jueves, 19 de julio de 2018

LA VIRGEN DEL CARMEN DEL SANTO ÁNGEL ESTRENÓ ITINERARIO POR EL ARENAL


La Archicofradía del Carmen del Santo Ángel celebró este martes la procesión anual de las imágenes de la Virgen del Carmen y Santa Teresa de Jesús, como es tradición cada año al día siguiente de la festividad carmelita.
Ha sido la de este año una salida muy especial, dado que ha discurrido por un itinerario muy diferente al de años anteriores, que estaba centrado en la zona del Museo. Sin embargo, este año ha pasado por la Plaza Nueva y por el barrio del Arenal.
El novedoso recorrido obligó a adelantar en media hora la salida, a las ocho de la tarde, aunque en la práctica se adelantó todavía algunos minutos más, dado que la nueva cruz de guía, realizada en madera tallada, dorada y policromada por los Hermanos Caballero, ya avanzaba por la calle Rioja antes de que dieran las ocho.
Seguía la bandera de la Orden Seglar e inmediatamente el paso de Santa Teresa de Jesús, que representa el momento de la transverberación, o como es conocido mayoritariamente, el éxtasis de la santa de Ávila, cuando en sueños recibió la visita de un ángel que le atravesó el pecho con una flecha de amor divino.
Después de estar iluminado este paso por candelabros dorados el año pasado, en esta ocasión llevaba un candelero en cada esquina con cirios de color blanco. En cuanto al exorno floral, se componía de unas llamativas rosas amarillas, además de lisiantum blancos, rosas de pitiminí y antirrhinum, entre otras. En el momento de la salida, la Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de la Oliva, de Salteras, interpretó la composición "Santa Teresa de Jesús", aunque después este pequeño paso fue en silencio durante todo el recorrido.
Detrás iba un estandarte con la Virgen del Carmen bordada en el centro, que daba paso a las representaciones con sus estandartes corporativos de las hermandades del Santo Entierro de Zafra, el Carmen de Santa Ana, Montserrat, la Virgen del Amparo, el Silencio de Carmona y el Carmen Doloroso. Asimismo, acompañaron a la cofradía miembros de la recientemente creada Asociación de Devotos del Santísimo Cristo de los Desamparados, con sede también en el Convento del Santo Ángel.
La bandera de la Archicofradía y el estandarte corporativo daban paso a la presidencia y al cuerpo de acólitos con cuatro ciriales y dos incensarios.





















Con el Himno de España salió a la calle Rioja el paso de la Virgen del Carmen, comandado por José Manuel Palomo y su equipo de auxiliares, y adornado con mucho gusto con rosas de diferentes tipos y tonalidades, nardos y astilbes.
La banda de la Oliva la recibió en la calle con el Himno de España. Después, el paso se detuvo y luego se levantó a pulso por Rosa, una de los miembros de la Orden Seglar, que estaba delante del paso en ese momento. A continuación, la Virgen del Carmen inició su camino con la marcha "Flor del Carmelo" mientras giraba a la derecha. Cuando se detuvo, hubo una nueva dedicatoria de levantá, en este caso para el pregonero de las Glorias 2018, Juan Manuel Labrador. "Por las cosas tan bonitas que le dijo a nuestra Virgen", indicó el capataz.
"Rocío" fue la siguiente marcha que sonó tras la Virgen del Carmen, ahora para girar hacia la calle Velázquez, por la que también se pudo escuchar "La Estrella Sublime" y otra levantá dedicada, ahora para el padre recientemente fallecido de Vicente, un hermano de la corporación carmelita. Más adelante, fue el turno de la marcha "Como tú ninguna", con la que la Virgen del Carmen se desvió del itinerario habitual, girando hacia Pedro Caravaca, en lugar de buscar la calle O'Donnell, como estos años.
Hay que apuntar que una novedad que quizá haya pasado algo desapercibida en este paso es que de las maniguetas no colgaban como siempre unos emblemas de la Orden del Carmen realizados en orfebrería, sino unos borlones de canutillo.










   



























Desde Pedro Caravaca, la cofradía salió a la calle Sierpes, donde el paso de Santa Teresa estuvo parado durante algunos minutos junto a la antigua Armería cuyos azulejos caracterizan a la esquina de Sierpes con la calle Rivero. Durante todo el camino, el primer paso iba a moverse según lo hiciera el segundo, cuyo acompañamiento musical era perfectamente audible desde el inicio del cortejo.











Ya en Sierpes, el paso de la Virgen del Carmen avanzó con la marcha "Alma de la Trinidad". Cuando se detuvo, se acercó hasta el paso Esperanza, mujer del hermano mayor, a quien se dedicó la siguiente levantá. Estaba muy emocionada, dado que el capataz hizo mención a la necesidad de ayuda de la Virgen que había necesitado recientemente su madre.
Más adelante, la Oliva de Salteras interpretó "Nuestra Señora del Patrocinio", marcha con la que el paso llegó a girar a la calle Jovellanos, donde se detuvo delante de la Capilla de San José para un relevo de costaleros. Seguidamente, el paso continuó para girar a Tetuán a los sones de "Virgen de las Aguas".


















A su paso por la Plaza Nueva, la cofradía del Santo Ángel discurrió por delante del Ayuntamiento, que vio pasar a Santa Teresa tras haber estado unos momentos detenida en la esquina con Tetuán. Después pasó por detrás de la parada del tranvía junto a la Capilla de San Onofre.














Por su parte, la Virgen del Carmen salió a la Plaza Nueva mientras detrás sonaba "Virgen de los Negritos". Después alcanzó la calle Barcelona con "Corpus Christi", adentrándose así por las calles del barrio del Arenal en el novedoso itinerario fijado este año.
A continuación, sonó un clásico ya centenario, como es "Soleá, dame la mano", girando así a Joaquín Guichot, a la que seguiría después "Passio granatensis" para su entrada en la calle Padre Marchena.





















Si en su itinerario habitual, la calle San Roque era un punto destacado, este año se ha trasladado a Padre Marchena, que presentaba diversas banderas y colgaduras. Tras la imagen de Santa Teresa que tallara Francisco Romero Zafra, llegó el turno de la Virgen del Carmen, que ganó metros con "Pasa la Virgen Macarena", hasta que sonó "Triana de Esperanza", marcha que coincidió con una enorme petalada lanzada desde la azotea de uno de los edificios de la calle.
La marcha de Claudio Gómez Calado se interpretó en dos ocasiones, hasta que la Virgen del Carmen giró a la calle Doña Guiomar y se paró poco antes de alcanzar la esquina con Zaragoza, a la que llegó a continuación con "Aquella Virgen".
Poco después los costaleros realizaron una lenta chicotá a los sones de "Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono", tras la que el paso se paró antes de adentrarse por Carlos Cañal.


















Las hermandades de la Soledad y la Virgen de Guadalupe salieron con sus estandartes corporativos a recibir a la Virgen del Carmen del Santo Ángel en la puerta del Convento de San Buenaventura, que estaba abierta de par en par.
Los dos pasos pararon ante la puerta del convento franciscano, aunque sólo el de la Virgen del Carmen llegó a volverse ante las dos hermandades mientras la Banda de la Oliva tocaba la marcha "Pastora de Capuchinos". Los miembros de las hermandades de San Buenaventura rezaron la Salve y después el paso de la Virgen del Carmen se marchó con la marcha "La sangre y la gloria".
Tras una chicotá a tambor, el paso salió a la calle Méndez Núñez con "Mediatrix omnium gratiarum" y posteriormente tomó la calle Muñoz Olivé con "Mi Esperanza".



























En el tramo final de la procesión, la cofradía salió de Muñoz Olivé nuevamente a la calle Tetuán. El paso de Santa Teresa avanzaba por ella y, en un momento dado, uno de los capataces les pidió a los costaleros que no prestaran atención a la música que sonaba tras la Virgen del Carmen. Parece que se estaban dejando llevar por la marcha que en ese momento se estaba interpretando y que era "Madre, tu Dulce Nombre".
De Tetuán, el paso de la Santa giró a Rioja y poco a poco fue acercándose al Convento del Santo Ángel, donde entró definitivamente cuando la Virgen del Carmen ya estaba en la esquina de la misma calle.














Tras "Virgen de Montserrat" entre Muñoz Olivé y Tetuán, el paso de la Virgen del Carmen giró a Rioja con la marcha "Hosanna in excelsis", encadenada después con "Pasan los campanilleros" en la que fue la última chicotá de los costaleros que en ese momento iban debajo del paso.
Después se produjo una levantá muy particular, dado que fue retransmitida en directo a través del móvil para Inma, una chica que está en Irlanda y por la que sonó el llamador en este momento, así como por sus padres. Seguidamente, la banda interpretó "Reina de la O", que sonó en dos ocasiones mientras el paso giraba ya delante de la puerta del Santo Ángel.
Finalizada la marcha, y cuando los costaleros se dieron la vuelta, el paso de la Virgen del Carmen avanzó en silencio hacia el atrio y finalmente entró en el templo, momento en que la banda comenzó a tocar la misma marcha que en la salida, "Flor del Carmelo", con la que el paso llegó hasta el presbiterio, quedando ubicado en el lado derecho.
Las cofradías que habían acompañado a la del Carmen del Santo Ángel durante todo el recorrido ocupaban la zona del altar, desde la que el prior del convento, Juan Dobado, dirigió las oraciones finales y agradeció la participación de todos en esta salida procesional.
















Eran las doce y media de la noche y terminaban los cultos anuales a la Virgen del Carmen del Santo Ángel con la finalización de esta procesión que ha visitado calles diferentes a las acostumbradas. Nuevos escenarios pero la misma devoción por la Reina del Carmelo, representada en este caso en la archicofradía de la calle Rioja.