sábado, 9 de enero de 2021

VENERACIÓN A LA VIRGEN DE LA SALUD DE SAN ISIDORO BAJO EL CORO DEL TEMPLO


La Hermandad de Nuestra Señora de la Salud de San Isidoro celebra este fin de semana un acto de veneración a su imagen titular en sustitución del besamanos. Este año, para garantizar la distancia entre los devotos, el culto no tiene lugar en el interior de la capilla de la cofradía, sino que la Virgen de la Salud ha sido ubicada a los pies de la nave central, bajo el coro y ante la puerta de salida de las dos hermandades que residen en el templo.
El resultado es un montaje muy conseguido, donde la Virgen se encuentra ante una alta peana de plata, con su manto procesional y con sus habituales atributos de orfebrería plateada y dorada. Lleva también una toca de encaje en la que hay prendidos varios broches, y el Niño Jesús viste un traje blanco con bordados en oro. Ambos, la Virgen y el conocido cariñosamente como "el Chato de la Costanilla", sujetan sendos rosarios, además de un cetro en el caso de la Virgen de la Salud y la bola del mundo con la cruz en el caso del Niño.
Flanqueando a la Virgen hay cuatro blandones dorados con cirios blancos y dos columnas de base cuadrada y capitel corintio sujetando sendas jarras plateadas con diversas especies florales, principalmente rosas, claveles, margaritas y paniculata, flores que también están en las jarras de la peana y sobre otras dos columnas en la parte delantera del montaje, donde pueden verse otros cuatro blandones. Además, en el lado izquierdo está el estandarte corporativo.
Detrás de la Virgen de la Salud se sitúa el dosel de cultos de la hermandad, con decoración pintada diseñada por José Asián y con terciopelo rojo y galones dorados. Finalmente, cuelgan del coro dos lámparas de araña y un enorme cortinaje de damasco rojo que enmarca todo el conjunto.


































miércoles, 6 de enero de 2021

LA PASTORA DE CAPUCHINOS INICIA EL CENTENARIO DE SU CORONACIÓN


La Divina Pastora del Convento de Capuchinos celebra en este 2021 recién iniciado el centenario del acto de coronación que en 2004 obtuvo el rango de Coronación Canónica por parte del cardenal Carlos Amigo. Fue el 22 de mayo de 1921 cuando el obispo de Ostracine, Inocencio Dávila, le impuso una corona y un aro de oro y piedras preciosas.
Con ambas joyas se ha presentado la imagen durante el acto de veneración celebrado ayer y hoy con motivo de la festividad de la Epifanía; acto que ha sustituido al tradicional besamanos. Sobre una ancha peana de plata, la Pastora de Capuchinos ha recibido a sus devotos en el presbiterio bajo del templo conventual con el Niño Jesús en su regazo, donde se situaba encima de un encaje dorado que la Pastora sujetaba con ambas manos.
La Divina Pastora, que tenía junto a ella a dos corderos, vestía un manto azul de raso, una toca y una saya de terciopelo rojo bordada en oro. Además, tenía una pelliza donde llevaba prendidas diferentes joyas, entre las que destacaba la Medalla de la Ciudad, además de otras preseas de coral, un camafeo, varios broches y un alfiler con la advocación de la imagen. Asimismo, lucía unos llamativos pendientes de filigrana de oro y corales.
Flanqueando a la Pastora veíamos los candelabros laterales del paso de la Virgen del Rosario del Barrio León, pero sin guardabrisas y con decoración floral entre los codales. Y más hacia los extremos, había unas jarras con una gran variedad floral y cromática.
Al fondo, ante un dosel con crestería dorada y cortinaje de terciopelo rojo, se situó una imagen de San José entre dos de los candelabros de las esquinas también del Rosario del Barrio León, más jarras con flores y dos de los candelabros de guardabrisas y faroles del paso de la Virgen de la Hiniesta Gloriosa.
Diferentes enseres litúrgicos, más flores en otros puntos del presbiterio y el estandarte corporativo completaban el montaje de este acto de veneración con el que la Pastora de Capuchinos da inicio a un año de celebración en la Ronda Histórica.