lunes, 28 de septiembre de 2015

LA VIRGEN DE CONSOLACIÓN MADRE DE LA IGLESIA, EN SU BESAMANOS ANUAL


Este fin de semana ha tenido lugar el besamanos anual a Santa María de Consolación Madre de la Iglesia, de la Hermandad de la Sed, dolorosa que se presentó a los devotos en el presbiterio de la Parroquia de la Inmaculada Concepción, con el barquito estrenado en el besamanos extraordinario del pasado mes de noviembre (ver aquí), obra de Fernando Marmolejo, y que representa la propia heráldica de la cofradía, donde la Iglesia aparece como barco que guía a todos los cristianos.
La Virgen estaba elevada sobre una peana de madera tallada, dorada y policromada con el escudo de la hermandad en el centro, y vestía manto azul con bordados en las vistas, saya blanca, toca de sobremanto y la corona de salida. También lucía cruz pectoral, el emblema de la Orden de San Juan de Dios, un puñal, el broche con su advocación, un rosario en la mano derecha y el fajín militar de general de brigada donado en 2000 a la hermandad por la viuda de Manuel de Santa Ana de la Rosa.
Flanqueaban a la dolorosa del Miércoles Santo dos jarras con flores de variadas especies y dos grandes candelabros de bronce con nueve puntos de luz de cera blanca cada uno. Otras dos jarras colocadas a menor altura se encontraban en los extremos del montaje, que completaba el propio estandarte corporativo de la hermandad en el lado derecho.
Por otra parte, detrás de la Virgen se ubicaron los cuatro arcángeles que forman parte del paso del Cristo de la Sed, sujetando en este caso filacterias de color azul con letras doradas en las que podía leerse "Consolatrix aflictorum" y "Mater ecclesiae".

























Durante la celebración del besamanos, el altar de la hermandad, en el lado de la Epístola de la Parroquia de la Concepción, estuvo presidido únicamente por San Juan Evangelista, ya que el Cristo de la Sed está siendo objeto de una restauración por parte de su autor, Luis Álvarez Duarte.

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