lunes, 8 de junio de 2026

CORPUS 2026: TRASLADO DE LA HINIESTA GLORIOSA DESDE SANTA MARINA


Con el añadido adelantado este año del traslado de San Isaías, de la Hermandad de Montserrat (ver), el miércoles, el día de la víspera del Corpus, era el turno de la Hiniesta Gloriosa, que como cada año iba a vivir la primera parte de su salida procesional con el traslado hasta la plaza de San Francisco, donde presidiría el altar de su hermandad ante el Ayuntamiento.
El cierre de la Parroquia de San Julián por unas obras que se anunciaron urgentes, pero que no empiezan, ha hecho que, como ya ocurrió el Domingo de Ramos, la hermandad haya tenido que salir, ahora con su titular letífica, desde su sede provisional, la Iglesia de Santa Marina.
Una salida que comenzó a las siete y media de la tarde, abriendo paso al cortejo la Agrupación Musical de Los Gitanos, tras la que iba la cruz de guía. No tardó en buscar la puerta ojival de Santa Marina, de mayor tamaño que la de San Julián, el paso de la Hiniesta Gloriosa, que este año ha llevado tanto los respiraderos como los faldones del paso de palio de la dolorosa.
Su exorno floral, del que destacaban los grandes mazos de gladiolos blancos de las esquinas, tenía salpicados algunos racimos de uvas y bollos de pan, atendiendo a la celebración y la simbología de la fiesta del Corpus Christi. Y también hay que señalar que la Hiniesta vestía el manto azul turquesa estrenado hace dos años por el L aniversario de su Coronación Canónica, obra de Manuel Solano, y que la cobijaba el templete de Orfebrería Ramos realizado por la misma efeméride.
La Banda Municipal de Música de Mairena del Alcor esperaba en la calle San Luis a la Hiniesta, interpretando en el momento de la salida el Himno de España y la marcha "Hiniesta Coronada", con la que el paso, comandado por los Ariza, discurrió por la plaza del Señor de la Sagrada Resurrección y tomó San Luis. Hubo luego una chicotá a los sones de "La Estrella Sublime", a la que siguió en una parada el primer relevo de costaleros de este traslado. 




















Cuando Rafael Ariza hizo sonar después el llamador, quiso dedicar la levantá al abuelo de un compañero de las trabajaderas, "que se ha ido al cielo con la Hiniesta". A continuación, la banda interpretó la marcha "Hiniesta Gloriosa" y el paso giró a su derecha para tomar la calle Inocentes, donde luego escuchamos "Coronación de la Macarena". Posteriormente, el paso giró a San Blas con "Coronación en el Rocío".



















Un segundo relevo de costaleros se realizó en la calle San Blas, tras el que la Hiniesta se metió en Infantes con la composición "Siempre la Esperanza"; estrechez que dio paso a Almirante Espinosa, a la que salió con "Tras tu verde manto". Fue el turno luego de la composición "Aniversario en San Julián", alcanzando posteriormente a tambor la plaza de Monte-Sión, donde una vez más se relevaron los hombres de abajo.
Hasta la Capilla del Rosario, donde recibieron a la Hiniesta Gloriosa los cofrades de Monte-Sión, llegó el paso con la marcha "Reina de la O". La Hiniesta se volvió hacia la capilla y se detuvo ante ella algunos minutos.






















Como se esperaba, la marcha que la Banda de Mairena interpretó para que el paso se despidiera de la capilla fue "Rosario de Monte-Sión", llegando con ella la Hiniesta casi hasta la esquina con Conde de Torrejón. Giró a ella luego con "Siempre Macarena", seguida por "Esperanza de vida" al tomar Alberto Lista. Aquí los músicos tocaron después "Coronación" y tras ella de nuevo los costaleros hicieron un relevo.




















Con la marcha "Nuestra Señora de Guadalupe" la Virgen de la Hiniesta continuó su camino por la calle Saavedras, deteniéndose al final de ésta. A continuación, el paso se dirigió a la Iglesia de San Martín a los sones de la composición "Domine Deus noster". 
Como había ocurrido en la capilla de Monte-Sión, el paso se volvió a la puerta ante la representación con su estandarte corporativo de la Hermandad de la Lanzada. Instantes después, se marchó con "Al cielo la Reina de Triana".























En el inicio de la calle Cervantes se detuvo el paso y, ante la anochecida, se comenzaron a encender los candelabros y los faroles. Así afrontó el resto de su recorrido procesional, que la llevó a pasar por la Parroquia de San Andrés y por la capilla del mismo nombre antes de alcanzar la plaza de San Francisco por Cuna, Cerrajería y Sierpes.
A las doce en punto de la noche, la Hiniesta Gloriosa alcanzaba su altar tras subir con la marcha "Hiniesta Coronada" la larga rampa desde el suelo de la plaza hasta el centro del montaje, ante un enorme dosel rojo con el emblema NO8DO en la gotera. Las campanadas lo anunciaban: ya había llegado el día del Corpus.

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