lunes, 28 de septiembre de 2026

VALVANERA RECORRE EL BARRIO DEL QUE ES PATRONA EN UNA CALUROSA TARDE


Como cada último sábado del mes de septiembre, el barrio de la Calzá vivió la salida de su Patrona, Nuestra Señora de Valvanera, que recorrió sus calles en una procesión marcada por el calor, pero sobre todo por una devoción que relaciona a Sevilla con La Rioja, región de la que dicha advocación es igualmente su Patrona.
Todo comenzó a las seis y media de la tarde, cuando, de manera absolutamente puntual, el cortejo de la cofradía se puso en camino desde la Parroquia de San Benito, cuyas puertas ya estaban abiertas desde un buen rato antes. La cruz alzada entre ciriales iniciaba la cofradía, seguida por niños con cirios. Después iban el banderín del grupo joven de la Hermandad de San Benito, la representación de la Hermandad de la Virgen de la Sierra, la de la propia hermandad penitencial de la parroquia, el libro de reglas, el estandarte corporativo y el cuerpo de acólitos. Algunas mujeres del cortejo comentaban que otros años la cofradía giró a la derecha para entrar en la residencia de ancianos de las Hermanitas de los Pobres por la puerta de la calle San Benito. "Me gustaba más así", señalaba una.







Pronto el capataz, Juan Manuel Martín, hizo sonar el llamador, haciendo alusión a quien fuera capataz y hermano mayor de la cofradía, Carlos Morán, y el paso se levantó para realizar la salida, momento en que la Asociación Filarmónica Cultural Santa María de las Nieves, de Olivares, tocó el Himno de España. 
El paso se detuvo nada más salir y un costalero se subió para colocar el roble que se sitúa detrás de la Virgen de Valvanera, y que tuvo que salir tumbado para sortear la puerta. Esto es algo que también ha cambiado respecto a años anteriores, ya que antes tanto el árbol como la Virgen salían hundidos en una pequeña plataforma que subía al estar en la calle.
Cuando la operación se completó, el capataz volvió a llamar y en la levantá se cayó una de las esquinas delanteras de flores, que eran variadas especies de color blanco. La Virgen comenzó entonces su recorrido mientras la banda tocaba su marcha, "Valvanera, Patrona de la Calzá". Con ella, el paso giró a su izquierda para salir a la calle Luis Montoto.























Tras intentar colocar en su sitio las flores caídas, en la siguiente levantá, ya en Luis Montoto, volvieron a caerse. El paso siguió avanzando, primero a tambor y después con la marcha "Señorita de Triana". Con ella se adentró en el recinto de las Hermanitas de los Pobres con ese jaleo cofradiero tan propio que llamó la atención de los turistas que disfrutaban a esa hora de la piscina situada en la azotea del hotel ubicado frente a la residencia.
La Virgen de Valvanera, acompañada siempre en su paso por el clérigo Domingo y por el ladrón Nuño, y revestida con manto azul y toca, se detuvo antes de acercarse a la fachada principal de la residencia, ahora mientras la Banda de las Nieves interpretaba "Espíritu Santo".





























En la siguiente levantá de nuevo se produjo la caída de una esquina de flores, pero esta vez del otro costero, con lo que el paso se quedó momentáneamente sin flores en las esquinas delanteras. Después, el mismo costalero que colocó en su sitio el roble haría lo propio con ambas esquinas, que ya se mantuvieron en su sitio.
A los sones de "Rosario de Monte-Sión", la Virgen de Valvanera llegó hasta la puerta principal de la residencia, donde la esperaban algunos de los ancianos y de las religiosas que se ocupan de ellos. Ante unos y otras se detuvo el paso, momento en que le cantaron la Salve a la Virgen.
Acto seguido, el capataz llamó a la superiora y le dedicó la siguiente levantá a los mayores, "que nos inculcaron la fe por el Señor y su Madre", y a quienes les cuidan. La superiora unió su mano a la de Juanma Martín y el paso se levantó. La banda tocó la marcha "Tu soleá, Rosario", volviéndose la Virgen levemente hacia la residencia antes de girar para tomar a tambor el camino central de la zona ajardinada situada ante el edificio.


























Hubo luego una chicotá a tambor con la que la Virgen de Valvanera se acercó hacia la puerta de salida de la residencia, por la que poco después salió de nuevo a Luis Montoto, ahora con la marcha "Virgen del Rosario" de Beigbeder.
No se detuvo el paso tras la composición, ya que siguió caminando a tambor hasta girar a la avenida de la Buhaira, tomando en ella el lado izquierdo. Instantes después, la Patrona de la Calzá continuó su recorrido tomando la calle Juan de Zoyas con la Banda de las Nieves interpretando "Mi Palma Coronada".
























A partir de este punto, la Virgen de Valvanera continuó recorriendo el barrio por ese lado de Luis Montoto, pasando más tarde, ya de noche, al lado contrario. Finalmente, regresó a San Benito haciendo su entrada cuando faltaban unos pocos minutos para las once de la noche.

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