miércoles, 4 de junio de 2014

SANTO PADRE. LA HUELLA DEL PESCADOR EN SEVILLA


El Círculo Mercantil e Industrial fue escenario hasta ayer, martes, de una exposición titulada “Santo Padre. La huella del pescador en Sevilla”, organizada por la Hermandad de la Estrella dentro de los actos preparados con motivo de la canonización, el pasado 27 de abril, del Papa Juan Pablo II.
En esta muestra, la cofradía de la calle San Jacinto ha logrado reunir insignias, documentos, imágenes, pinturas y otras obras alusivas todas a las vinculaciones que Sevilla tiene con el recordado Papa, quien visitó la ciudad en dos ocasiones. Asimismo, se ha aprovechado para incluir enseres relativos a otros pontífices en general, incluyendo al también ya santo Juan XXIII, e incluso algo del actual Papa Francisco. Hermandades, parroquias, conventos y diversas instituciones y particulares han colaborado en esta muestra única que repasamos a continuación.
El grueso de la exposición ocupaba una de las dos salas expositivas del Mercantil, pero antes de entrar en ella nos centramos en el patio, donde se podían ver las banderas pontificias de un buen puñado de hermandades de penitencia que las incluyen como insignias en sus cortejos procesionales, y cuyos escudos bordados hacen referencia a Papas diversos. 
Colgando de los balcones de la primera planta, podíamos ver en primer lugar, a ambos lados de un repostero con el escudo de la Hermandad de la Estrella, las banderas pontificias de Monte-Sión, la Soledad de San Lorenzo, los Estudiantes y los Panaderos.


En otro de los balcones vemos las de la Vera+Cruz y la Quinta Angustia, mientras que en el situado enfrente estaban las del Cristo de Burgos y la Trinidad.



La Amargura y la Exaltación por un lado, y Montserrat y los Negritos por otro, completaban la relación de banderas pontificias de los balcones de la primera planta del patio.



En la planta baja, las banderas pontificias que podían verse eran las de San Benito, San Gonzalo, el Cachorro, el Valle, el Dulce Nombre, la Esperanza de Triana, la O, la Estrella, el Amor y el Gran Poder.











Todavía en el patio, veíamos la Bandera Asuncionista de la Hermandad de la Divina Pastora y Santa Marina, atribuida en el bordado a Patrocinio López (1907), con asta de autor anónimo y remate del asta de Orfebrería Andaluza. Está bordada en oro sobre raso blanco.


Junto a esta insignia se exponían dos cirios pontificios de la Hermandad del Silencio. Corresponden a los años 1968 y 2004, y formaron parte de la candelería del paso de palio de la Virgen de la Concepción.



A su lado, podíamos ver diferentes documentos, como el de agregación de la Hermandad de la Vera+Cruz a la Archicofradía del Santo Crucifijo de San Marcelo de Roma, concedida por Gregorio XIII el 4 de junio de 1578; un telegrama de Pío XII a la Hermandad de la Pastora y Santa Marina del 26 de noviembre de 1950 en agradecimiento de la adhesión de la cofradía al dogma de la Asunción; dos cartas del Episcopado de Bérgamo (Italia) del año 2000 sobre la entrega de una reliquia de Juan XXIII a la Hermandad de la Anunciación; y un breve apostólico de León XII, del 3 de febrero de 1824, concediendo a la Hermandad del Amor el título de Archicofradía Pontificia, algo en lo que esta corporación fue la primera de Sevilla.






También se encontraba en esta zona la medalla de plata Pío XII que se colocó en el estandarte de la Hermandad de la Estrella durante la ceremonia de la proclamación de la Realeza de María que tuvo lugar en Roma el 1 de febrero de 1954.


Terminamos con lo expuesto en el patio con una memoria de indulgencias y gracias concedidas por Clemente XIII a la Hermandad de Montserrat el 13 de noviembre de 1761.


Entrando en ya en la sala principal de la exposición, veíamos en primer lugar un buen número de insignias y enseres relativos a las coronaciones canónicas de muchas imágenes marianas de Sevilla. Comenzamos por el Guión de la Coronación de la Virgen del Rosario de Monte-Sión, realizada en plata de ley por los Hermanos Delgado en 2008.


A su lado se encontraba el cartel de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Valle, pintado por Francisco Maireles en 1990, aunque, debido al enorme retraso con que finalmente se aprobó la coronación, no se presentó hasta 2002.


La Hermandad del Cerro cedió para esta exposición el Lábaro de la Coronación de Nuestra Señora de los Dolores, de plata de ley, obra de los Hermanos Delgado (2006).


Seguimos con el Guión de la Coronación de María Santísima de la Estrella, obra de 2001 realizada con bordados en hilo de oro y orfebrería de plata por Fernández y Enríquez, y Orfebrería Triana, respectivamente, mientras que José Antonio Navarro Arteaga talló los ángeles y seises que figuran en la insignia.


A su lado se exponía el Banderín Mercedario de la Hermandad de las Mercedes de la Puerta Real, con bordados de aplicación sobre terciopelo rojo, obra de Antonio Rincón Galicia, y orfebrería de Hermanos Celis. Fue realizado en 1970 y posteriormente, en 1998, se le añadieron cintas alusivas a la coronación que tuvo lugar en 1972 y a la que fray Carlos Amigo Vallejo concedería el rango de canónica.


Algo parecido ocurrió con la Virgen de Gracia y Esperanza, de la Hermandad de San Roque, de la que veíamos el Guión de la Coronación. En 1997, Amigo Vallejo concedió el rango de canónica a la ceremonia de coronación que tuvo lugar 50 años antes, en 1947. El Guión de la Coronación fue realizado en la parte de bordado por el taller de Fernández y Enríquez, mientras que la orfebrería correspondió a los Hermanos Delgado (1999).


Y lo mismo sucede con Nuestra Señora de las Mercedes, de Santa Genoveva, que exponía el Banderín de la Coronación, bordado en oro sobre terciopelo y con orfebrería de plata y plata dorada, obra de Fernández y Enríquez, y Orfebrería Maestrante, respectivamente.


De 1995 es el Guión de la Coronación de Nuestra Señora de la Encarnación, de San Benito, bordado en oro sobre terciopelo burdeos por Fernández y Enríquez, con orfebrería de Manuel de los Ríos, autor del asta y de la corona en miniatura que centra la insignia.


Finalmente, veíamos el Guión de la Coronación de la Virgen de las Angustias, de la Hermandad de los Gitanos, con diseño de Antonio Joaquín Dubé de Luque, con bordados de Carrasquilla y orfebrería de Manuel de los Ríos (1991).



La exposición mostraba ahora el boceto del monumento a Juan Pablo II que finalmente se instaló en la Plaza de la Virgen de los Reyes. Es obra de Juan Manuel Miñarro López, del año 2012.


El delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Manuel Soria, cedió a la muestra un cuadro que representa su ordenación como sacerdote de manos precisamente de Juan Pablo II. Fue pintado por Juan Antonio Rodríguez en 1993 en óleo sobre lienzo.


A su lado veíamos la casulla que el propio Manuel Soria llevaba el día de su ordenación, que tuvo lugar el 12 de junio de 1993 en el Polideportivo de San Pablo, durante la segunda visita apostólica de Juan Pablo II a Sevilla.


En la primera visita, la de 1982, la sacristía que se instaló junto al altar de la ceremonia de beatificación de Sor Ángela de la Cruz, hoy santa, estaba presidida por un gran cuadro del rostro de la Virgen de la Estrella, fotografía realizada por José Garduño Navas. José Sánchez Dubé fue el encargado de colocar allí esta foto, que a su muerte fue donada por su familia a la Hermandad de la Estrella.


Seguimos con el Banderín de Juan Pablo II de la Hermandad de San Benito, realizado en 1985 por el taller de bordados Santa Bárbara y Manuel de los Ríos. Se confeccionó para conmemorar la primera visita de Juan Pablo II.


A su lado, se exponía el frontal de altar de la Parroquia de San Andrés, obra en plata repujada del orfebre Cayetano González en 1930. Fue utilizada en el altar instalado en la segunda visita de Juan Pablo II durante la celebración de la Statio Orbis en la clausura del XLV Congreso Eucarístico Internacional, como se podía ver en unas fotografías colocadas al lado. Curiosamente, este mismo frontal de altar se expuso en la muestra realizada semanas atrás también en el Círculo Mercantil con motivo del quinto centenario de la Hermandad Sacramental de San Andrés, fusionada hoy a la de Santa Marta.



Sobre el frontal de altar se colocaron varios enseres. Así, se pudo ver el boceto de la escultura de Juan Pablo II realizada por Fernando Castejón para la Hermandad de la Anunciación de Juan XXIII. Detrás del boceto, de terracota, se situó una fotografía de la imagen acabada.


También se exponía la bula de Juan Pablo II por la que el 27 de febrero de 1997 nombraba al hoy arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, Obispo Titular de Iziriana y Auxiliar de Toledo.


Otra pieza de la Hermandad de la Anunciación de Juan XXIII es el relicario del propio Papa santo, que contiene una reliquia donada por el Episcopado de Bérgamo. El relicario está realizado en metal repujado y plateado por Orfebrería Andaluza en 2001.


A continuación, se exponía un solideo de León XIII, perteneciente al Seminario Metropolitano de Sevilla, al que lo donó la infanta de España María Luisa Fernanda de Borbón, quien a su vez lo recibió de Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, fundadora de la Congregación de las Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad.


Seguimos con un crucificado de terracota de autor anónimo y datado en torno a 1960, perteneciente a la Parroquia de Omnium Sanctorum. Se utilizó como cruz alzada durante la bendición de la Residencia de Ancianos San Rafael, de Dos Hermanas, por parte de Juan Pablo II el 13 de junio de 1993.


Otra bula de Juan Pablo II, ésta del 28 de julio de 2003, es la que nombraba a Juan José Asenjo obispo de Córdoba.


Y también sobre el frontal de altar de San Andrés se situó el boceto de la imagen de Juan Pablo II realizada por José Antonio Navarro Arteaga en 2012 para la Hermandad de la Estrella. El boceto se lo regaló la hermandad al arzobispo Juan José Asenjo tras predicar en los cultos de aquel año.


Y del boceto, al resultado final. El centro de la sala estaba ocupado por la escultura de Juan Pablo II que recibe culto en la Capilla de la Estrella y en la que con gran maestría Navarro Arteaga supo reflejar los rasgos del pontífice. “Le falta hablar”, comentaba un hombre al contemplarlo de cerca.






Este año la Hermandad de la Estrella ha estrenado para su cortejo el Guión de la Estrella Radiante del Tercer Milenio, en alusión a cómo se refirió en una ocasión Juan Pablo II a la Virgen María. Este guión ha sido diseñado y bordado por Luis Miguel Garduño Lara en hilo de oro y sedas sobre moaré granate, con reverso de terciopelo azul y con asta de plata cincelada de Orfebrería Triana. En el centro de la insignia se reproduce en sedas de colores el rostro de la talla de Navarro Arteaga.
Junto al guión se encontraban las varas que lo acompañan en la calle, diseñadas por Sergio Cornejo y labradas por Orfebrería Triana en plata cincelada y fundida.




Continuamos con otro crucificado, éste perteneciente a la Parroquia de San Román, de madera tallada y policromada, realizada en 1986 por un autor desconocido. Se utilizó como cruz parroquial en la ordenación sacerdotal presidida por Juan Pablo II en el Polideportivo San Pablo el 12 de junio de 1993.




A su lado se colocó la sede pontificia propiedad de la Hermandad de Santa Genoveva y que fue utilizada como asiento por Juan Pablo II durante la Eucaristía celebrada en Huelva el 14 de junio de 1993. Está realizado en metal plateado por Hijos de Juan Fernández en 1981. La cofradía del Tiro de Línea lo encargó para los besamanos de la Virgen de las Mercedes.



La Hermandad de la Amargura cedió a la muestra la insignia de Santa Ángela de la Cruz, de los Hermanos Delgado (2004). Fue labrada en plata cincelada y repujada con aplicaciones de marfil, y cuenta con una faldilla de estameña parda, como la del hábito de las Hermanas de la Cruz, con bordados en sedas de colores. Se exponía aquí porque Juan Pablo II fue el encargado de beatificar a Sor Ángela.



A su lado, se colocó un cuadro con el rostro de Juan Pablo II pintado por Fernando Castejón.


Seguimos con la Bandera Pontificia de la Hermandad del Rocío de Triana, con asta de Orfebrería Triana. Tiene fechas alusivas a la beatificación de Sor Ángela y a la peregrinación realizada en 1985 por la hermandad a Roma, donde fue recibida por Juan Pablo II.


A su lado, se situó el Simpecado de la Hermandad del Rocío de Bormujos, bendecido por Juan Pablo II durante su visita a la Aldea del Rocío en 1993. Cuenta con bordados en hilo de oro de Carrasquilla y orfebrería de plata cincelada de Seco Velasco (1975). Su mal estado obligó a su sustitución en el año 2000.




Siguiendo con los enseres rocieros, se podía ver a continuación el documento alusivo a la visita a la Aldea por parte de Juan Pablo II el 14 de junio de 1993. Él mismo firmó el documento, que pertenece a la Hermandad Matriz.


En recuerdo a las dos ocasiones (1982 y 1993) en que Juan Pablo II se postró ante la Virgen de los Reyes, veíamos una miniatura en plata y marfil de la Patrona de la Archidiócesis, obra de Juan Borrero (Orfebrería Triana) y propiedad de la familia Álvarez Escamilla.


A su lado veíamos las dos cartelas de los respiraderos laterales del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de las Penas, de la Hermandad de la Estrella, tallado por Antonio Martín en 1980.



A lo largo de sus diferentes viajes a España, Juan Pablo II también visitó en Cataluña a la Virgen de Montserrat y en Zaragoza a la Virgen del Pilar. Por este motivo, se exponían las miniaturas en plata de ambas vírgenes que se encuentran en la delantera de los pasos de palio de la Virgen de Montserrat (Villarreal, 1976) y la Virgen de la Salud de San Gonzalo (1983), respectivamente.


Y a su lado, la réplica de la Rosa de Oro que la mexicana Virgen de Guadalupe recibió de Pablo VI. Esta réplica, realizada en plata dorada en 1971, fue regalada a la Hermandad de las Aguas por el presidente del Centro de Cultura Hispánica de México, Francisco del Río Fadón. Figura en la delantera del paso de palio de la Virgen de Guadalupe.


Seguimos con una pintura de Beatriz Barrientos (2011) en la que vemos a Juan Pablo II en la Iglesia de San José de los Carmelitas Descalzos de Wadowice (Polonia), templo que el Papa santo frecuentaba en su adolescencia. La obra, pintada al óleo sobre tabla, pertenece al Convento del Santo Ángel.


Junto a esta pintura, otra. En este caso, el cartel de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Encarnación, de San Benito, pintado por Antonio Joaquín Dubé de Luque en óleo sobre lienzo en 1994, y que en su parte inferior incluye la denominación de María como Reina de la familia, tal y como la definió Juan Pablo II.


Continuamos con uno de los doce varales del paso de palio de la Virgen del Rosario, de la Hermandad de Monte-Sión, estrenados en 2004 con motivo de la coronación canónica. Son de plata de ley, con rosarios de plata con baño de oro, éstos de 2012. Los varales son de Ramón León y los rosarios, de Manuel de los Ríos. El varal expuesto cuenta con miniaturas de San Fernando, San Leandro y San Juan Evangelista.







Al lado del varal, veíamos un cuadro que indica que el Papa Inocencio XII incorporó la Capilla del Rosario de Monte-Sión a la Basílica de San Juan de Letrán de Roma el 14 de julio de 1697.


Seguimos con el Guión Romano de la Hermandad del Silencio, bordado en hilo de oro y plata sobre terciopelo azul por Patrocinio López en 1871. Llamado en su origen Estandarte Pontificio, su uso por parte de la hermandad fue aprobado por el Papa Pío IX.


También pertenecen a la Hermandad del Silencio los trajes de los Sediarii, servidores vestidos como los portantis pontificios de la silla gestatoria de los pontífices. El Papa Pío VII dio su permiso a la hermandad en 1812 para que sus servidores, que van delante de los pasos, utilizasen estos trajes. Son de damasco carmín e hilo de oro, y llevan la cruz de Jerusalén donde los Sediarii en los que se inspiran lucen la tiara pontificia.


Seguimos con el boceto de Antonio Garduño Navas del escudo que figura en la Bandera Pontificia de la Hermandad de la Estrella, y que recrea la heráldica del Papa Pío XII. Está dibujado a lápiz negro sobre papel.


A su lado, veíamos la Patente del Papa Pío VI por el que la Hermandad de la O quedaba agregada a la Venerable Archicofradía del Santísimo Sacramento de la Basílica de Santa María Super Minervam de la ciudad de Roma en 1792, y por la que la hermandad trianera tiene el título de archicofradía.


A la Hermandad de la Anunciación pertenece un cuadro de Juan XXIII pintado al óleo sobre lienzo por Almudena Fernández García en 2004. Fue realizado para la Parroquia de la Anunciación de Nuestra Señora y San Juan XXIII.


Junto al cuadro se encontraban dos bocinas de la Hermandad del Cristo de Burgos, con orfebrería de plata de Seco Velasco (1952), y bordados en oro sobre terciopelo burdeos de Rodríguez Ojeda y en sedas de las Hermanas Trinitarias (1943). El motivo central es el gallo sobre una columna con las llaves cruzadas, alusivos al pasaje de las Negaciones de San Pedro, que fue el primer Papa.


Bajo todo ello había una vitrina con diversos documentos. De izquierda a derecha, podíamos ver el Rescripto de fecha 22 de febrero de 2012 concediendo el título de Basílica Menor a la Iglesia del Santísimo Cristo de la Expiración (El Cachorro); el Rescripto de 29 de mayo de 2008 concediendo el mismo título al Santuario de María Auxiliadora de la Trinidad; el Breve Apostólico del 17 de febrero de 1963 concediendo la coronación canónica a la Esperanza Macarena; el Rescripto del 12 de noviembre de 1966 sobre la concesión del título de Basílica Menor al templo de la Macarena; y el Rescripto de Pío XII de 1954 concediendo la coronación canónica de María Santísima de la Amargura.






En otra vitrina se encontraban un solideo de Pío XII y otro del Papa Francisco, donado al Seminario Metropolitano de Sevilla por la clausura del Año de la Fe en Roma el 24 de noviembre de 2013.



Entre los dos solideos se expusieron un manutergio, una palia, un corporal y un purificador utilizados por Juan Pablo II en la misa Statio Orbis celebrada el 13 de junio de 1993 en Sevilla; la palia, corporal y purificador utilizados por él mismo un día antes en la ordenación de presbíteros; y una cruz pectoral de Juan Pablo II donada al Cardenal Carlos Amigo Vallejo, quien lo donó a su vez a la Virgen de los Dolores del Cerro en su primera estación de penitencia a la Catedral en 1989.




Y concluimos el repaso a esta exposición con varios documentos expuestos en otra vitrina. Se trataba del Breve Apostólico del 29 de diciembre de 1992 concediendo el título de Basílica Menor al templo del Gran Poder; la Auténtica de reliquia del 1 de mayo de 2011 de la gota de sangre de Juan Pablo II que se encuentra bajo la mesa de altar de la Basílica del Cachorro; el Diploma de concesión de la Medalla Pro Ecclesia et Pontifice a José Sánchez Dubé; el documento de aceptación de Juan Pablo II como Hermano de Honor de la Hermandad de la Anunciación de Juan XXIII (2001); y el Breve Pontificio de Juan Pablo II, de fecha 7 de abril de 1983, aprobando la Coronación Canónica de la Esperanza de Triana.






Una muestra llena de curiosidades y de detalles la organizada por la Hermandad de la Estrella, que ha rendido así especial tributo público a la figura de Juan Pablo II, recientemente canonizado junto a Juan XXIII, así como en general a todos los pontífices que de una forma u otra han estado ligados a la rica y dilatada historia de las cofradías sevillanas.

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