena ha bajado para salir al encuentro de sus hijos.
A ambos lados de la escalinata, aparecen candeleros con cera blanca y las puertas que dan acceso al presbiterio están cerradas con estructuras en las que se han colocado los espejos que en el camarín de la Esperanza permiten ver cada lado de su rostro. Además, hay que destacar que las lámparas votivas que cuelgan a ambos lados del presbiterio cuentan también con flores.
Sin duda, un montaje muy trabajado y muy cuidado, aunque ¿quién puede fijarse en cada detalle de éste teniendo delante el rostro de la Madre de la Esperanza?






































sábado, 20 de diciembre de 2014

LA CARRETERÍA ESTRENA POR FIN EL AZULEJO DE LA VIRGEN DEL MAYOR DOLOR


La Hermandad de la Carretería ha colocado en la fachada de sus dependencias, junto a la Capilla de las Tres Necesidades, el retablo cerámico de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, pintado en 2011 por Emilio Sánchez Palacios.
Este ceramista realizó dos trabajos para la cofradía. El primero, dedicado al Santísimo Cristo de la Salud, se colocó en su momento a la derecha de la puerta del pequeño templo del Arenal, mientras que éste que ahora se ha situado en el lado izquierdo ha tenido que esperar a que se llevaran a cabo las obras de reforma de la casa hermandad.
Con un mismo estilo artístico que el retablo del crucificado, el de la Virgen del Mayor Dolor presenta a la dolorosa vestida con su manto, saya y corona de salida ante un fondo de color rojo. Alrededor hay una orla dorada que incluye dos columnas que reproducen los varales del paso de palio. En la parte superior, hay una crestería donde, dentro de una orla, se encuentra el escudo de la hermandad.
Finalmente, en la parte inferior hay una cartela donde puede leerse "Ntra. Sra. del Mayor Dolor en su Soledad" entre cuatro cardos y dos pequeñas hornacinas con dos de los ángeles de orfebrería que se sitúan en el paso de palio, flanqueando a las jarras de los costeros.







viernes, 19 de diciembre de 2014

ANTONIO DE LEÓN


Cada vez que rezaba un Padre Nuestro veía la cara de Nuestro Padre Jesús Nazareno, y cuando rezaba el Ave María, era el rostro de la Virgen de la Concepción, la que daba a besar su mano hace sólo once días, el que asomaba a su mente. Así lo indicaba en el documental especial sobre capataces que RVG incluyó en su colección "Misterios de Pasión", de Momentos Cofrades, al que corresponde esta imagen.
En la madrugada de este viernes, tenía que ser viernes y madrugada, Antonio de León ha acudido al encuentro de los titulares de la Hermandad del Silencio, justo a la misma hora a la que cada año se cierran las puertas de San Antonio Abad cuando el palio de inspiración veneciana se pierde por las naves del templo de la calle Alfonso XII.
Un ataque al corazón se ha llevado de forma repentina al capataz de la cofradía que abre la Madrugá y capataz auxiliar del paso de la Borriquita que preside el Señor de la Sagrada Entrada, por el que confesaba sentir un cariño especial porque es "el Dios de los niños, el que va repartiendo ilusión", como si fuera un apéndice que conectara la emoción infantil de la Cabalgata del 5 de enero con la del estreno de cada Semana Santa.
Antes de ponerse al martillo, Antonio de León estuvo 17 años bajo el paso de la Entrada en Jerusalén, cinco años bajó el Cachorro, dos llevando el palio de la Concepción y tres más el del Nazareno. Para ser costalero "hay que sufrir mucho; se disfruta mucho, pero hay que tener capacidad de aguante y sacrificio", comentaba en el documental arriba mencionado.
Casado con Emilia Ybarra Mencos, sus tres hijos han seguido la estela cofradiera de ambas familias, León e Ybarra. Es el legado que en Sevilla lleva siglo pasando de generación en generación. Sobreviven así, en la memoria de todos, los buenos cofrades. Antonio de León ha realizado hoy su entrada en el Cielo del Nazareno y la Madre de la Concepción.

jueves, 18 de diciembre de 2014

REUBICADO EL RETABLO CERÁMICO DEL GRAN PODER EN SANTA ROSALÍA


A finales del pasado mes de noviembre fue reubicado junto a la fachada del Convento de Santa Rosalía el retablo cerámico de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, que en el verano de 2010 fue adquirido a través de un portal de subastas de internet.
En aquel momento, esta obra, pintada por Manuel Vigil-Escalera en 1917, fue colocada a una altura más baja y el año pasado fue retirada por algunos problemas que ahora se han subsanado, fijándose su situación a una altura mayor.
Además, en la parte inferior se ha añadido una placa cerámica que alude a la estancia de las imágenes titulares de la Hermandad del Gran Poder en este templo de la calle Cardenal Spínola durante siete meses de 2008, por obras en la Basílica del Señor de Sevilla.
La placa, que está fechada en noviembre de 2013 a pesar de haber sido colocada un año después, dice lo siguiente: "En este Convento de Santa Rosalía, de las Madres Clarisas Capuchinas, recibieron culto Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso entre abril y noviembre de 2008. La Hermandad del Gran Poder acordó la colocación de esta lápida, para memoria de su estancia y testimonio de perpetua gratitud. Laus Deo".
En la parte superior de la placa, en la que, por cierto, se obvia que también recibió culto en Santa Rosalía la imagen de San Juan Evangelista, vemos el emblema de la comunidad de religiosas y el escudo de la hermandad, todo ello en azul cobalto, color predominante en el retablo del Señor.