domingo, 14 de julio de 2019

LA HUERTA DEL CARMEN ARROPÓ A SU HERMANDAD EN LA SALIDA PROCESIONAL


La Hermandad del Carmen de San Leandro vivió este sábado su salida procesional por la antigua Huerta del Carmen, una barriada que arropa cada año a su Virgen engalanando las calles y las fachadas de sus edificios de viviendas con colgaduras, banderas y grandes fotos de la imagen que tallara Francisco Buiza. En justa correspondencia, la hermandad varió este año el itinerario para no alejarse demasiado de sus vecinos más inmediatos.
La salida estaba prevista para las ocho de la tarde, aunque con varios minutos de antelación se abrieron las puertas de la Parroquia de San Leandro y el cortejo empezó a salir a la Plaza de San Gabriel y a la calle Cereza.
La cruz alzada entre ciriales abría el cortejo, seguida de varios hermanos con cirios blancos, la bandera carmelita y las representaciones de las hermandades que acompañaron a la cofradía, que fueron San José Obrero, la Anunciación de Juan XXIII, la Candelaria Madre de Dios, el Rosario de San Julián y el Carmen de San Gil, además de varias cofradías de fuera de Sevilla. Finalmente, iban el libro de reglas, el estandarte corporativo, la presidencia y el cuerpo de acólitos.






La Virgen del Carmen presentaba varios estrenos sobre su paso, entre los que hay que destacar un juego de estrellas repujadas y cinceladas a mano de metal chapado en oro, cristales de Swarovski y perlas, obra del orfebre Raúl Cejas. Estas estrellas, donadas por una pareja de hermanos de la cofradía, estaban en el pecherín, mientras que en el fajín veíamos dos nuevas condecoraciones donadas por el delegado de la Real Liga Naval Española, Jesús Lamia Gómez. Por otra parte, eran novedad en los respiraderos del paso unos nuevos flecos dorados, además de las pestañas de la imagen del Niño Jesús, colocadas por Esteban Sánchez Rosado.
El capataz, Pedro Velázquez, llamó a los costaleros y mandó la salida del paso, que fue recibido por la Banda de Música de la Cruz Roja con el Himno de España mientras sonaban las campanas de la parroquia. Después, los músicos hicieron sonar los tambores hasta que el paso se detuvo, comenzando a continuación a tocar "Virgen de los Negritos" mientras la Virgen del Carmen se elevaba a pulso.
Esta primera marcha se enlazó con "Danos la Paz" cuando el paso ya caminaba por la calle Cereza tras girar a su derecha desde la Plaza de San Gabriel.



























La siguiente levantá tuvo una dedicatoria muy especial al sobrino del recordado Francisco Palacios 'El Pali', "trovador de Sevilla", como recordó el capataz, quien dijo que su sobrino ha pasado una racha "entrando y saliendo del hospital". Por él y por su salud se levantó al cielo el paso de la Virgen del Carmen de San Leandro.
Más adelante, el paso giró a la calle Avellana, otra de esas calles que en sus nombres recuerdan la antigua huerta con la que aún se denomina a esta barriada extramuros de la ciudad. Como hizo por primera vez la cofradía el año pasado, la Virgen del Carmen giró a la derecha para llegar hasta el final de la calle, en lugar de hacerlo a la izquierda para recorrer sólo un tramo.
Este giro tuvo como banda sonora la marcha "Madre de los Gitanos Coronada", seguida después por los sonidos de los tambores mientras el paso se acercaba al final de la calle, donde no hay salida posible por las escaleras que la comunican con la calle Doctor Leal Castaño.
Por la imposibilidad de salir por este punto, la Virgen del Carmen realizó un giro de ciento ochenta grados a los sones de "Madrugá Macarena" para volver sobre sus pasos y seguir con su itinerario.
































Es de destacar el bellísimo exorno floral que presentaba este año el paso de la Virgen del Carmen de San Leandro, compuesto por rosas de diferentes variedades y tamaños, astromelias, frecsias, hypericum y ruscus, a los que añadir los olorosos nardos de las esquinas.
En su recorrido en sentido contrario al anterior por la calle Avellana, la Banda de la Cruz Roja, que tuvo que echarse a un lado para abrirle paso a la Virgen del Carmen, interpretó "Pasan los campanilleros". Pero antes de eso, una mujer recibió emocionada la dedicatoria de una levantá. "Por la abuela de la hermandad y por todas las abuelas del barrio", dijo el capataz.
Más adelante, para la revirá a la calle Manzana, otro nombre alusivo a la huerta, fue el turno de "Rocío". El sol, que había iluminado con fuerza a la Virgen en su salida, volvió a dar de lleno al rostro de la imagen.




















Tras un instante con la cofradía parada y comprimida hasta recibir el permiso de la Policía Local para cruzar la avenida del Doctor Fedriani, la Virgen del Carmen se encaminó al Hospital Virgen Macarena mientras sonaba la marcha "Glorias de Sevilla".
Ya dentro del recinto hospitalario, con los estandartes de todas las hermandades que acompañaban a la Virgen en su cortejo a un lado, el paso se encaminó hacia la puerta principal, con su escalinata llena de gente, entre ellos algunos profesionales sanitarios, pacientes y familiares. "Encarnación Coronada" fue la marcha con la que el paso se acercó a la fachada del hospital, ante la que se detuvo.
Los presentes rezaron un Ave María y cantaron la Salve, mientras que un sanitario fue el encargado de entregar un ramo de flores que fue colocado sobre el paso.
Durante todo este tiempo, contemplaba a la Virgen del Carmen una señora desde detrás de un cristal de la fachada. Mantuvo todo el rato la mirada en el rostro de la Virgen y las manos entrelazadas. Se veía cómo movía los labios. Sin duda, estaba rezándole quizá por algún familiar ingresado o por ella misma. El bien que hace la Hermandad del Carmen de San Leandro con esta visita, así como en otoño con la del Cristo de la Bondad, es realmente importante.

























Hasta tres marchas se enlazaron para acompañar el momento en que el paso comenzó a moverse para alejarse y continuar con su itinerario. Con la primera de ellas, "Reina de Triana", no parecía que la Virgen quisiera marcharse, dando los costaleros varios pasos hacia atrás y hacia adelante antes de darse la vuelta buscando de nuevo la calle, lo que hizo ya con "Coronación de la Macarena" y "Aniversario Macareno".
Algunas hermandades se despidieron del cortejo junto al hospital y otras lo harían poco después. A tambor y a un ritmo ágil, el paso volvió a cruzar Doctor Fedriani para volver al principio de la calle Manzana. Ha sido ésta una importante novedad en el itinerario de la hermandad, que no fue como siempre hacia Fray Isidoro de Sevilla, sino que se internó por la parte baja de la avenida, junto a los bloques de viviendas que caracterizan a esta barriada, repitiendo así un recorrido que hacía muchos años que no seguía.


















Pese a la rapidez con la que el paso cruzó Doctor Fedriani, los últimos músicos de la Banda de la Cruz Roja se quedaron aún en la calzada, por lo que un policía local les pidió que se apartaran para permitir a varios autobuses de Tussam continuar sus rutas.
Pronto, el paso se levantó y la banda tocó "Virgen de los Reyes" mientras bajaba a esa zona peatonal de Doctor Fedriani pegada a los bloques. Más adelante, por Manzana, retomaría su itinerario habitual hacia Jorge de Montemayor y Manuel Villalobos para pasar por Fray Luis de Granada y León XIII, y volver a su templo nuevamente por las calles Manzana, Avellana y Cereza hasta la Plaza de San Gabriel.
Pasada la una de la madrugada, la Virgen del Carmen regresaba a la Parroquia de San Leandro, donde los próximos martes y miércoles estará expuesta en besamanos y el martes, además, será la función solemne con motivo de su festividad.

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