sábado, 7 de marzo de 2026

EL CAUTIVO Y RESCATADO RECORRIÓ EL POLÍGONO DE SAN PABLO EN VÍA CRUCIS


La Hermandad del Polígono de San Pablo celebró en la tarde de este viernes el vía crucis cuaresmal con Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado llevado en andas por las calles del barrio. Un vía crucis que estaba anunciado para comenzar a las seis y media, pero que se retrasó en un cuarto de hora, dado que no fue hasta las siete menos cuarto cuando se abrieron las puertas de la Parroquia de San Ignacio de Loyola para la salida de la cofradía.
La antigua cruz de guía abría el cortejo, del que formaron parte bastantes hermanos con cirios separados en tres tramos por el guión del Grupo Joven y el estandarte corporativo. Antes del cuerpo de acólitos iba un trío de música de capilla de la Asociación Filarmónica Cultural Santa María de las Nieves, de Olivares.
A las órdenes del capataz José Zambrano, y tras el rezo de la primera estación del vía crucis en el interior del templo, el Cautivo y Rescatado salió a la calle sobre unas andas iluminadas por cuatro hachones color tiniebla y adornadas por diferentes especies florales de color rojo. El Señor vestía la túnica de terciopelo burdeos con bordados en oro y llevaba el escapulario con la cruz trinitaria en el pecho y las potencias de salida. En su primera parada en la avenida Pedro Romero, después de una parada demasiado larga en la misma puerta de la parroquia, se rezó la siguiente estación del vía crucis.






















Más adelante, aún en Pedro Romero, el Cautivo y Rescatado volvió a detenerse para el rezo de otra estación. Cada una de ellas estaba marcada con una cruz de penitente que después se colocaba tras las andas para continuar ahí hasta el final del recorrido.
Seguidamente, la cofradía se internó por la calle Frascuelo, iniciando así el discurrir por las callejuelas del Polígono, lugares por los que es imposible que discurran los pasos de la cofradía el Lunes Santo. Durante el rezo de la siguiente estación se produjo un relevo entre los hermanos que portaban al Señor.






















A lo largo del recorrido, el Cautivo de San Pablo recibió algunos ramos de flores de devotos que mostraban así su cariño por él. Poco a poco la luz de la tarde menguaba mientras el Señor seguía su discurrir por Guerrita y Manuel Luna.





















Con un ojo puesto en el cielo, que en algunas zonas amenazaba lluvia, la hermandad completó su vía crucis alcanzando la Parroquia de San Ignacio de Loyola poco antes de las ocho y media de la tarde, ya completamente de noche en el cielo. La próxima vez que el Cautivo y Rescatado salga a la calle lo hará para inaugurar el Lunes Santo sobre su paso de misterio y seguido por su madre, Nuestra Señora del Rosario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario