lunes, 13 de febrero de 2023

LA JEREZANA VIRGEN DE LOS DOLORES REGRESA RESTAURADA A SAN LUCAS


María Santísima de los Dolores, de la Hermandad de las Tres Caídas de Jerez, regresó este domingo a la Iglesia de San Lucas tras la restauración a la que ha sido sometida por parte de Cristina Espejo y Pepa Segura, de la empresa S&S Restauraciones.
Las reconocidas restauradoras, que han intervenido en los últimos años varias imágenes de las cofradías jerezanas, han llevado a cabo una restauración integral durante aproximadamente nueve meses. En este tiempo, han reparado importantes daños estructurales que la imagen presentaba en la zona de la espalda y que el pasado Miércoles Santo obligaron a que cada levantá de su paso de palio se realizara a pulso 'aliviao' y no al cielo.
Además, lo más evidente ha sido la limpieza general de la policromía, lo que queda muy patente sobre todo al comparar fotos del antes y el después de la intervención. El resultado es la recuperación del aspecto original, o casi, pero en cualquier caso radiante, de una dolorosa del siglo XVII de la que siempre se ha indicado una procedencia de la escuela genovesa, habiendo sido atribuida a Francesco Maria Maggio y, más recientemente, a Jacome Vaccaro; escultores ambos nacidos en la ciudad italiana de Génova, pero con diversas obras en la provincia de Cádiz, donde ambos residieron y murieron.
Con motivo de su reposición al culto, la Virgen de los Dolores estuvo expuesta en solemne veneración ayer, domingo, desde la finalización de la misa de las once de la mañana y hasta las dos de la tarde, cuando comenzó una convivencia de hermanos.
Para este acto extraordinario de veneración, la dolorosa fue situada en el presbiterio alto de San Lucas, ante Nuestro Padre Jesús de la Salud en sus Tres Caídas, sobre una peana de madera y carey. Vestía un manto y una saya de terciopelo negro liso, y un fajín hebraico a juego con los bordes del propio manto. Lucía una de sus dos coronas procesionales y en el pecherín tenía un gran broche dorado con el corazón y los siete puñales.
A los pies tenía una media luna plateada con estrellas doradas en las puntas, en el lazo del fajín llevaba un broche y un alfiler con la advocación de la dolorosa y en las manos un pañuelo y un rosario de cuentas negras. Ante la Virgen había un gran centro de rosas blancas y junto a ella un total de seis candeleros y cuatro blandones de madera blanca con partes doradas, todo ello con cirios blancos. Por su parte, a un lado y a otro del Señor de las Tres Caídas había otros dos candeleros de gran tamaño y dos ciriales.



























Antes y después de la restauración

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