sábado, 5 de abril de 2025

EL CAUTIVO DE SAN ILDEFONSO SOBRE UN PASO OCHO AÑOS DESPUÉS


El Año Jubilar de la Esperanza que estamos celebrando motivó a la Parroquia de San Ildefonso para realizar un culto de carácter extraordinario, que no ha sido otro que la salida en procesión de una de las principales devociones de Sevilla, como es Nuestro Padre Jesús Cautivo.
Este quinto viernes de Cuaresma ha tenido lugar esta salida extraordinaria, ocho años después de la última ocasión en que vimos al Cautivo sobre un paso; en aquella ocasión sobre el de San Juan Bosco de la Archicofradía de María Auxiliadora de la Trinidad (ver).
La lluvia tan intensa que cayó durante toda la mañana sobre Sevilla, e incluso aún por la tarde poco antes de la hora prevista para la salida, hacía temer lo peor, aunque quedaba la tranquilidad de saber que las previsiones meteorológicas dejaban claro que la lluvia iba a dejar paso al sol. Y así fue. De esta forma, cuando poco antes de las seis de la tarde la muchedumbre llenaba la plaza de San Ildefonso esperando la salida, no había prácticamente duda alguna de que el Cautivo se pondría en la calle.
La cruz alzada entre ciriales abrió un pequeño cortejo del que formaron parte las hermandades con sede en el templo: los Sastres y la Sacramental. Pronto alcanzó la puerta procedente del presbiterio el paso con el Cautivo, que vestía una túnica morada bordada en oro. El paso era el antiguo de la Virgen de Valvanera, que desde su restauración ha sido cedido ya a la Virgen de la Medalla Milagrosa en 2023 (ver) y a San Hermenegildo en 2024 (ver).
La principal diferencia con la salida extraordinaria del Cautivo de 2017 es que aquello fue un vía crucis y lo de ayer una procesión como tal en la que no faltó el acompañamiento musical; en este caso el de la Agrupación de la Redención, que tocó el Himno Nacional en el momento de la salida. Después, el paso se detuvo por primera vez en la calle y un hombre le cantó una saeta cuya letra había ideado momentos antes.






















El paso, adornado con claveles rojos colocados muy sueltos, se levantó a pulso, como iba a ser durante todo el recorrido, y comenzó a girar a su izquierda mientras la Agrupación de la Redención interpretaba la marcha "Padre", seguida en otra chicotá por la composición "Jesús Cautivo".
Una parte de la crestería inferior del respiradero frontal se soltó por uno de sus lados, lo que hizo que uno de los capataces tuviera que sujetarla mientras el paso avanzaba hasta poder repararlo en una parada. Esto se hizo ya en Boteros, calle a la que llegó el Cautivo a los sones de la marcha "Sagrada Cena".
Un tornillo solucionó este ligero contratiempo y luego sonó nuevamente el llamador, que era el del paso de la Virgen de los Reyes de los Sastres, para una chicotá para la que se escuchó la composición "Resucitó" y que concluyó a la altura del personalísimo bar Garlochí. De él salieron una ofrenda floral y una nueva saeta.



























Para las dos siguientes chicotás, aún en Boteros, la Agrupación Musical de la Redención escogió dos clásicos de su género musical, como fueron las marchas "Christus vincit" y "Oh, pecador". Sin embargo, cambió la cosa en el giro a Odreros, que se hizo muy lentamente a los sones de la composición "En tus manos cautivas".
Luego, saliendo brevemente a la plaza de la Alfalfa y alcanzando inmediatamente la calle Jesús de las Tres Caídas, la marcha que se interpretó fue "En tu caminar". Cuando finalizó, el paso se detuvo y se produjo un relevo de costaleros.























Realizado el relevo, el paso se dispuso a continuar ahora mientras la Agrupación de la Redención tocaba "Pescador de hombres". Y luego, el Cautivo se plantó ante la Parroquia de San Isidoro con la marcha "Señor de San Esteban". En este punto recibieron al Señor las hermandades de San Isidoro y la Salud, por lo que el paso se detuvo ante las representaciones de ambas. La marcha, sin embargo, no se interrumpió, por lo que los presentes rezaron el Padre Nuestro con esa banda sonora.
Las hermandades de la parroquia ofrecieron sendos ramos de flores que fueron colocados sobre el paso, que seguidamente se levantó para encarar la Cuesta del Rosario mientras sonaba "Perdona a tu pueblo".

























Desde este punto, el Cautivo de San Ildefonso siguió el recorrido de esta salida extraordinaria por la plaza del Salvador y las calles Córdoba, Lineros y Alcaicería hasta la Alfalfa, continuando luego por San Juan, Boteros, Sales y Ferré a la plaza del Cristo de Burgos. Finalmente, volvió a su templo por Dormitorio, Alhóndiga, San Leandro, Zamudio y plaza de San Ildefonso.
Pasaban algunos minutos de las diez de la noche cuando el Cautivo hacia su entrada en casa, finalizando así esta procesión extraordinaria. Quién sabe si habrá que esperar otros ocho años o más para que volvamos a vivir algo así.