sábado, 11 de febrero de 2023

EL SEÑOR DE LA SALUD DE SAN NICOLÁS PRESIDE EL VÍA CRUCIS POR SU BARRIO


Nuestro Padre Jesús de la Salud, de la Hermandad de la Candelaria, salió anoche a las calles de la feligresía de San Nicolás durante el rezo del vía crucis; un culto externo que se inició en el altar mayor del templo, donde se rezó la primera de las estaciones a las ocho y media de la tarde.
Después, comenzó a abrirse paso el cortejo por la calle San José, formado por la cruz de guía, la representación de la Hermandad de las Nieves y el propio estandarte corporativo de la Candelaria, entre un par de tramos de hermanos portando cirios.
Con el capataz Juan María Gallardo al frente, las andas sobre las que iba el Señor de la Salud, que lucía sus potencias de salida y llevaba la cruz de cada Martes Santo, salieron de San Nicolás e inmediatamente se detuvieron para el rezo de la segunda estación del vía crucis. El acompañamiento musical corrió a cargo de un trío de capilla de la Banda de la Cruz Roja, que comenzó su intervención interpretando las Saetas del Silencio.












Desde la plaza que lleva su nombre, el Señor comenzó a avanzar por San José para detenerse más adelante junto a la puerta principal del Convento de Madre de Dios, donde se daría lectura a la tercera estación del vía crucis. Lo hizo una de las religiosas del cenobio, que ofreció una extensa meditación sobre el momento al que se refiere dicha estación, que es la primera caída de Cristo bajo el peso de la cruz.
Posteriormente, el Señor de la Salud continuó, rodeado de bastante gente, hasta las inmediaciones de la Iglesia de San José, donde se volvió a detener para una nueva estación, como luego haría para la quinta junto a la puerta del Hotel Fernando III.
















Antes de girar a la derecha para tomar Ximénez de Enciso, las andas, adornadas con claveles color buganvilla salpicados de estátice morado, se volvieron a parar en el inicio de la calle Santa María la Blanca, junto a la Consejería de Cultura, para el rezo de la sexta estación del vía crucis.
Seguidamente, el Señor de la Salud continuó por Ximénez de Enciso en dirección a la calle Fabiola. En la confluencia de ambas se produjo el rezo de una nueva estación, como también en la misma calle Fabiola a la altura del Consulado de Italia.


















El Señor de la Salud iba poco a poco acercándose de nuevo a San Nicolás, parando en Fabiola a la altura de Mateos Gago para la novena estación, y luego pasó por la zona de la muy pronunciada estrechez de Fabiola. Tras superarla, una nueva parada y la décima estación, Jesús Despojado de sus Vestiduras. A continuación, tomó Federico Rubio, donde se rezaría la undécima estación a la altura de la casa hermandad. Y poco después llegaría la duodécima, con el Señor en la plaza de Ramón Ybarra Llosent.













Quedaban sólo dos estaciones para finalizar el rezo del vía crucis. El Señor de la Salud buscó nuevamente su plaza y fue conducido hasta la misma puerta del templo de San Nicolás, mirando hacia su interior, deteniéndose en este punto para el rezo de la penúltima estación, que fue la última que se rezó en la calle.







Finalmente, cuando pasaban algunos minutos de las diez de la noche, Nuestro Padre Jesús de la Salud entró en San Nicolás, fue llevado de nuevo al altar y allí se rezó la última de las estaciones de este vía crucis, que un año más se ha celebrado en la noche de un viernes de febrero, en la antesala de una nueva Cuaresma.

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