martes, 7 de octubre de 2025

ROSARIO EN SAN JOSÉ OBRERO CON EL ESTRENO DE UN ENCAJE DE APLICACIÓN


La Hermandad de San José Obrero celebró este domingo su rosario matinal con la imagen de Nuestra Señora de los Dolores llevada en andas por las calles del barrio hasta la residencia de ancianos de la Fundación Girón.
El rezo del rosario comenzó a las nueve menos cuarto de la mañana con la salida del cortejo, formado por cruz alzada entre ciriales, varias parejas de hermanos con cirios, el estandarte corporativo y el cuerpo de acólitos. A continuación, iba la Virgen, vestida al completo de blanco con manto liso y saya bordada en oro. La imagen, que lucía diadema en lugar de corona, contaba con la toca de sobremanto conocida como la de los jazmines y con el estreno de un encaje de aplicación donado en Cuaresma y colocado sobre un lamé de oro.
Nada más salir de la parroquia, las andas se detuvieron para el rezo del primer misterio glorioso del Santo Rosario, acompañado musicalmente por el coro de campanilleros de la propia hermandad, que se situó delante de las andas durante el recorrido; un recorrido que desde Samaniego siguió por las calles Iriarte y Nicasio Gallego.


















En Nicasio Gallego, hacia la mitad de la calle, la Virgen de los Dolores volvió a parar para el rezo del segundo misterio del rosario. Luego las andas, adornadas con rosas, jacintos y orquídeas, todo ello de color blanco, además de helecho y eucalipto, continuaron adelante hacia la calle Imaginero Luis Álvarez Duarte, autor de la dolorosa, y salieron luego de nuevo a Samaniego.
Desde ahí, el cortejo giró a su izquierda para tomar la calle Antonio Filpo Rojas. En el inicio de ésta se rezó el tercer misterio glorioso del Santo Rosario.
























La Virgen de los Dolores recorrió completa la calle Antonio Filpo Rojas, pero en la confluencia con San Juan Bosco, antes de girar a ella, se paró una vez más, ahora para el rezo del cuarto misterio. Tras las andas iban algunos frailes de la parroquia y un grupo de feligresas portando velas.















Por San Juan Bosco se rezó el quinto y último misterio, así como las letanías, alcanzando después la Carretera de Carmona para acceder a la residencia de la Fundación Girón, donde posteriormente se celebró una misa con la Virgen de los Dolores junto a los ancianos. 
Posteriormente, tuvo lugar el regreso de la dolorosa a la Parroquia de San José Obrero, recorriendo las calles Carretera de Carmona, San Juan Bosco, Jabugo, Plata, Arroyo y Samaniego, entrando en el templo pasadas las doce de la mañana.

LA VIRGEN DEL ROSARIO, EXPUESTA EN BESAMANOS EN SU CAPILLA DE FERIA


Desde el pasado sábado y hasta este martes, día de su festividad, la Hermandad de Monte-Sión celebra el besamanos a María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos. Por este motivo, la imagen se encuentra en el presbiterio de su capilla de la calle Feria sobre una tarima de color rojo y una peana de plata en el centro de una alfombra extendida a sus pies.
Para este culto, la Virgen está vestida con manto de camarín de terciopelo negro bordado en oro y con la saya blanca de tisú bordada en el taller de Sobrinos de Caro. Asimismo, cuenta con cotilla también de tisú, de la que pende el escudo de la Hermandad de la Esperanza de Triana por la misión que acaba de iniciar en el Polígono Sur, y fajín rojo con borlones dorados.
Sobre la cabeza luce la corona de su Coronación Canónica, obra de Ramón León de 2004, y en el pecherín tiene un puñal, la Medalla de la Ciudad y algunos broches. En cada una de sus manos sostiene dos rosarios, siendo la derecha la que ofrece a los devotos para el beso.
Junto a la Virgen del Rosario hay dos jarras de su paso de palio con diversas flores blancas, como rosas, lilium, anthurium y nardos, colocadas sobre sendos pies de base cuadrada de color rojo. Otras dos jarras están sobre mesas de madera dorada algo más atrás, en los laterales de un dosel formado por la caída frontal del paso de palio, un paño de la Sacramental de San Ildefonso y dos piezas de crestería de madera dorada. Además, un gran cortinaje de damasco rojo oculta todo el retablo mayor de la capilla.