jueves, 13 de agosto de 2026

PER ME REGES REGNANT


La reciente restauración, por parte del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, del terno blanco de los castillos y leones de la Virgen de los Reyes es el motivo central de la exposición "Per me reges regnant", que puede verse en la sala Murillo de la Fundación Cajasol. A ella se ha llevado una pequeña parte del rico ajuar de la Patrona de Sevilla, relacionando además su devoción con la monarquía española. No en vano, el mencionado terno blanco fue un vestido de la reina Isabel II que ésta donó a la Virgen.
Repasamos todos los enseres que conforman la muestra, aunque haciendo constar que en estos días precisamente el conjunto textil que la protagoniza no va a estar visible, dado que es el que va a vestir la Virgen en su salida procesional del próximo sábado, volviendo después a Cajasol.
Nos adentramos en la exposición y en primer lugar, frente a un mural que repasa los principales hitos de la historia devocional de la Virgen de los Reyes desde la reconquista de la ciudad por San Fernando en 1248, nos encontramos con un telegrama del rey Alfonso XIII del 3 de diciembre de 1904, año de la Coronación Canónica de la Virgen de los Reyes, indultando por este motivo de la pena de muerte a un preso, Miguel Molina Moreno.


Al lado está el breve pontificio "Quam Fervida", de Pío XII, que con fecha 15 de agosto de 1946 declaró a la Virgen de los Reyes como Patrona de Sevilla y de su Archidiócesis.


Seguimos con un lienzo pintado al óleo en el siglo XVIII por un autor anónimo en el que se reproduce el altar de la Virgen de los Reyes en la Catedral.


A continuación nos encontramos con el terno celeste de la Virgen, el que se estrenó con motivo de la Coronación Canónica en 1904, obra del taller de Miguel del Olmo. Se compone de mantos (aunque sólo se expone el del Niño) de tisú de plata sobre tejido de seda celeste, y de seda beige el resto de los elementos, todo ello bordado en plata.




Pasamos a los escudos reales de Alfonso X y Beatriz de Suabia, cuyos restos se encuentran en la Capilla Real. Los escudos, de autor desconocido del siglo XVII, están bordados a realce con hilo de oro, plata y sedas de colores sobre terciopelo carmesí.



Pasamos ya a las piezas centrales de la exposición, las que componen el terno blanco de la Virgen de los Reyes. En primer lugar se puede ver una reproducción del retrato de Isabel II con estas prendas, pintado en 1864 por Benito Soriano Murillo.


Rosa María Gilart fue la autora en 1858 de estas prendas, bordadas sobre raso blanco, utilizando para ello hilos de oro, seda, encajes metálicos o lentejuelas, entre otros elementos. En 1884 la reina Isabel II lo donó a la Virgen de los Reyes. Vemos el manto y la saya de la Virgen, así como el manto y el trajecito del Niño.








Subimos a la planta superior de la sala Murillo para continuar el recorrido de esta exposición. En primer lugar nos encontramos con tres pinturas: por este orden, el óleo sobre lienzo "Vista de la Capilla Real de la Catedral de Sevilla", de Lucas Valdés o Domingo Martínez (1719-1729); "Nuestra Señora de los Reyes", obra anónima fechada entre 1700 y 1725; y el "Proyecto de paso procesional para Nuestra Señora de los Reyes", de Virgilio Mattoni (1893).




En una vitrina se exponen unos portapaces de plata de la Virgen de los Reyes y San Fernando (anónimo, 1815-1833); unas placas del tabernáculo de la Virgen (atribuidas a Jorge de Toledo hacia 1279); una sacra de plata (anónimo americano, anterior a 1731); y unos atriles también de plata del altar de la Virgen (Manuel José Domínguez, 1717).




A su lado está el terno beige con bordados en sedas, obra anónima de la segunda mitad del siglo XIX.


Continuamos con una pequeña escultura de la Virgen de los Reyes de autor anónimo del siglo XVII, perteneciente al Monasterio de Santa María La Real de Bormujos.



De finales del mismo siglo XVII, y también de un autor desconocido, es una pequeña Virgen de los Reyes en un palio de tumbilla, propiedad del Convento de San José del Carmen.



Llegamos a la tumbilla del paso de la Virgen, obra de 1924 que cobijó a la Virgen de los Reyes en su paso durante un siglo, hasta que en la procesión extraordinaria de clausura del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, el 8 de diciembre de 2024, se estrenó la actual. La que aquí vemos fue diseñada por Juan Talavera Heredia y confeccionada con bordados sobre tisú de plata por el taller de Hijos de Miguel del Olmo.









Nos detenemos ahora en el terno rosa, confeccionado en seda por las Hermanas de la Cruz, camareras de la Virgen de los Reyes, en 1929.



Seguimos con el manto verde del Niño, que forma parte de un conjunto donado por la reina Isabel II en 1853 y confeccionado por las Hermanas Gilart. El año pasado fue restaurado por el taller de Sucesores de Caro.


En otra vitrina vemos a continuación el cajón de zapatos de la Virgen de los Reyes, obra anónima del siglo XX, en el que se pueden ver los zapatos de raso de seda beige (Fagundo, 1951); los zapatos dorados de tisú de oro (anónimo madrileño, 1800-1850); unas botitas del Niño con bordados en plata (Victoria Eugenia de Battemberg, 1906); unas medias de seda con bordados de plata sobredorada y lentejuelas (anónimo, segunda mitad del siglo XIX); unos zapatos blancos a juego con el terno restaurado por el IAPH y unos celestes. Y junto al cajón de zapatos, se muestra el fajín de seda roja de general, de autor anónimo del siglo XX.







Al lado hay otra vitrina con una pequeña talla de San Fernando, realizada por un autor desconocido en el siglo XVIII.


Y llegamos al final de la exposición con la presencia de una pareja de vitrinas enmarcadas en madera dorada que albergan numerosas condecoraciones otorgadas o donadas a la Virgen de los Reyes por personas e instituciones entre el siglo XVII y el XX; piezas que se van alternando en la vestimenta de la Virgen en sus diferentes cultos.



La exposición "Per me reges regnant" permanecerá abierta al público hasta el próximo 29 de agosto, de lunes a sábado en horario de diez de la mañana a dos de la tarde, y de seis de la tarde a nueve de la noche.

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