martes, 22 de diciembre de 2020

ESPERANZA 2020: DIVINA ENFERMERA


La Hermandad de la Lanzada mantuvo el pasado viernes expuesta a la veneración en el presbiterio de la Iglesia de San Martín a su titular letífica, Nuestra Señora de la Esperanza Divina Enfermera, en sustitución de su habitual besamanos. Este culto, que se prolongó durante toda la jornada, concluyó con la función solemne en su honor.
El sinelabe de la corporación fue situado en la parte superior del altar de cultos mientras la Divina Enfermera estaba ubicada abajo, más cerca de los devotos que acudieron a visitarla. Se encontraba elevada sobre una peana de madera y vestida con manto de terciopelo verde con bordados en oro, toca de sobremanto y saya blanca de tisú. 
No faltaron sus habituales elementos de orfebrería, como la corona de plata, la ráfaga, el ancla en la mano derecha y la media luna a sus pies. Y, por supuesto, en el vientre estaba la O con el Niño Jesús que está a punto de nacer. Lógicamente, por este motivo no estaba con la Virgen la talla del Niño que normalmente sostiene en brazos. Además, en el pecherín llevaba varios broches y medallas, entre ellos el de su advocación esperancista y la réplica de la Medalla de la Ciudad que el Ayuntamiento de Sevilla concedió al Colegio de Enfermería y que éste a su vez reprodujo como ofrenda a la Divina Enfermera en 2015.
La Esperanza de San Martín estaba flanqueada por dos jarras plateadas y por dos ángeles mancebos portando faroles. Y detrás se elevaba el altar de cultos, formado por parte de los antiguos respiraderos de su paso, un buen número de candeleros con cera blanca y varias jarras del paso de palio de la Virgen del Buen Fin con diversas flores blancas. Finalmente, en los laterales había unos candelabros y dos pequeños doseles con bandejas de plata, jarritas y candeleros.




























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