viernes, 4 de marzo de 2016

LA VIRGEN DEL VALLE, EN BESAMANOS


El besamanos a Nuestra Señora del Valle, que durará todo el fin de semana, ha comenzado este viernes en la Iglesia de la Anunciación, en cuyo presbiterio se ha ubicado la dolorosa para recibir los besos de sus devotos.
La Virgen del Valle, elevada sobre una sencilla peana plateada y decorada con azahar, viste la saya azul conocida como la de los soles y un manto de camarín de color oscuro con bordados en oro. Asimismo, luce la corona de salida y sobre el pecherín lleva un puñal, una cruz, varios broches y la Medalla de la Ciudad.
Da a besar su mano derecha, mientras que con la izquierda sujeta una flor de orfebrería. Asimismo, está flanqueada por dos jarras de su paso de palio con flores de color rosa, dispuestas, como es habitual, en forma bicónica.
Hacia los extremos encontramos dos candelabros dorados con velas blancas y otras dos jarras, todo ello sobre pequeñas columnas moradas de base cuadrada con el emblema de la hermandad, así como dos blandones dorados, mientras que otros seis se ubican delante, separados por flores; entre ellas, un gran centro de rosas blancas.
Detrás se alza el habitual altar de cultos de la Hermandad del Valle, presidido por el simpecado ante el dosel rojo y con las imágenes de San Juan Evangelista y Santa María Magdalena a cada lado a menor altura.
Repartidos por el altar hay diversos candeleros con cera blanca y centros florales, así como varios ángeles con filacterias de color morado y un crucifijo en el centro. Se completa el conjunto con más jarras con flores a ambos lados del altar y varios candelabros metálicos de color negro.






















EL NAZARENO DE SAN ANTONIO ABAD, EN BESAPIÉ EL PRIMER VIERNES DE MARZO


Este viernes ha comenzado el besapié a Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la Hermandad del Silencio, un culto muy esperado y con una gran afluencia de devotos y cofrades que se extenderá durante todo el fin de semana.
El Nazareno del Silencio, que en esta ocasión viste su túnica de color burdeos con bordados en oro y luce las potencias de salida, carga con su cruz de carey y plata sobre una peana de madera tallada y dorada que está flanqueada por los dos ángeles ceriferarios que le acompañan cada Madrugá en su estación de penitencia a la Catedral.
Una gran cantidad de lirios morados decoran el altar a modo de monte a los pies del Señor, así como en varias jarras repartidas por el presbiterio del templo.
Un cortinaje rojo oculta el retablo principal y ante él se han dispuesto cuatro blandones dorados con cera morada, dos jarras plateadas, una pequeña Inmaculada sobre el Sagrario y dos de los faroles del paso del Nazareno, mientras que los otros dos están delante, uno en cada extremo del conjunto a ambos lados de la imagen que tallara Francisco de Ocampo.






















LA NUEVA IMAGEN DE SAN FRANCISCO PARA LA HERMANDAD DE LA VERA+CRUZ


La Capilla del Dulce Nombre de Jesús, sede de la Hermandad de la Vera+Cruz que fue reabierta al culto después de más de seis meses de obras de restauración, cuenta con una nueva imagen que preside un retablo situado en la nave de la Epístola, junto a la puerta del templo.
Se trata de una talla de San Francisco de Asís, realizada por el imaginero Juan Alberto Pérez Rojas. Está tallada en madera de cedro de Brasil, policromada, dorada (quizá demasiado para lo que predicó y vivió el propio santo de Asís) y estofada. Está representado mostrando una llaga en su costado derecho y sujetando con la mano izquierda un crucifijo que tiene la particularidad de estar hecho a imagen y semejanza del Santísimo Cristo de la Vera+Cruz. Cuenta además con un nimbo de orfebrería labrado por Joaquín Ossorio.
Esta nueva imagen ocupa el lugar de la anterior, que representaba al mismo santo y que se encontraba en muy mal estado, en un retablo que ante sí tiene dos blandones dorados con cirios de color verde.